La elección presidencial y la puja por la gobernación en apenas 5 de los 24 distritos electorales (todos los demás desdoblaron las elecciones locales) viene relegando por ahora la expectativa sobre la disputa por la representación política en el Congreso: en los comicios del 27 de octubre se elegirán 128 diputados nacionales y ocho provincias renovarán un tercio de las bancas del Senado. Ninguna de las dos coaliciones que prevalecen en los sondeos (Juntos por el Cambio y el Frente de Todos) tiene mayoría propia en ninguna de las dos cámaras legislativas ni la conseguirían en una elección polarizada. El interbloque de Juntos por el Cambio, que ostenta la primera minoría en Diputados, es el que menos bancas arriesga y el que mayor cantidad conservará de la elección legislativa de 2017; mientras que los diversos bloques parlamentarios que hoy integran el Frente de Todos ponen en juego más escaños y conservan una representación menor entre quienes tienen mandato hasta 2021. En el Senado se repite la misma proporción, con una diferencia: un posible triunfo del Frente de Todos podría alinear a los representantes de los gobernadores peronistas y convertirse en la bancada mayoritaria en la Cámara alta.

No todos parten del mismo piso de representación en la disputa por las bancas en la Cámara de Diputados. Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio) tiene un interbloque de 107 integrantes, más 3 aliados de Evolución Radical y sólo pondrá en juego 48 de esos escaños; conservará 62 con mandato hasta 2021.

Diferente es lo que arriesgan los distintos bloques que ahora integran el Frente de Todos: el FpV-PJ pone en juego 39 de sus 65 bancas, mientras que sus aliados del Frente Renovador y Red por Argentina se juegan 18 de 20. En conjunto, conservarán 28 bancas propias hasta 2021.

El Bloque Justicialista, cuyos integrantes dividen su apoyo electoral entre la fórmula de Les Fernández (mayoritariamente) y la candidatura de Roberto Lavagna, pone en juego 12 de sus 33 bancas y conservarán 21. Aunque un posible triunfo del Frente de Todos podría modificar su actual alineamiento “independiente”.

El FIT arriesga solo una de sus tres bancas; mientras que distintos partidos provinciales y monobloques ponen en juego 7 de 21 bancas.

El Congreso aún tiene pendiente resolver la representación popular en forma proporcional a la cantidad de electores de cada uno de los 24 distritos electorales, que son elegidos todavía de acuerdo al censo de 1980 sin los cambios demográficos producidos desde entonces. En octubre se elegirán 128 diputados nacionales, la mitad de los 257 integrantes de la Cámara baja, donde el peso electoral de las provincias es muy diferente.

Territorios

* Buenos Aires. A pesar de su subrepresentación, la provincia de Buenos Aires (que concentra el 37 por ciento del padrón nacional) renueva en octubre 35 bancas de las 70 que aporta a la Cámara de Diputados. Allí, el Frente de Todos es el espacio que más pone en juego en estos comicios, teniendo en cuenta las fuerzas que conforman la coalición. Terminan sus mandatos 21 diputados: 12 del FpV, 6 del FR, 2 de Red y 1 del Movimiento Evita. Si realizara una excelente elección, le sería difícil renovar todos los lugares. El oficialismo nacional y provincial arriesgará 12 bancas: 9 macristas puros y 3 radicales. También el FIT pone en juego 1, lo mismo que el BJ alineado con Lavagna.

* Capital. En la Ciudad de Buenos Aires, la situación es inversa: si bien es el cuarto distrito en cantidad de electores, continúa siendo el segundo que más bancas elige: 12. El oficialismo de Juntos por el Cambio arriesga en su distrito insignia 6 bancas. Las otras 6 corresponden al Frente de Todos (FpV 3, el FR 2 y Somos 1). Esta vez otras terceras fuerzas pueden entrar en la pulseada por las bancas nacionales, donde están anotados el FIT, Consenso Federal y Despertar.

* Santa Fe. Esta provincia ocupa el tercer lugar en cantidad de bancas en disputa. De las 10 que se renuevan 4 pertenecen a Juntos por el Cambio (3 del PRO y 1 de la UCR). El Frente de Todos pone en juego 4 bancas (2 del FpV-PJ y 2 del FR).

* Córdoba. Es el tercer distrito en cantidad de electores, pero la cuarto en el número de diputados que elige. De las 9 bancas en juego, Cambiemos (de excelente elección en 2015) debe renovar 5 (2 PRO, 2 UCR y 1 CC). En tanto, el oficialismo provincial apenas 2, entre ellas la que ocupa la ex esposa de Juan Manuel de La Sota, Adriana Nazario (que no figura ahora en la lista que armó Juan Carlos Schiaretti). El FpV arriesga 1 propia y otra de un aliado de Forja.

* Mendoza y Tucumán. Son las provincias que siguen en importancia de electores y cada una renueva 5 diputados. El oficialismo mendocino, alineado con Juntos por el Cambio, pone en juego 3 escaños (2 del PRO y 1 de la UCR). El FpV-PJ mendocino debe renovar 1, lo mismo que el BJ. En Tucumán, la cosa se invierte: el FpV-PJ pone en juego 2 bancas propias y 1 del BJ. Juntos por el Cambio debe renovar 1 banca propia (PRO) y otra por los aliados de Evolución, de Martín Lousteau.

* Cinco provincias elegirán 4 diputados cada una: Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Salta, Santiago del Estero. En Corrientes, el Frente de Todos pone en juego 2 bancas, 1 el PJ y 1 Juntos. En Entre Ríos, Todos arriesga 2 y Juntos las otras 2. Salta también divide representación: 2 del PJ y 2 de Juntos. En las dos provincias restantes prevalecen los oficialismos locales. En Misiones el Frente Renovador de la Concordia pone en juego 3 bancas y Todos 1. Lo mismo en Santiago del Estero, donde el Frente Cívico busca renovar 3 bancas y Todos la propia.

* Otras ocho provincias reparten 3 escaños cada una. En varias de ellas, la puja es similar: en Chaco, Formosa, San Juan, Tierra del Fuego, Río Negro y Jujuy, Todos arriesga 2 bancas y Juntos 1. En Chubut, las tres bancas en juego son de Todos (2 del FpV y 1 del oficialismo provincial). En La Rioja se invierte: 2 son de Juntos y 1 de Todos.

* El resto de las provincias elegirán 2 diputados cada una. En casi todas ellas (Catamarca, La Pampa, Neuquén, y Santa Cruz), Juntos y Todos ponen en juego 1 banca cada uno. Solo en San Luis, las dos bancas a disputar en octubre están en manos del PJ provincial.