Los Subterráneos, la última aparición de la escudería Laptra, sacó "Siempre alguien algo"
Abajo es donde está la diversión
Desde el elogio de lo pequeño y el cuidado de la experimentación lúdica, el combo platense destaca por frescura y disciplina.
En apenas 20 minutos, su disco debut versa sobre panteras suaves, bailes mentales y secretos y chicas enamoradas.En apenas 20 minutos, su disco debut versa sobre panteras suaves, bailes mentales y secretos y chicas enamoradas.En apenas 20 minutos, su disco debut versa sobre panteras suaves, bailes mentales y secretos y chicas enamoradas.En apenas 20 minutos, su disco debut versa sobre panteras suaves, bailes mentales y secretos y chicas enamoradas.En apenas 20 minutos, su disco debut versa sobre panteras suaves, bailes mentales y secretos y chicas enamoradas.
En apenas 20 minutos, su disco debut versa sobre panteras suaves, bailes mentales y secretos y chicas enamoradas. 
Imagen: Cecilia Salas

En la expansiva escena platense, las bandas de la pandilla Laptra siempre tuvieron algo de muñecas Mamushkas. Dentro de los 107 Faunos se puede encontrar una banda exquisita como Japón; y, a su vez, en el seno de ese grupo secreto ahora aparece otra muñeca llena de buenas y brevísimas canciones: Los Subterráneos. “Encontré problemas pero no el resto de lo que buscaba”, canta Juan Pablo Bava junto a Natalia Trueno Blanco en Doble espiral, uno de 10 hits instantáneos que ofrece Siempre alguien algo, un disco que en sólo 20 minutos habla de panteras suaves, bailes de destrucción en fiestas secretas, concursos de baile mentales y esas chicas que, inexplicablemente, te quieren más que nadie.

Creo que es más lindo componer una canción que salir a tocarla”, evalúa Bava, también parte de 107 Faunos, donde es algo así como el Bez de los Happy Mondays, aunque también toca guitarra y compuso temazos como El tigre de las facultades o Por ir a comprar. “No me interesa consolidar una banda para hacer un negocio sino como una plataforma para divertirme, experimentar o abrir caminos. Tocar en vivo es lindo, pero la vida nos demanda tener otros proyectos y laburos” acepta Marto, el tecladista. Él acompaña a Reno y Señorita Trueno Negro, así como Bava a los Faunos, y así tocan al menos un par de veces al mes.

Tampoco encontramos una ocupación más linda que hacer canciones. Los Subterráneos era el primero nombre que tenían Los Planetas, pero también es el nombre de un libro de Jack Kerouac, y además la ciudad de La Plata tiene sus túneles subterráneos. También es una manera de repartir de nuevo las cartas, porque Japón había estado parado durante demasiado tiempo. Creo que tenemos poca pasión por la comunicación”, sintetiza Bava frente a una cerveza, la primera de un 2x1 que, antes de las 3 de la tarde, ya suma cuatro birras.

De ese elogio de lo pequeño y de no perder cierta experimentación más lúdica que vanguardista se nutre este disco tan imperceptible como indispensable y contemporáneo. “Últimamente estuvimos escuchando mucha música pop: Frank Ocean, ESG, Holly Nilson, bandas españolas como El Niño Gussano o Family, o traperos como Yung Beef o Pxxr Gvng”, ubica Bava.Me copa bastante el trap: aunque no sé muy bien cómo decantarlo, hay algo ahí que me interesa. Pero más allá de que se escuche o no, tratamos de que nuestra música se pueda bailar.”

Siempre alguien algo demuestra que Los Subterráneos, más que vocación por hacerse notar, tienen disciplina para componer y sintetizar su simpática y caprichosa estética. “Nos juntamos un par de veces por semana, a veces a componer o a grabar, a veces a ver las letras”, cuenta Bava. “De hecho, para el disco hicimos como treinta temas: pero si para el próximo disco tuviésemos que sostener eso de tener dos guitarristas, un baterista, toda esa estructura básica de una banda, me dolería mucho la cabeza.”

* Sábado 21 en Pura Vida, Diagonal 78 número 733, entre 8 y 61, La Plata.

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