La presencia de Argentina en la final de Rusia 2018
Comparaciones inevitables
El verdugo de la Selección hace dos semanas en San Petersburgo terminó levantando la Copa en Moscú.
Didier Deschamps, el DT francés, levanta la Copa que en 1998 ya lo había hecho como jugador.Didier Deschamps, el DT francés, levanta la Copa que en 1998 ya lo había hecho como jugador.Didier Deschamps, el DT francés, levanta la Copa que en 1998 ya lo había hecho como jugador.Didier Deschamps, el DT francés, levanta la Copa que en 1998 ya lo había hecho como jugador.Didier Deschamps, el DT francés, levanta la Copa que en 1998 ya lo había hecho como jugador.
Didier Deschamps, el DT francés, levanta la Copa que en 1998 ya lo había hecho como jugador. 
Imagen: AFP

PáginaI12 En rusia

Desde Moscú

Argentina en la final, cómo que no. Una vez más en la final de un Mundial de fútbol. No nos gusta quedarnos afuera y por eso de algún modo siempre estamos. Y eso va más allá de Néstor Pitana que, como buen argentino, para hacerse notar un poco cobró un penal por televisión, el primer gol de VAR en la historia de las finales mundialistas. Lo de Pitana podía haber adquirido otra dimensión si el partido se decidía por ese penal, pero con los otros goles de Francia lo suyo quedó en anécdota. Ya nos había pasado con Horacio Elizondo, que en la final del 2006 había echado a Zidane, por botoneada de otros. Pitana no parecía muy convencido de cobrar este penal (estuvo casi un minuto dudando), pero al final tanto le deben haber insistido desde las centrales televisivas que fue y marcó el punto de los once metros. Y aquí empieza la entrada en escena de Argentina en los recuerdos de su paso por este campeonato. Veamos.

En el partido de Francia contra Argentina hubo un discutible penal a favor de Francia y aquí también. Contra Argentina, ¿quién lo pateó? Griezmann. A Armani le vendió un buzón, esperó que se moviera a su izquierda y le dio a la derecha. Al arquero de Croacia, Subasic, le amagó, lo esperó que se moviera y le pateó a la derecha. Igualito que el otro. Calcado, vea.

Veamos otras analogías. 

¿Qué hizo Caballero contra Croacia? Un macanón, como todos recordamos, permitiendo el gol de Rebic. ¿Qué hizo el arquero de Francia, Lloris? La gran Caballero, hizo, quiso rechazar, la pelota le rebotó a Mandzukic y fue gol croata. No fue lo mismo, pero muy parecido, e hizo inevitable el recuerdo.

Hay más. En el partido contra Argentina, Francia metió cuatro goles, la misma cantidad que le hizo a Croacia. Ante Argentina, tres de los goles los metieron en un ratito y liquidaron la cuestión. A los croatas les metieron un gol a los 38 minutos, otro a los 58 y el otro a los 64, vale decir tres goles en 26 minutos, un ratito. No es exactamente igual, pero muy parecido.

Y hay más todavía. Contra Argentina, Mbappé hizo un gol con un remate cruzado que pudo haber detenido Armani. Ayer Mbappé sacó un remate desde el borde del área que miró pasar sin ofrecer demasiada resistencia el arquero de Croacia.

Toda esta serie de coincidencias podría llegar a ubicar a Argentina en un mismo plano que Croacia y Francia, pero definitivamente no. El equipo del finadito Sampaoli perdió con los dos y jugó a velocidad de carreta contra aviones supersónicos. Si nos quedamos con el dato de que Argentina sólo perdió en el Mundial contra los finalistas, si nos quedamos con que a Francia le hicieron seis goles en todo el Mundial, la mitad de los cuales se los hizo Argentina, estaríamos tapando el bosque con un pino. Y si creemos que el arbitraje argentino es muy bueno porque Pitana dirigió la final también estaríamos errando el vizcachazo.

La última aparición de Argentina fue simbólica y se dio en el final. Parecía que llovía a mares, pero sólo eran nuestros llantos por no estar  en el lugar en el que creemos ciega y absurdamente que siempre debemos estar.

REP

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