Salí
Orgánicos y saludables

Somos lo que comemos

Pablo Mehanna

En la sabiduría védica la comida es ofrenda y es bendición, los alimentos tienen como finalidad despertar la divinidad latente en los hombres. La Cocina de Daksha propone eso: platos que irradian amor y un profundo respeto por el otro, un estilo de vida que esta cocinera de nombre raro empezó hace más de tres décadas, cuando ser vegetariana en Argentina era una excentricidad. En sus recetas no hay cebolla ni ajo, tampoco carne, claro, pero lo que podría considerarse un limitante es solo una característica. Lo cierto es que sus platos tienen un muy buen balance: hay dulce, salado, picante; hay distintas texturas y temperaturas; y, principalmente, hay un sabor exquisito. Los aromas inundan es salón, desde una cocina abierta, separada tan solo por un mostrador de los comensales. En la carta siempre hay un dal (una sopa de legumbres) y un thali (un combo suculento de arroz, chutney, curry y pakoras), dos platos insignia de la cocina india ($250, cada uno). También preparan samosas hindúes y croquetas en versión vegana, y muchos de los platos de la carta también son libres de gluten ($50). Para beber, limonadas y jugos naturales (desde $70 el vaso) y lassi, un licuado hecho a base de yogurt casero, con frutos orgánicos (desde $110 el vaso). A esto se suman infusiones como el chai, cuya mezcla de especias la hacen ellos mismos. Los postres son otra sorpresa: apple crumble preparado con almendras caramelizadas, azúcar mascabo y avena tostada; y una deliciosa Shrikhand Mousse con base de cacao y nueces, salsa de frutos rojos y mousse hindú de yogurt ($120). 

Todo lo que se prepara en La Cocina de Daksha tiene su versión take away. En el sector almacén, hay panes, budines y bombones tipo trufa, hechos con leche condensada casera, frutos secos y pasas de uva o dátiles ($30, cada uno). El lugar es acogedor pero chico; si no hace mucho frío, hay mesas en el jardín donde un calentador hace más llevadera la estancia bajo las glicinas. Pero, más allá del clima, es un lugar que bien vale la excursión a Tigre, ideal para irse con la panza llena y el corazón contento.

La Cocina de Daksha queda en Av. Liniers 1758, Tigre. Teléfono: 4749-4803. Horario de atención: martes a sábados de 8 a 20. Solo efectivo. 


Veggie gourmet

Pablo Mehanna

Muchos detractores de la cocina vegetariana la acusan de ser desabrida, un prejuicio que Buenos Aires Verde se encarga de refutar. En este restaurante –recientemente renovado, mucho más hípster que antes, con madera de tonos claros y lámparas de diseño– la cocina está repleta de personalidad.  El menú presenta una buena selección de platos donde solo se utilizan ingredientes orgánicos y libres de agrotóxicos. Las ensaladas son una importante propuesta de la carta donde cada una busca un balance de propiedades, con nombres siempre por fuera de lo común. La Pura Enzima es un combinado de hojas verdes, vegetales de estación, verduras deshidratadas, queso de cajú, brotes, semillas activadas, tiritas de masa deshidratada, frutos secos y rawmesan, terminada con goji berries, mayonesa vegana, hierbas y cracker raw; la Omega 3 lleva, además de hojas verdes, vegetales de estación, quínoa, tabule, queso de cajú ahumado, palta, verduras asadas y huevo vegan, con mayonesa vegana y pickles ($280). 

Buenos Aires Verde tiene muchos platos veganos y aptos para celíacos; también, una figurita difícil de la gastronomía, muchas de sus preparaciones son raw (crudas), es decir que sus ingredientes no se cocinan (o al menos no superan los 45° C durante la cocción para, según explican, mantener vivos sus compuestos naturales). Dentro de este último grupo, los tacos rellenos de variedad de vegetales frescos y deshidratados, guacamole, tomates secos en conserva, ricota y queso de cajú y pepinillos, mayonesa de chile acompañada de mole y nachos ahumados ($300) merecen una oportunidad. Para los más tradicionales, la lasagna ($315) y la polenta, que viene con salchicha veggie ($278), les permitirá no extrañar la carne. Para tomar, vinos orgánicos y tragos a base de sake, leches vegetales ($95), jugos (desde $70), limonadas y licuados con la posibilidad de agregarles los llamados súper alimentos, como la espirulina, maca o goji berries. 

Buenos Aires Verde propone platos para salir satisfechos y con la sensación de haber hecho algo bueno por uno mismo. 

Buenos Aires Verde queda en Gorriti 5657 y en Vidal 2226. Teléfono: 4775-9594. Horario de atención: lunes a sábados de 9 a 24. 


Un lugar único

Pablo Mehanna

Wellbar es un lugar que parece sacado de una revista de decoración: con toques nórdicos, todo está meticulosamente ordenado, en un espacio armonioso y atractivo, como el que  gustaría tener en casa. Allí, su dueña y alma mater Vicky Jackson, modelo devenida nutricionista y luego cocinera, explora las fronteras del comer saludable. La carta solo tiene lugar para ingredientes de estación, orgánicos y no transgénicos. La carne es de pastura, los aderezos son caseros y no utilizan harinas con gluten (trigo, avena, cebada o centeno). Entre los platos principales hay milanesas de pollo pastoril & kimchi apanado con masa madre, topinambur, cabutia y honey mustard ($285) y sopa de coliflor y vainilla, con crema de ajo, puerro, tostadas y dip de lentejas ($175), ideal para combatir el frío. También ensaladas, como la de hummus, rúcula, tomates secos, arroz yamaní y tahine ($230) y la de peras, quínoa, remolachas, feta de cabra, garrapiñada de pistachos y nuez y vinagreta de almendras ($250). Para el postre, la torta cítrica con yogurt griego, mandarina y naranja ($95) merece un aplauso sostenido. 

Los fines de semana y feriados suman opción de brunch donde es imprescindible probar los waffles de plátano con mantequilla de choco almendras, banana y granada ($150), un estallido de sensaciones para flotar en un limbo de placer gastronómico. A la mañana hay desayunos pocos tradicionales como el pudding de chía, cajú y granola de coco con almendras, sésamo, banana y cítricos ($125), capaces de enerizar el cuerpo para todo el día. Para beber, Wellbar cuenta con una original propuesta de licuados donde destacan el de matcha y menta con espinacas, dátiles, banana y leche de almendras ($130) y el de cacao & piel de naranja con mantequilla y leche de almendras, banana y dátiles ($145). Si la opción es caliente, hay que animarse al matcha ceremonial ($75) como opción al tradicional café. 

Hay pocas opciones como Wellbar en Buenos Aires: una propuesta tan inusual, como atrevida y rica. 

Wellbar queda en Malabia 1682. Teléfono: 3982-2299. Horario de atención: martes a viernes de 9 a 20, sábados y domingos de 10 a 20. 

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