Repudio a la degradación del antiguo ministerio
La cultura está de luto
Imagen: Bernardino Avila

  “La cultura está de luto” fue la consigna de la caravana y el abrazo simbólico que los trabajadores del ex Ministerio de Cultura llevaron adelante este mediodía. Llegaron desde distintos organismos de la ciudad de Buenos Aires, entre ellos el Teatro Cervantes, la Biblioteca Nacional y el Museo de Bellas Artes, y confluyeron en una concentración frente a las puertas de la sede de la Avenida Alvear de la actual, y degradada, Secretaría. Entre las intervenciones artísticas, la más impactante fue la instalación de un ataúd y una corona de flores. Participaron del encuentro la Asociación Argentina de Actores, estudiantes y docentes de la Universidad Nacional de las Artes, trabajadores del ámbito cinematográfico, la Asociación de Poetas Argentinos y Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

  El abrazo, propuesto por los trabajadores nucleados en ATE, denunció la degradación del exministerio y la profundización del vaciamiento del área que comenzó con la llegada del macrismo al Gobierno nacional, un panorama desalentador no sólo para los propios trabajadores del sector sino también para toda la ciudadanía, que verá su derecho a la cultura cada vez más limitado. “Emergencia cultural”; “No sobran trabajadores, faltan políticas públicas”; “No al vaciamiento de la cultura”; “La cultura está de luto” y “No a los despidos en Télam” se podía leer en los numerosos carteles que portaban los manifestantes. Había banderas del Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina, del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNA y de la Agrupación de Artistas Escénicos.

  El momento más conmovedor lo protagonizaron los trabajadores del Bellas Artes, los ideólogos de la caravana cultural, quienes llegaron . caminando lentamente por Alvear, acompañados por la música fúnebre de dos vientos, e instalaron en las puertas del edificio un ataúd con la siguiente leyenda: “2014-2018, aquí yace el Ministerio de Cultura de la Nación, ahorcado por las políticas de ajuste del gobierno de Cambiemos. Será velado en Avenida Alvear 1690 y sus restos serán entregados al FMI. Tus trabajadores te abrazan”. A un costado colocaron una corona de flores, además de una heladera vacía con fotos del ahora secretario Pablo Avelluto y del presidente Mauricio Macri, los blancos de todos los cánticos.

Más tarde, los estudiantes de la UNA --que se encuentra ocupada-- llamaron la atención con una intervención en la avenida Callao. 

  La degradación del Ministerio a Secretaría es un “mensaje negativo” sobre la “importancia estratégica” del sector e implica una “reducción de políticas públicas y derechos culturales”, decía el comunicado de los trabajadores leído en voz alta, con la participación de Lola Berthet (AAA). El documento enumeró una serie de consecuencias: una reducción general del presupuesto, que afectará los puestos de trabajo,  los programas de becas y talleres, las actividades en barrios y fábricas, y los fondos concursables. También la anulación de la compra anual de libros que sostenía la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, reducción de fondos para el mantenimiento de salas teatrales y para la producción cinematográfica, desaparición de programas de impacto federal, disminución de la promoción de orquestas, coros y ballet de organismos estables, abandono edilicio de los museos y del patrimonio, desamparo de la cultura comunitaria.

  “El acceso a la cultura es un derecho humano fundamental de los pueblos y el Estado debe garantizar su acceso. Una sociedad sin cultura es una sociedad sin identidad y modo de expresión. Queremos una cultura inclusiva y federal, un ministerio de puertas abiertas para artistas e investigadores; no queremos teatros, librerías, museos, bibliotecas, cines y salas cerradas. Queremos que se multipliquen los festivales, obras, conciertos, talleres y convocatorias para poder volver a disfrutar de todas las expresiones de nuestro país”, concluyó el comunicado.

  Taty Almeida acercó un “fuerte abrazo solidario” de las Madres. “El derecho al trabajo es un derecho humano, de los tantos que desde que están Macri y compañía todos los días son violados por uno u otro motivo. Les digo que no bajen los brazos, que sigamos tomando la calle, que pongamos el cuerpo. Esta lucha continúa”, expresó. Los manifestantes se dirigieron en micros hasta la 9 de julio y Avenida de Mayo, para sumarse a la protesta de otros trabajadores estatales y de las organizaciones sociales.

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