Ninguna de las militantes que fiscalizaron las PASO de ayer en la provincia cuyana llevaban camisetas partidarias, ni fotos de precandidatos o pines en sus mochilas. Sin embargo, la Policía y las autoridades escolares de dos distritos distintos amenazaron a más de diez mujeres con llevárselas detenidas si no se quitaban los pañuelos de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. A las fiscales que trabajaron en las escuelas ICEI (de la capital provincial) y El Huerto (de Godoy Cruz) las acusaron de “alterar el acto sufragial” y de “cercenar el derecho político de los votantes”, a pesar de que no estaban violando ningún artículo del Código electoral. “Fue una actitud totalmente de censura, no había ninguna otra intención de fondo. Fue un despliegue de película para sacarnos los pañuelos”, destacó una de las damnificadas.

Eva ya estaba llevando adelante sus tareas como fiscal cuando notó que la directora de la escuela El Huerto estaba hablando de ella con tres efectivos policiales. Cuando los agentes caminaron hacia la mesa que estaba fiscalizando, confirmó su sospecha. “Se acercaron dos policías para advertirnos que guardáramos los pañuelos, que nos lo quitáramos porque estábamos marcando un lineamiento político. En cada mesa electoral había al menos una persona con un pañuelo”, relató a Página/12 Eva Bonino.

Los policías les aclararon que, ante los supuestos votantes ofendidos, habían optado por “el mal menor”, que implicaba pedirle a ella y a las otras fiscales que sacaran el pañuelo de sus mochilas y muñecas. “Al principio nos lo sacamos por miedo, estábamos fiscalizando y no queríamos poner en riesgo nuestro trabajo”, aclararon algunas de las damnificadas, aunque después se los volvieron a poner. Fue entonces cuando dos policías mujeres se acercaron para reiterarle el insólito pedido, ahora en una actitud “de apriete”, según denunciaron las afectadas: “Nos dijeron que estábamos generando disturbios, alterando el acto sufragial y que se tomarían medidas ante nuestra negativa o seríamos llevadas a una comisaría en caso de resistencia”.

La Junta electoral no intervino en ningún momento ni tampoco cuestionó el atropello policial ni la actitud de la delegada de la escuela, que fue registrada en un video. A pesar de que las militantes se asesoraron y presentaron un acta para dejar constancia de lo sucedido, las autoridades escolares no no recibieron la nota porque faltaba la firma de un escribano. “Nadie accionó contra los policías. La junta electoral tendría que haber tomado una decisión política pero no lo hizo”, se quejó Eva. La nota, a la que pudo tener acceso este diario, dejaba asentado que habían sido “protagonistas de un hecho de intimidación y censura en pleno acto sufragial por parte de los encargados del establecimiento educativo y la Policía”

La Campaña en Mendoza repudió lo sucedido a través de un comunicado. “Rechazamos todo tipo de actitudes intimidatorias y amenazantes que, en nombre de la paz social, se adjudican el derecho de limitar expresiones”, resaltó al tiempo que recordaron que “el pañuelo verde es un símbolo de lucha”. “No permitiremos ni toleraremos ninguna practica de abuso de poder, de persecución política ni expresiones de odio”, subrayó.

Constanza Fosch, una de las integrantes de la Campaña, denunció que se trató de “un atropello contra todos los derechos”. “Las compañeras sintieron miedo, guardaron el pañuelo al principio pero nos avisaron. Fue una persecución ideológica, política, lo que hacen siempre con nuestros pañuelos”, subrayó. La Campaña analiza, ahora, convocar a una movilización para repudiar el hecho, probablemente durante las elecciones generales del 29 de septiembre, en las que competirán por la gobernación el radical Rodolfo Suárez por Cambiemos y Anabel Fernández Sagasti por el peronismo.