Las actividades laborales perdieron cinco puntos en el ingreso nacional
La crisis la paga el trabajador
El reparto de la torta nacional dejó en el tercer trimestre ganadores y perdedores claros. Los trabajadores redujeron su participación en cinco puntos, que pasaron a manos empresarias, en particular de bancos, petroleras, privatizadas y cerealeras.
Una tercera parte de la mejora de las ganancias empresarias fue por el aumento de tarifas.Una tercera parte de la mejora de las ganancias empresarias fue por el aumento de tarifas.Una tercera parte de la mejora de las ganancias empresarias fue por el aumento de tarifas.Una tercera parte de la mejora de las ganancias empresarias fue por el aumento de tarifas.Una tercera parte de la mejora de las ganancias empresarias fue por el aumento de tarifas.
Una tercera parte de la mejora de las ganancias empresarias fue por el aumento de tarifas. 
Imagen: EFE

El peso del ingreso de los trabajadores sobre la economía nacional se redujo en cinco puntos porcentuales en el tercer trimestre del año pasado frente al mismo período de 2017. Al mismo tiempo, la participación de las ganancias de los empresarios subió en cinco puntos, informó ayer el Indec. Los números reflejan que el deterioro del poder adquisitivo no cae en saco roto sino que implica una mejora relativa de la retribución del capital. Los sectores empresarios de mejor desempeño fueron bancos, petroleras, servicios públicos, cerealeras y otros grandes exportadores.

El PIB en el tercer trimestre de 2018 ascendió a 12,5 billones de pesos, que también equivale a la sumatoria de la remuneración a todos los actores de la economía nacional. De ese total, el 45,9 por ciento se explicó por la remuneración al trabajo asalariado. Un año antes, en el tercer trimestre de 2017, ese número se ubicaba en el 50,6 por ciento, con lo cual anotó una caída de 4,7 puntos. Al mismo tiempo, el excedente de explotación bruto, que equivale a las empresas patronales, estaba en el 40,9 por ciento en 2017 y pasó al 45,7 por ciento el año pasado, una suba del 4,8.

Por el lado del empleo, los números oficiales al tercer trimestre muestran una baja global de 12 mil puestos de trabajo, el 0,1 por ciento. Sin embargo, hay otros datos que completan el escenario laboral. Según las últimas cifras del Ministerio de Producción y Trabajo, el empleo en la industria manufacturera, que suele pagar los mejores salarios, tuvo en el último año una caída del 2,8 por ciento. En tanto, la plantilla de trabajadores registrados en la construcción se achicó en un 8,2 por ciento. En comercio, restaurantes y hoteles, la caída del empleo registrado es del 3,3 por ciento, mientras que en transporte, almacenaje y comunicaciones la caída es del 2,6. Se observa una fuerte contracción del empleo registrado en actividades bien pagas, mientras crece el cuentapropismo y el empleo no registrado.

De la caída total de la participación del salario en la economía nacional, más de una tercera parte se explica por el ajuste que recayó sobre el empleo público y los dos tercios restantes, por el sector privado, en donde se destaca la caída en la industria manufacturera y el comercio. En el terreno de la industria, la UIA calculó que en octubre se produjo una baja de casi 50 mil asalariados registrados frente a octubre de 2017. 

Junto al deterioro del empleo se produjo una caída del poder adquisitivo. Según cálculos del Centro Cifra, que depende de la CTA, el salario real promedio registrado del sector privado tuvo en octubre una caída interanual del 10,6 por ciento, lo cual además implica que el nivel salarial es 13,3 por ciento inferior al momento del inicio del gobierno de Cambiemos.

Una de las vías de transferencia de ingresos desde el sector del trabajo en favor del empresariado fue la quita de subsidios a los servicios públicos. Casi una tercera parte de la mejora global de las ganancias en términos relativos al salario se explica por la situación de las empresas del sector de electricidad, gas y agua. La mayor parte de esas firmas obtuvieron fuertes mejoras de la rentabilidad, incluso medida en dólares, en el último año gracias a la saga de tarifazos. Apenas por debajo de las empresas de servicios públicos quedaron las mineras, favorecidas directamente por la devaluación, y también la industria manufacturera anotó mejoras de ganancias, concentrada en el segmento de empresas de mayor tamaño e insertadas en el plano exportador. El otro capítulo empresario que anotó buenos resultados fue el bancario. Según información del BCRA, para el acumulado anual a noviembre de 2018 los bancos llevan ganados 153.978 millones de pesos, un 99 por ciento más que en el acumulado para el mismo periodo de 2017.

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