Homenaje a los estudiantes desaparecidos de los colegios de la UBA
Los 151 legajos recuperados
La Universidad restauró y completó los expedientes de alumnos y graduados del Nacional Buenos Aires, el Pellegrini y el ILSE que fueron asesinados o desaparecidos durante la dictadura. El próximo miércoles les serán entregados a familiares y compañeros de las víctimas.

La Universidad de Buenos Aires entregará a familiares y compañeros los legajos de aquellos estudiantes y graduados de sus colegios que fueron víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico militar. “Es un acto de justicia para estos estudiantes”, destacó el rector de la UBA, Alberto Barbieri. La ceremonia se realizará el próximo miércoles, a las 18.30, en el Aula Magna de la Facultad de Derecho.

Son 151 los legajos recuperados entre el Colegio Nacional de Buenos Aires, la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y el Instituto Libre de Segunda Enseñanza, las instituciones de educación secundaria que dependían de la UBA durante el período considerado. Por lejos, con 108 alumnos y graduados asesinados y/o desaparecidos, el Nacional Buenos Aires fue el más golpeado por la represión militar de todos los colegios secundarios del país.

Las familias de las víctimas recibirán una copia de los legajos en formato papel y digital. A diferencia de casi todas las facultades de la UBA, que desde la recuperación de la democracia han ido identificando y entregando copias de las documentaciones de sus estudiantes y egresados detenidos-desaparecidos, los colegios secundarios dependientes de la universidad aún no habían saldado esa deuda pendiente, según explicó el rector.

“Es mucho más que enmendar un papel. Para la UBA, esta reparación es reconocer a estudiantes que transitaron por nuestras aulas, por nuestros pasillos, que tuvieron sueños y proyectos que se vieron truncados por una represión estatal”, aseguró Barbieri, en diálogo con PáginaI12. “Queremos con esto abrazar a las familias, a los compañeros de las víctimas. Además, de esta manera, hacemos que las nuevas generaciones tengan una memoria permanentemente activa”, afirmó el rector, que agradeció especialmente a los trabajadores no docentes de los colegios y afirmó que “sin ellos hubiera sido imposible conseguir este material”. 

Los legajos de estos estudiantes ahora darán cuenta de su historia, ya que el proceso de recuperación implica incorporar a los expedientes la información aportada por los diferentes archivos de los organismos de derechos humanos acerca de si esa persona fue detenida-desaparecida o asesinada. Los documentos pasaron por un proceso de limpieza para eliminar cualquier elemento que pueda dañar el material y luego fueron digitalizados. Los originales quedarán reservados en soportes especiales para evitar que el tiempo los degrade. 

El trabajo fue coordinado por la Dirección de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, dependiente de la Secretaría General de la UBA, en articulación con organismos de derechos humanos, el Archivo Nacional de la Memoria, el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado, la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas y el Equipo Argentino de Antropología Forense. Los legajos digitalizados podrán ser consultados por toda la comunidad educativa. “Queremos que los estudiantes tengan acceso y se mantenga activa la memoria”, destacó Barbieri. 

Para reunir toda la información se utilizaron listados que se vienen trabajando desde hace más de 30 años y en los que han participado distintas generaciones de estudiantes, docentes, graduados y personal no docente de los distintos colegios y dependencias de la UBA. “Es un tema muy movilizador para nosotros. Lo que se hizo fue un trabajo muy profesional, con mucha dedicación y cuidado, con el asesoramiento de profesionales especializados”, explicó el rector. 

No se descarta que en el futuro la cantidad de casos identificados crezca. “Es un proceso que continúa. Puede ser que aparezcan más. Seguiremos trabajando en forma permanente desde la Dirección de Derechos Humanos”, afirmó Barbieri. 

La ceremonia del próximo miércoles será la coronación “oficial” de un proceso de preservación y recuperación de la memoria que las familias, estudiantes, graduados y trabajadores de los colegios construyen año a año y que ha encontrado distintas formas de expresarse: desde placas conmemorativas y las “Baldosas por la Memoria”, hasta en libros y documentales que dan cuenta, no sólo de qué sucedió con cada una de las víctimas, sino de cuáles eran sus sueños y convicciones. 

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