Insólita derivación de una infidelidad
Calavera no chilla, señora

Una mujer fue a un motel de Villa Gobernador Gálvez con su amante, pagó con la extensión de la tarjeta que le dio su padre y, como un chiste, el hombre se lo dijo a su concubino, pensando que había ido con él. El asunto estalló en un escándalo familiar y el engañado terminó con su pareja. Entonces la mujer demandó a la empresa de la tarjeta de crédito y al alojamiento. Los culpó por brindar una información en el resumen de cuenta que le arruinó su relación de pareja. Les reclamó una indemnización de 70 mil pesos por los daños que le ocasionó la identificación del motel en el resumen de la tarjeta de crédito, según aseguró. Pero el juez rechazó el planteo.

Hacía 11 años que M. estaba en concubinato con A., tenían un hijo en común y el pasado 27 de noviembre M. acudió a un hotel alojamiento con otro hombre. La cuenta del motel la pagó con la extensión de la tarjeta de crédito que le dio su padre. Al terminar el mes, el nombre del motel apareció en el resumen y por eso el padre de la mujer reveló involuntariamente la infidelidad de su hija. Se lo comentó, risueño, a su yerno en la creencia de que M. había ido con él al albergue transitorio. Y así fue como A. se enteró que su mujer tenía un amorío paralelo.

Ante la demanda por daños y perjuicios de la mujer, el juez civil Marcelo Quaglia rechazó el planteo por considerar que la información volcada en el resumen cumple estrictamente con la ley que regula el sistema de tarjeta de crédito. "Tampoco se advierte una violación de la privacidad y de la intimidad porque la mujer sabía que su padre iba a ser informado del gasto que ella efectuó en el motel", concluyó el magistrado.

 

 

 

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ