Martín Soria y Arabela Carreras se disputan hoy la gobernación provincial
Río Negro marca el segundo test electoral del año
Con Cambiemos relegado a un tercer lugar, el intendente y candidato peronista pelea con la postulante impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck.
Favoritos: Martín Soria, intendente de General Roca, y Arabela Carreras, ministra de Turismo provincial.Favoritos: Martín Soria, intendente de General Roca, y Arabela Carreras, ministra de Turismo provincial.Favoritos: Martín Soria, intendente de General Roca, y Arabela Carreras, ministra de Turismo provincial.Favoritos: Martín Soria, intendente de General Roca, y Arabela Carreras, ministra de Turismo provincial.Favoritos: Martín Soria, intendente de General Roca, y Arabela Carreras, ministra de Turismo provincial.
Favoritos: Martín Soria, intendente de General Roca, y Arabela Carreras, ministra de Turismo provincial. 
Imagen: NA

Desde General Roca, Río Negro

Río Negro elegirá hoy nuevo gobernador, en una elección que tendrá en el cuarto oscuro boletas de siete fórmulas de partidos y alianzas, pero cuya disputa estará centrada entre dos fuerzas mayoritarias: el oficialismo provincial de Juntos Somos Río Negro (JSRN) que lleva como candidata a la ministra Arabela Carreras y el Frente para la Victoria (FpV), que nuclea un frente de 28 partidos y organizaciones rionegrinas, que lleva como candidato al intendente peronista de General Roca, Martín Soria. Esta polarización podría condenar a Cambiemos a un cómodo y relegado tercer lugar, con esfuerzos y posturas divididas en su interior. Su candidata, la diputada nacional del radicalismo Lorena Matzen se puso al frente de la campaña pero muchos de sus socios macristas se muestran más distantes y, en sintonía con la Casa Rosada, miran con simpatía a sus socios locales de JSRN para evitar un triunfo peronista.

El buen tiempo colaboraría con un alto porcentaje de votantes en una elección que amenaza con ser reñida. En el Alto Valle, las otoñales hojas amarillentas de los álamos que protegen de los vientos patagónicos los árboles frutales de manzanas, peras, duraznos y vides contrastan con temperaturas que superan los 30 grados. Unas 545.695 personas están habilitadas para votar en 1649 mesas distribuidas en la provincia.   

Concentrado

El territorio rionegrino va desde la cordillera hasta el océano Atlántico. Pero la atención de la disputa electoral estará centrada en un puñado de ciudades que concentran casi el 60 por ciento del padrón provincial y desde donde surgieron los candidatos de las fuerzas políticas que pelean la elección. La ciudad más poblada está en la zona cordillerana: San Carlos De Bariloche con 97.500 electores. Las otras están a lo largo del Alto Valle rionegrino, la zona de la producción frutícola de la provincia, ahora también intrusada por la explotación petrolera tradicional y el fracking. 

Cruzado por la vetusta Ruta Nacional 22 –en una interminable y cuestionada remodelación por su traza y diseño– el valle rionegrino va desde Cipoletti (vecina a Neuquén) en Alto Valle hasta casi llegar al mar, Río Colorado, en el valle inferior. 

Allí, en la zona alta está General Roca, la segunda ciudad más importante en cantidad de electores (78.100) seguido por Cipoletti (66.100), entre otras. Por fuera del Valle se ubica otro punto importante, la capital provincial, Viedma (51.000 electores).

Los unos

El JSRN tendrá sus bunkers de campaña dispersos en varias de esas ciudades. La candidata Carreras votará en Bariloche y esperará allí el resultado. Su compañero de fórmula, Alejandro Palmieri hará lo propio en Roca. Pero el bunker central estará en Cipoletti, la ciudad del gobernador Alberto Weretilneck, el mentor de la fuerza provincial, que concentrará el monitoreo y control de la elección con él a la cabeza.

Luego que la Corte Suprema le cortó las aspiraciones de ir por su re-reelección, Wereltineck igual se mantuvo al frente de la campaña de JSRN como si continuara su carrera como candidato. “Alberto”, como le gusta que lo llamen, busca ahora –como espejo de sus vecinos neuquinos del MPN– perpetuar su propia fuerza política en la provincia. 

El gobernador apuesta a que esta elección sea el primer paso en esa dirección. Con números propios, auguran que Cambiemos casi desaparecería y que los votos de quienes acompañan la administración nacional de Mauricio Macri irán a JSRN para evitar un triunfo peronista en la provincia.

En tanto, el FpV tendrá su centro de cómputos en tierra de su candidato, General Roca. Soria confía en su austera campaña cuerpo a cuerpo en recorridas por toda la provincia, sumado a la militancia de las numerosas fuerzas que componen el frente electoral, cuya boleta también contempla y refleja su desarrollo territorial. 

Pero lejos de la repentina aparición de una cuantiosa ayuda social y “monetaria” con que el oficialismo hizo campaña, que el FpV denunció públicamente al calor de lo que sus militantes recogían en los barrios, grababan y fotografiaban para difundir en las redes sociales.

En el FpV confían en que la caída vertiginosa de la imagen del presidente Mauricio Macri le reste votos al oficialismo provincial al ser “cómplice” de sus políticas en Río Negro. Esa acusación tiene fundamentos: el gobernador fue uno de los pocos que respaldó los tarifazos del gobierno nacional y también el endeudamiento externo

Su compañera de fórmula, la senadora nacional Magdalena Odarda, reforzó la campaña del FpV en su territorio, Río Colorado, e intensificó recorridas por Viedma y la zona cordillerana, donde su partido Río siempre cosechó un importante caudal de votos.

Los otros

Cambiemos corre desde atrás en la elección rionegrina. Matzen, que tendrá su bunker también en el Alto Valle (Allen), aspira a que la alianza nacional mantenga su propia fuerza con la UCR a la cabeza. Esta alternativa sus socios del PRO no la comparten y lo han demostrado. 

El macrismo primero trabajó por sellar una acuerdo con JSRN, pero el mismo se desdibujó cuando la UCR y la CC embistieron judicialmente contra la re-reelección de Weretilneck, que terminó de voltear la Corte Suprema. El diputado nacional Sergio Wisky, que aspiraba a encabezar la boleta como candidato a gobernador, terminó por bajarse y se negó a acompañar a Matzen en la fórmula de Cambiemos, que finalmente ocupó la empresaria cipolleña Silvia Boschi (PRO). No son pocos los dirigentes macristas que prefieren un triunfo de JSRN para evitar una victoria peronista. Una definición en sintonía con la Casa Rosada. La fluctuación de los votos de Cambiemos puede influir en el resultado de hoy: si logra mantener sus votos complicaría al oficialismo provincial, pero si se diluyen sería el más beneficiado.

El trotskismo rionegrino mantiene sus viejas diferencias e irá dividido en tres boletas. Por un lado el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), que lleva como candidatos a la trabajadora del hospital de Villa Regina, Norma Dardik y el joven militante barilochense Facundo Britos. El MST Nueva Izquierda lleva al también barilochense Jorge “Jure” Paulic junto a Javier Sánchez; mientras que el Nuevo Movimiento Al Socialismo tiene la fórmula Aurelio Vázquez- María Gavuzzo. En tanto, Rubén Yauhar-Roberto Ruíz estarán al frente de la boleta del rionegrino Partido Unión y Libertad (PUL).

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