Política
Tramas de duelo y organización
Comenzaba agosto cuando la escuela 49 de Moreno explotó por un escape de gas que la desidia del Estado no arregló a tiempo. Sandra Calamano, vicedirectora, y Rubén Rodríguez, auxiliar, murieron en ese hecho que no puede calificarse como accidente porque estaba claramente anunciado. Todas las escuelas públicas de ese partido están sin clases desde entonces, así lo acordaron las comunidades educativas. Y es que la inspección tardía del gobierno de la Provincia de Buenos Aires confirmó que la mayoría de los edificios carece de las condiciones mínimas para funcionar. Ahora son maestras y madres las que sostienen tramas de organización y ternura sobre la ausencia de Sandra y Rubén, sobre la escuela cerrada, sobre el desprecio de un Estado que, a la vez que se achica, expulsa.
























