El peluche olímpico, importado por Quiero Ver Guita, quedó atascado en el puerto

Pandi, un negocio que se pasó de trucho

Quiero Ver Guita SRL, de Carlos Eguía, ganó como único oferente la licitación de los Pandi. Importó de China las mascotas pero las quiso pasar como guirnaldas, para evitar aranceles. Fue detectado. Los Pandis se iban a vender a 1500 pesos.
El yaguareté iba a ser vendido a 1500 pesos, pero ahora el gobierno porteño tuvo que regalarlo.El yaguareté iba a ser vendido a 1500 pesos, pero ahora el gobierno porteño tuvo que regalarlo.El yaguareté iba a ser vendido a 1500 pesos, pero ahora el gobierno porteño tuvo que regalarlo.El yaguareté iba a ser vendido a 1500 pesos, pero ahora el gobierno porteño tuvo que regalarlo.El yaguareté iba a ser vendido a 1500 pesos, pero ahora el gobierno porteño tuvo que regalarlo.
El yaguareté iba a ser vendido a 1500 pesos, pero ahora el gobierno porteño tuvo que regalarlo. 

El yaguareté Pandi, en versión peluche, no podrá ser puesto a la venta en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018. La única empresa que se presentó a la licitación para importar los muñecos tiene las intenciones claras pero las formas no tanto: Quiero Ver Guita SRL cotizó sus servicios en  2.047.680 de pesos, un 35 por ciento por encima de lo que debía pagarse, y no pudo sacar los peluches de la Aduana porque los había rotulado como “guirnaldas”, para evitar el pago de aranceles que corresponde a un juguete. Pandi aparecía en listas de souvenirs a 1500 pesos, pero ahora, fue tachado.

Las irregularidades de la empresa licenciataria fueron denunciadas por el periodista Ernesto Rodríguez en el portal Ephecto Sport. Quiero Ver Guita pertenece a Carlos Germán Eguía y fue inscripta ante la AFIP en 2008 para la compra, venta, fabricación, distribución, exportación e importación, de productos de vestimenta, calzados, marroquinería, sombrerería, accesorios y productos de la industria textil. Según denunció el periodista, “no es la primera experiencia como proveedor del estado porteño de Eguía, quien en enero de 2015 –con Mauricio Macri como jefe de Gobierno– fue contratado para armar el stand del Ente de Turismo de la Ciudad en el Festival Nacional de Folklore en Cosquín, a cambio de 245.696 pesos”. 

“Lo llamativo de la licitación es que la Ciudad había cotizado cada peluche en un valor de 300 pesos (unos 11 dólares en ese momento), un monto que en el ramo textil suena abultado ya que desarrollar un modelo del tamaño regular en una empresa china y replicarlo en cantidad cuesta no más de dos dólares por unidad”, explicó Rodríguez. La Ciudad, además, había contemplado un montó adicional de un millón de pesos para el armado de los puestos donde iban a venderse los peluches y otros productos de merchandising.

La resolución 129/UPEJOL/18, con la firma de Juan Martín Areco, titular de la Unidad de Proyectos Especiales Juegos Olímpicos de la Juventud (Upejol) –ente encargado de las compras y contrataciones–, fue publicada en el Boletín Oficial el pasado 31 de Julio con el detalle de la licitación: el 29 de junio se había adjudicado la compra de 1.700 muñequitos Pandi al único oferente, Quiero Ver Guita, quien cotizó sus servicios en 2.047.680 de pesos, un 35 por ciento por encima de lo que debía pagarse. El peluche de la mascota olímpica Pandi –bautizada así a partir de su nombre científico, Panthera onca– aparecía en la lista de precios de los stands de las distintas sedes a 1500 pesos. Sin embargo, nunca pudo llegar a los parques. Según las denuncias del periodista de Ephecto Sport, como Eguía rotuló los muñecos como “guirnaldas”, mercadería que no paga los aranceles que paga un juguete, los productos quedaron demorados en la Aduana y se inició una causa por posible contrabando. Luego de un acuerdo al que habrían llegado los organizadores de los Juegos Olímpicos con las autoridades aduaneras quedaría prohibida la venta de los peluches Pandi pero se permitiría el retiro de la cantidad necesaria para entregar gratuitamente a los deportistas.

Ante el escándalo por las irregularidades de la importación de los peluches, la organización de los Juegos Olímpicos aclaró que se trató de “una desinteligencia” y que la intención desde un principio era regalar los muñecos, no ponerlos a la venta. “Nuestro objetivo fue regalar las mascotas a los atletas que ganaron medallas y a la Familia Olímpica. Tenemos todas las mascotas que aún no fueron entregadas en nuestro centro de logística”, explicaron los organizadores. La AFIP y la Aduana respaldaron la versión de las autoridades a cargo de la competencia olímpica. “La única figura fue importarlos a nombre de Ciudad y sin comercialización. Porque tampoco cumplía con nada de la reglamentación. Por eso la Secretaría (de Comercio) autorizó la importación sin fin comercial y al sólo efecto de entrega en las premiaciones y miembros del COI”, confirmó la AFIP. Una fuente de la Aduana expresó, en el mismo sentido: “Esos peluches solamente se pueden entregar como regalo o presente a los deportistas porque no pueden tener una finalidad comercial”. Y agregó: “Se los importó en nombre del Gobierno de la Ciudad, con previa autorización de la Secretaría de Comercio sólo para ese fin”.

El valor del peluche (1500 pesos), sin embargo, apareció en las listas de precios de los souvenires de los Juegos desde el comienzo de la competencia. Con el pasar de los días, como nunca pudo abandonar la Aduana, el yaguareté Pandi comenzó a ser tachado de las carteleras.

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