Edesur amenaza a los usuarios que no cancelen sus deudas con denunciarlos como morosos
Pague el tarifazo o marche al Veraz
La empresa de energía envía intimaciones de la consultora de riesgo crediticio a clientes que se atrasaron en el pago de las facturas. “Es coacción, una medida de presión sin fundamentos”, advierten especialistas en defensa del consumidor.
El nuevo sistema de intimaciones “impacta más en los hogares de menores recursos”.El nuevo sistema de intimaciones “impacta más en los hogares de menores recursos”.El nuevo sistema de intimaciones “impacta más en los hogares de menores recursos”.El nuevo sistema de intimaciones “impacta más en los hogares de menores recursos”.El nuevo sistema de intimaciones “impacta más en los hogares de menores recursos”.
El nuevo sistema de intimaciones “impacta más en los hogares de menores recursos”. 

Las privatizadas de servicios públicos no reparan en artimañas para que los usuarios no tengan más salida que pagar los tarifazos. A la inusitada modalidad del pago en cuotas del gas se le sumó otra aún más insólita: si el usuario no paga, cae en el Veraz. Este es el recurso que encontró Edesur para intimar a los clientes que no pueden afrontar el pago de una prestación declarada como “servicio esencial” y que, por eso, debiera garantizarse por todas las vías. Especialistas en defensa del consumidor califican a la nueva metodología como “un medio de coacción” que recae con más fuerza en los sectores más pobres. La empresa, por su parte, lo defiende como “legal”.

Uno de los casos en los que se aplicó esta novedad es el de Claudia O., vecina del Parish Robertson, un barrio de bajos recursos de Esteban Echeverría. El mes pasado recibió una carta de la consultora de riesgo crediticio que la notificaba de que “nuestro cliente Edesur” le había solicitado que se le comunicara la deuda por la prestación y los plazos y las modalidades para pagarla. En caso de que ella no cancelara la deuda, el paso siguiente sería la inclusión de su nombre en el Veraz; el paso posterior sería el corte del servicio.

“La carta no vino con la boleta de Edesur, que nunca me mandó una intimación. Antes pagaba todo bien, pero desde que entró este presidente (por Mauricio Macri) y empezó todo este quilombo, es imposible pagar”, contó Claudia a PáginaI12. Ella admite la deuda. Es más, reconoce que 2035 pesos “no es mucho”, pero explica que “primero hay que mantener la casa”. Tiene 50 años, es trabajadora vecinal voluntaria –por lo que obtiene una tarjeta social del Plan Vida–, tiene siete hijos pero vive con dos, más un nieto y el marido que, “como quedó sin trabajo, hace changas picando grasa de animales y vendiéndola como cebo”.

En la lista del Veraz están incluidos los datos de personas que alguna vez estuvieron en situación de morosidad; la aparición allí deja a esas personas en situación de sospecha para la toma de algún crédito. 

Edesur reconoció a este diario que “hace pocos días se empezó a usar esta modalidad”. Primero se informa al cliente sobre la deuda, luego se le propone la cancelación y, en caso de que no responda ni adhiera al plan de pago, pasados los tres meses de la no respuesta Veraz envía esa carta por indicación de la prestataria. “Luego, el cliente tiene 15 días para comenzar a regularizar su situación, y si eso no ocurre quedan incluidos en el listado del Veraz”, confirmó un vocero de la compañía.

El caso sorprendió hasta al titular de Consumidores Libres, Héctor Polino, quien en diálogo con PáginaI12 calificó esta nueva práctica como “una actitud claramente abusiva de la empresa, porque colocar al usuario en el Veraz es un doble castigo: lo priva del servicio y también lo priva de obtener créditos en el futuro”.

Al parecer no habría ninguna disposición que se refiera al tema. Sí hay antecedentes de esa metodología por parte de las compañías de telefonía móvil que, a diferencia de la electricidad, no se trata de un servicio público esencial incluido en la ley 25.250. Por este motivo, Polino consideró que esta nueva práctica demuestra también “la falta de control del Estado” hacia las compañías eléctricas “que se atreven avanzar de esta manera en contra de los derechos de los consumidores”.

Claudia dice que no le importa entrar en el Veraz porque “desde que está este gobierno dejé de comprar en cuotas porque siempre tuve miedo de dejar deudas”. 

Para la directora general de Asuntos Jurídicos de la Municipalidad de Esteban Echeverría –que tomó intervención en el caso–, Rosario Rossetti, “más allá de que la clienta no pueda sacar un crédito, lo que también preocupa es que pueda quedar sin la energía, que es un derecho humano”. “Hicimos la presentación en el ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) para que tenga intervención, porque el caso tiene aparejado una posibilidad de corte del servicio esencial”, explicó a este diario la funcionaria, quien además reveló que en el distrito se registró al menos una decena de casos como el de Claudia. Rossetti aseguró que este nuevo sistema de intimaciones “va a impactar más en los hogares de menores recursos” que no pueden afrontar los tarifazos.

Sea o no legal que una concesionaria recurra a otra empresa privada para dar un ultimátum a sus clientes, lo que estos casos revelan es el carácter sancionatorio que hay detrás de eso. En este sentido, Polino advirtió que “el hecho de que a un usuario lo pongan en el Veraz es un medio de coacción, una medida de presión sin fundamentos”.

Rossito, por su parte, coincidió en que se trata de “una medida de coerción” y aseguró que la comuna acompañará las gestiones de los vecinos afectados. Edesur, en tanto, rechazó esas consideraciones y sostuvo que la modalidad “es una vía de comunicación legal para llegar a un acuerdo de pago” producto de una relación contractual entre el cliente y la empresa.

Claudia cuenta que en su barrio hay “muchos vecinos que recibieron esa carta”. Algunos, agrega, “deben hasta 6 mil pesos” pero no hicieron ningún reclamo. “Para qué –se pregunta–, si ni en la empresa ni en el ENRE nos van a dar bolilla. Te hacen un plan de pago y mientras pagás te llega la otra factura que va sumando, sumando y sumando.” De lo que está segura, añade, es de que ahora no puede afrontar la deuda y cree que “mientras esté este presidente, menos la vamos a poder pagar”. “Así que si quieren cortarme la luz, que me la corten. Y si me quieren poner en el Veraz, que me pongan; si ni zapatillas para los chicos puedo comprar”, concluye.

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