En la ceremonia de entrega de los Premios Podestá
Tiempo de balances y reivindicaciones
En el festejo por los 100 años del sindicato que nuclea a los actores, fueron reconocidos Nancy Dupláa, Alejandra Flechner, Germán Palacios y Carolina Papaleo, entre otros.
García Satur, Rivera López y Pepe Novoa, tres de los premiados, junto a Alejandra Darín.García Satur, Rivera López y Pepe Novoa, tres de los premiados, junto a Alejandra Darín.García Satur, Rivera López y Pepe Novoa, tres de los premiados, junto a Alejandra Darín.García Satur, Rivera López y Pepe Novoa, tres de los premiados, junto a Alejandra Darín.García Satur, Rivera López y Pepe Novoa, tres de los premiados, junto a Alejandra Darín.
García Satur, Rivera López y Pepe Novoa, tres de los premiados, junto a Alejandra Darín. 
Imagen: Jorge Larrosa

 La defensa de los derechos laborales de los actores y las actrices, y el flamante pañuelo verde, símbolo de la lucha en favor de los derechos de la mujer, fueron los protagonistas de la noche del lunes, en la que La Asociación Argentina de Actores y de actrices cumplió 100 años y se entregaron los Premios Podestá, reconocimiento que desde 1991 otorgan la Asociación Argentina de Actores (AAA) y el Senado de la Nación.

La presentación del grupo Las Estatuas interpretando escenas de Juan Moreira, obra clave de los orígenes del teatro rioplatense, dio comienzo a la gran celebración que tuvo lugar en el Palacio San Miguel bajo la conducción de la periodista Gabriela Rádice. 

“Hoy estamos celebrando un siglo de luchas y de conquistas de este sindicato que hace de los derechos laborales de los actores y de las actrices su principal bandera y que se ha consolidado como una entidad fundamental en la vida gremial y cultural de la Argentina”, dijo Rádice antes de darle la palabra a la presidenta de la asociación, Alejandra Darín.

En un breve discurso Darín agradeció a los actores y a los dirigentes que presidieron la asociación, porque “sin ellos no hubiese sido posible que hoy estemos acá celebrando”. Luego subieron al escenario a recibir un reconocimiento especial Jorge Rivera López, Pepe Novoa y Claudio García Satur, tres ex presidentes de la institución. “Siempre nos esforzamos por mantener viva la cultura. Hemos pasado momentos difíciles y este es uno de ellos”, manifestó Novoa.

En un clima de bullicio y aplausos, también se otorgaron las medallas por los cincuenta años de afiliación. Como en cada edición de los Premios Podestá, la AAA brindó menciones especiales a personas y organizaciones que aportan su trabajo para “el fortalecimiento de la sociedad”. En esta oportunidad, fue reconocida Taty Almeida (Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora), quien pidió “mucha fuerza para los actores y las actrices que en un gobierno constitucional son ninguneados y perseguidos porque han cometido el pecado de no transar y de luchar para recobrar una patria digna y soberana”. Esa misma distinción también la recibió el colectivo Actrices Argentinas que subió al escenario bajo el canto y ya grito global, “aborto legal, en el hospital”, y deslizó la posibilidad de un cambio de nombre de la asociación inclusivo y transversal. En la carta leída por algunas participantes del colectivo dieron cuenta de su lucha por la igualdad de derechos y del derecho a la soberanía sobre los cuerpos en el marco de un régimen patriarcal que oprime y esclaviza.

Por último, los premios Podestá a la Trayectoria Honorable –que portan ese nombre propio en honor a la familia que le dio origen al teatro rioplatense– fueron entregados a diez actores de distinta trayectoria, notoriedad y procedencia. Los homenajeados fueron: Rudy Chernicof, Nancy Dupláa, Alejandra Flechner, Germán Palacios, Carolina Papaleo, Mario Pasik, Luis Ziembrowski, Ofelia Cendra, Nena Córdoba y Graciela Dufau, quienes recibieron la ovación de sus colegas.

Mirtha Legrand, que aseguró que al enterarse de los 100 años de la AAA “no podía no estar presente”, entregó un cheque a la asociación y dijo estar “sin banderías políticas”, expresión que fue tomada pero con un sentido diferente por Luis Ziembrowski cuando pasó sobre el final a recibir su premio. “Nunca bajé mi bandería, como alguien dijo acá, si no que siempre traté de subirla con orgullo cada vez que me tocó subir al escenario”, contestó el actor sintetizando el discurso de muchos de los allí presentes que conciben al teatro como inescindible de lo político. 

Informe: Josefina Frega.

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