Toresani y su recordado cruce con Maradona
"Segurola y Habana 4310, séptimo piso"
Maradona y Toresani. El cruce entre ambos terminó con la expulsión del Huevo.Maradona y Toresani. El cruce entre ambos terminó con la expulsión del Huevo.Maradona y Toresani. El cruce entre ambos terminó con la expulsión del Huevo.Maradona y Toresani. El cruce entre ambos terminó con la expulsión del Huevo.Maradona y Toresani. El cruce entre ambos terminó con la expulsión del Huevo.
Maradona y Toresani. El cruce entre ambos terminó con la expulsión del Huevo. 

Ganó tres títulos, vistió ocho camisetas (entre ellas las de River y Boca), dirigió a 15 clubes y marcó 50 goles, pero si por algo será recordado Julio César Toresani, quien fue encontrado esta mañana muerto en Santa Fe, es por su cruce televisivo con Diego Armando Maradona el día que el 10 volvió a vestir la camiseta de Boca.

El 7 de octubre de 1995, Maradona regresaba a la actividad tras la sanción de 15 meses que le impuso la FIFA tras el Mundial de Estados Unidos. Y lo hacía en Boca, lugar del que había emigrado hacía 14 años hacia Europa. Carlos Fernando Navarro Montoya, Fernando Gamboa, Néstor Fabbri, Carlos Mac Allister, Julio "Larry" Saldaña, Cristian "Kily" González, Walter Pico, Sergio "Manteca" Martínez y Claudio Paul Caniggia, entre otros, jugaban en ese Xeneize poblado de nombres rutilantes, dirigidos por Silvio Marzolini.

Enfrente estaba Colón, que volvía a jugar en Primera tras más de una década en el ascenso. Comandado por Enzo Trossero, ese equipo sabalero también tenía sus grandes apellidos: Leonardo Díaz en el arco, Hugo Ibarra y Horacio Ameli en defensa, Marcelo Saralegui en el medio, Claudio "Turco" García y Víctor "Carucha" Müller arriba y, por supuesto, Toresani como volante derecho.

En un partido intenso, que se terminó definiendo recién a falta de un minuto con gol de Darío Scotto para los locales, Toresani no duró demasiado. A los 38, tras una dura infracción de Caniggia a Dante Unali, el Huevo se le fue "al humo" al Pájaro, lo que provocó la intervención de Diego. El resultado para Toresani no sería positivo, el árbitro Francisco Lamolina lo expulsaría inmediatamente.


Luego, en los vestuarios, Maradona le espetaría vía televisión a Toresani una frase que quedaría grabada en el imaginario argentino: "Lo espero en Segurola y Habana 4310, séptimo piso. No tengo ningún problema en que me venga a buscar". Claro, minutos antes, el volante de Colón había anunciado ante el micrófono que lo iría a buscar "hasta la casa", por lo que Diego lo invitó a su departamento ubicado en el barrio de Villa Devoto.

Un año después, el siempre impredecible mercado de pases depositaría a Toresani en Boca, con Maradona. Allí jugó 47 encuentros y marcó ocho tantos durante 1996 y 1997. Luego pasaría por Independiente, Unión, Audax Italiano (Chile) y Patronato, para luego dedicarse a la dirección técnica. Hoy, fue encontrado sin vida en Santa Fe.

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