Candela Abigaíl Maciel tenía apenas dos años cuando el 11 de enero pasado una bala entró desde la calle a su humilde casilla de Villa Gobernador Gálvez, y terminó con su vida. A casi un mes del hecho que destrozó la vida de una humilde familia, su padre reclamó que la Justicia condene a los tres primeros detenidos. Es que anteayer fueron arrestados otros dos jóvenes acusados por la balacera que provocó una pelea entre bandas de la cuadra de Thompson y La Ribera, pero él sostiene que los primeros arrestados fueron quienes dispararon contra su casa. El caso conmocionó por aquellos días, y el debate se instaló en la situación que la inseguridad que genera la pobreza estructural y que pega con fuerza en los sectores más postergados. De hecho, aquel día ni la ambulancia pudo entrar para atender a la pequeña.

El tiroteo empezó cuando la niña estaba con sus padres y su hermano, que cumplía cinco años, en su vivienda de chapa y piso de tierra. La casilla no pudo contener las balas del enfrentamiento: una le rozó la cabeza a David Ruiz Díaz y terminó en el cuerpo de su pequeña hija.

Por esos días, fueron detenidos tres hombres a quienes la Justicia dejó en prisión preventiva por 30 días, y ayer fue prorrogada por otro mes. En ese momento, la fiscal Marisol Fabbro imputó a Emilio Alegre, de 22 años; Manuel Alejandro Torres, de 29; y Esteban Raúl Rodríguez, de 27, por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio, con abuso de arma de fuego. Los dos primeros acusados, incluso, tienen causas en el sistema conclusional.

En tanto, ayer fueron imputados Angel Barrios, alias "Faturita", y Rubén "Topo" Vallejos, acusados del delito de homicidio calificado con dolo eventual, por el mismo hecho. La jueza Patricia Bilotta dictó la prisión preventiva por 30 días. "Son todos vecinos míos, los de al lado de mi casa, se tiroteaban contra los de la esquina, pero nunca pensé que pasaría una cosa así; aunque siempre les decía que tengan cuidado, que hay chicos", recordó David, desde la puerta de la Unidad Fiscal de Homicidios. "Los otros tres fueron, los primeros imputados. La bronca venía hace rato entre mis vecinos y los de la esquina. Siempre se gritaban, y a la noche se agarraban a tiros. Yo salía a gritar porque mis vecinos son cobardes. Les decía que se peleen con un cuchillo o a las piñas, pero no con armas, porque hay chicos", relató.

El joven de 23 años, con lágrimas en los ojos contó la previa del crimen de su hija. "El día antes del cumpleaños de mi hijo ya estaban planeando (los de la esquina) prenderle fuego la casa a mi vecino. Antes, el padre de Bocacha, que le dicen "Negro Nica" y era sicario del gordo (Pedro) González (por el ex intendente de VGG), les dio una nueve a estos pibes, que antes andaban con tumberas haciéndose los pistoleros. Como Bocacha no la sabía manejar al arma, se la dio a un tal Chino, uno de los arrestados", dijo sobre los tiroteos previos al mortal.

Sobre el momento trágico, David relató: "Se ve qué quisieron tirar a la casa de mi vecino, pero la bala entró a mi casa. Yo estaba tomando mate con mi señora, sentado, y mi hija al lado mío, cuando empecé a escuchar disparos. Quise meter a los chicos abajo de la cama, pero como tengo piso de tierra no quería que se embarren. Los metí en un modular, pero los saqué porque vi que no era seguro. En eso escucho el ruido y la bala me pasa a mí por la cabeza (un roce) y me caí, me estaba desangrando y lo único que escuchaba era a mi mujer diciendo `me mataron a mi hija y a mi marido' y al ver a mi hija me dio fuerzas para levantarme, no sé cómo hice, porque era un charco de sangre y me estaba muriendo. Agarré a mi nena y la llevé al hospital, pero no la pudimos salvar, los médicos hicieron todo lo posible, pero quizás si bajaba la ambulancia mi nena estaría viva".