Jardín Sonoro, una experiencia artística no convencional
Mapa de ficciones que llegan al Botánico
La iniciativa apunta a que el “espectador” escuche obras breves escritas por mujeres, a la vez que recorre el Botánico, guiado por una aplicación descargada en el teléfono celular.
Aliana Alvarez Pacheco, Florencia Lavalle y Sol Sañudo, responsables del proyecto.Aliana Alvarez Pacheco, Florencia Lavalle y Sol Sañudo, responsables del proyecto.Aliana Alvarez Pacheco, Florencia Lavalle y Sol Sañudo, responsables del proyecto.Aliana Alvarez Pacheco, Florencia Lavalle y Sol Sañudo, responsables del proyecto.Aliana Alvarez Pacheco, Florencia Lavalle y Sol Sañudo, responsables del proyecto.
Aliana Alvarez Pacheco, Florencia Lavalle y Sol Sañudo, responsables del proyecto. 
Imagen: Kala Moreno Parra

En un momento de auge de las experiencias teatrales site specific y a propósito del Día Internacional de la Mujer, estrenó ayer Jardín Sonoro, una invitación a escuchar obras breves escritas por mujeres a la vez que se recorre el Jardín Botánico, deteniéndose en diferentes puntos que indica una aplicación descargada en el teléfono celular. Esta iniciativa surgió de la mano de tres mujeres abocadas a diferentes roles en el circuito independiente: Aliana Alvarez Pacheco (directora artística del proyecto), Florencia Lavalle (productora artística) y Sol Sañudo (productora ejecutiva). Ellas convocaron a un grupo de dramaturgas a escribir obras breves con el tópico de la naturaleza. En esta primera edición, participaron Mariana Chaud, Giuliana Kiersz, Paula Marull, Las Nubes (dúo performático de Rita Pauls y Vivi Tellas), Laura Paredes y Laura Santos. En cada texto están implicadas una o dos actrices, quienes lo interpretan en el audio. Se trata de una actividad gratuita que se puso en marcha ayer y continuará durante todo el mes.

Para escuchar estos seis textos, el público deberá, además de contar con auriculares, descargar la aplicación “Jardín Sonoro” en su celular. Luego no hay más que caminar por el Botánico y buscar los puntos de escucha identificados en el mapa, también marcados en el espacio. Al finalizar la escucha en un punto, hay que dirigirse a otro. “Pensamos en un espectador activo que, a diferencia de quien concurre a una sala tradicional y se sienta por un tiempo determinado a ver una obra, sea el encargado de trazar su propio mapa de ficciones en el orden que quiera”, dice Alvarez Pacheco a PáginaI12. Una vez que se pasa por cada punto, la pista sonora queda guardada en el teléfono, de manera que se puede volver a escuchar en cualquier instante o lugar. La imagen del proyecto estuvo a cargo de Johanna Wilhelm, artista visual especializada en la técnica paper-cut y reconocida por su trabajo en El hombre que perdió su sombra, que estuvo en la cartelera del Teatro Cervantes.

  Jardín Sonoro apareció por la “combinación de tres factores”, continúa Alvarez Pacheco. “Por un lado, el interés por repensar las fronteras de la teatralidad y cómo generar experiencias que modifiquen al espectador y la obra. En segundo lugar, surgió del interés por incorporar un dispositivo tecnológico que permitiera expandir la experiencia teatral a otros espacios. Nos parecía interesante poder transformar el celular en un vehículo de acceso a una experiencia cultural, por fuera de los espacios tradicionales. Y en tercer lugar, surgió del amor por los jardines en general y el Botánico en particular como un espacio icónico de nuestra ciudad”, explica la dramaturga. Lavalle, actriz y productora, remarca la “picardía” que las impulsó. “Las aplicaciones móviles son, en líneas generales, dispositivos para hacer cosas orientadas por la utilidad y la productividad. Entonces, pensamosv, ¿por qué no una app que te habilite la posibilidad de ser improductivo, de ‘perder’ tiempo como valor, de detenerte para escuchar a alguien que te cuente una historia y que te modifique de alguna manera?”, agrega.

Decidieron dar protagonismo a las mujeres y fueron en la búsqueda de dramaturgas que pudieran aportar a la experiencia. A todas ellas, detalla Sañudo (productora), les dieron la misma consigna: escribir una obra corta, que al ser interpretada no durara más de diez minutos, que estuviera atravesada por la naturaleza y pudiera ser interpretada –a la manera de un radioteatro 2.0, no de cuerpo presente– por una o dos actrices. “Lo que finalmente tenemos son seis obras inéditas, escritas y dirigidas por las dramaturgas. Digo dirigidas porque hubo un trabajo sonoro dedicado y de dirección de la actriz que interpreta la obra”, subraya Sañudo. “Con las obras ya grabadas volvimos al Botánico para encontrar los puntos que nos parecieran más apropiados como lugares de escucha. Tuvimos en cuenta qué climas, intensidades o grado de intimidad nos transmitían las obras para encontrar espacios propicios para la experiencia, así como también, sitios donde la contaminación auditiva no la perturbaran”, agrega Alvarez Pacheco. La intervención se puede disfrutar de martes a viernes de 8 a 18.45 y fines de semana y feriados, de 9.30 a 18.45, siempre en el Jardín Botánico Carlos Thays (Avenida Santa Fe 3951).

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