Estados Unidos quiere reducir su consumo entre los jóvenes
Ofensiva contra el cigarrillo electrónico
El cigarrillo electrónico es una industria que mueve millones en los Estados UnidosEl cigarrillo electrónico es una industria que mueve millones en los Estados UnidosEl cigarrillo electrónico es una industria que mueve millones en los Estados UnidosEl cigarrillo electrónico es una industria que mueve millones en los Estados UnidosEl cigarrillo electrónico es una industria que mueve millones en los Estados Unidos
El cigarrillo electrónico es una industria que mueve millones en los Estados Unidos 
Imagen: Twitter

El ente regulador de alimentos y medicamentos estadounidense estudia restringir la venta de cigarrillos electrónicos entre los los jóvenes y los adolescentes. Se trata de los e-cigarettes con sabor, de libre venta en el país. Inclusive no se descarta poner un requisito de edad para las ventas on line del producto.

Según la Food and Drug Administration (FDA) ha habido un incremento del 77 por ciento en el consumo de cigarrillos electrónicos entre los estudiantes secundarios y del 50 por ciento en la escuela intermedia. Así, se calcula que hay 3,5 millones de menores de 18 años que utilizan el producto, un millón más que hace un año.

Lo contradictorio es que el máximo responsable de la FDA, Scott Gottlieb, integró el directorio de una empresa de e-cigarettes en Carolina del Norte, y cunado asumió su nueva función, en 2017, relajó las normas en beneficio de las empresas. Ahora, Gottlieb, se propone desandar aquel camino, y advirtió que es inaceptable que “una nueva generación está siendo adicta a la nicotina”. La decisión de FDA está destinada a reducir el consumo de los cartuchos de sabor envasado, no los sistemas de tanque abierto.

Gottlieb anticipó sus pretensiones a través de Twitter. “Todos necesitamos trabajar juntos para revertir esta tendencia”, afirmó. Se presentó como “sobreviviente del cáncer” y como “doctor que ha tratado a pacientes con enfermedades ligadas al tabaquismo”, al que calificó como “epidémico”.

Los últimos estudios acerca del consumo de los cigarrillos electrónicos demuestran que el consumo genera adicción a la nicotina, y que muchos consumidores pasan del e-cigarette al cigarrillo común, que resulta letal en el 50 por ciento de los consumidores a largo plazo.

La única excepción que contemplaría la nueva normativa es que la restricción no alcanzaría a los e-cigarettes con gusto a mentol, dado que también está permitido el mentol en los cigarrillos normales. La FDA estima que prohibir el mentol en los cigarrillos electrónicos daría ventaja al mercado de cigarrillos.

Quienes se oponen a la iniciativa de la FAD afirman que el cigarrillo electrónico es útil para evitar el consumo de tabaco y que esto empuja a muchos al cigarrillo común.

Ayer, Juul, una de las principales marcas de e-cigarettes, anunció que eliminará algunas de sus cuentas en redes sociales y detendrá la venta minorista para evitar el acceso de los jóvenes al mercado. "Nuestra intención nunca fue que los jóvenes usaran Juul”, dijo Kevin Burns, Ceo de la empresa, que no operará en redes sociales en Estados Unidos y usará Twitter para comunicaciones no promocionales y YouTube para testimonios de ex fumadores que optaron por su producto.

A fines de agosto, Juul fue demandada por usuarios de Filadelfia, que aseguran que la empresa "violó las leyes de protección al consumidor, participó en mercadotecnia engañosa y no incluyó advertencias sobre el nivel de nicotina que contiene el producto”. La demanda colectiva sostiene que “se creó una comunidad y cultura on line diseñada específicamente para alentar a los jóvenes a usar Juul".

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