En un secundario público del barrio de Constitución, “salieron ratas por el inodoro del baño de la sala de profesores. Todos los días aparecen ratas muertas y caca de ratas en las aulas. El salón de Química está inhabilitado hace un mes porque siempre aparecen ratas muertas. También aparecieron detrás del freezer en el que guardamos las viandas para los chicos”.

Así lo detalló a este diario un docente esta mañana, durante uno de los tres semaforazos con los que las comunidades educativas del Colegio Nº 1 “Bernardino Rivadavia” y la del Comercial 36 “Isaac Halperín”, que comparten el edificio, resolvieron protestar durante la jornada para hacer visible la situación que padece desde principios de año, y que se repite en escuelas públicas porteñas desde marzo .

En lo que va del año, es la tercera vez que la escuela, a la que concurren 683 estudiantes, debe interrumpir las clases por la invasión de ratas. Hoy, sin embargo, fue por la protesta de la comunidad educativa. Las dos veces anteriores, el viernes 21 de junio y el viernes 5 de julio no hubo actividades para, supuestamente, llevar adelante la desratización. Pero la situación no cambió, denuncia la comunidad educativa.

 

Los roedores aparecieron este año

La invasión de ratas comenzó a registrarse desde comienzos del ciclo lectivo. Eso motivó “cientos de reclamos presentados oficialmente” por las autoridades escolares, a quienes el Gobierno de la Ciudad respondió enviando al lugar a representantes de una empresa de desratización que “se limitaba a poner cartones con pegamento para capturar las ratas, y después no los venía a recolectar”.

La última respuesta oficial, proferida el martes a las autoridades escolares, fue que durante las vacaciones de invierno se procederá a “sellar la escuela e intensificar la desratización con el método de las ‘trampas pegamentosas’”.

Los semaforazos fueron decididos en una asamblea realizada en el patio del colegio el lunes pasado, y en la que participaron alrededor de 200 personas, entre familias, estudiantes, profesores y auxiliares. En esa asamblea, también “conformamos una comisión con auxiliares, docentes, directivos, familias y estudiantes para que monitoree lo que se haga durante el receso de invierno”.

El martes, tras una recorrida por el edificio de tres pisos, representantes del área de Infraestructura del ministerio de Educación “prometieron que durante el receso van a sellar la escuela, poner burletes, malla entretejida, cambiar rejillas, aislar la escuela” para evitar la presencia de roedores.

“Nos dicen que acá, en la escuela, no hay nidos de ratas, que esto que vemos es solamente circulación y que como la ciudad está llena, aparecen acá. No nos conforma esa explicación. Sí vemos que está ocurriendo en escuelas de toda la ciudad pero no sabemos por qué. Se lo dijimos claramente al Gobierno y a la empresa: si esto el año pasado no pasaba, ¿por qué ahora sí? Algo cambió, efectivamente”, señaló en diálogo con este diario un docente.