Definiciones del candidato más votado en las PASO
Alberto Fernández: "No hay posibilidad de caer en default si soy Presidente"
El postulante presidencial del Frente de Todos descartó que la Argentina pueda entrar en una cesación de pagos. Admitió que será difícil bajar la inflación, reiteró que la prioridad es reactivar la economía y planteó la necesidad de hacer un acuerdo con todos los sectores.

El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández , afirmó hoy que la Argentina “no tiene ninguna posibilidad de caer en default” si gana las elecciones de octubre. En el marco de su exposición en el seminario Democracia y Desarrollo, advirtió también que fue el Gobierno el que alentó el fantasma de que en caso de llegar a la presidencia incumpliría el pago de las deudas y remarcó que fue “un error haberlo hecho”.

“Hay que sacar del escenario la idea de que venimos a incumplir las obligaciones asumidas, es falso y daña el presente. Es una cuestión de sentarse a negociar”, sostuvo Fernández y señaló que “nadie puede plantear seriamente una quita”. Al respecto explicó: “Habrá que sentarse a hablar con los acreedores para ver cómo resolvemos el tema porque si tenemos que pagar en las condiciones como están ahora, difícilmente podamos hacerlo”.

El candidato planteó que el escenario que quedará al término del mandato de Mauricio Macri será “muy complicado”. Apuntó que en ese contexto “es muy difícil bajar la inflación”.  También señaló que es prioritario volver a poner en marcha la economía y que su idea es impulsar un “enorme acuerdo, donde participen empresarios el Estado, los sindicatos y los empresarios, donde cada uno haga su aporte. Y respetar ese acuerdo durante un tiempo que no sea muy extenso”.

 

Las principales definiciones de Alberto Fernández

La transición presidencial

El candidato del Frente de Todos pidió “sacarle el contenido dramático” a la percepción de que haya un cambio de gobierno después de los resultados electorales de octubre. “Hay que entender que estamos caminando para adelante, una de las cosas que tenemos que trabajar entre todos es terminar con esta idea de que las transiciones son difíciles y complejas. Son parte de la democracia y cada uno tiene que asumir en el rol que le toca”.

“Necesitamos transitar eso sin sensación de riesgo”, ratificó Fernández. En esa línea se refirió a las recientes conversaciones que mantuvo con el presidente Mauricio Macri en medio de la brutal corrida del dólar. “Todos están muy preocupados por si hablamos o no, pero que hablemos en un momento de transición es lo razonable”, resaltó. 

 

El futuro gabinete

Fernández describió las características que tendrán los ministros que lo podrían acompañar en el gobierno. “Voy a elegirlos yo, pero no tengan ninguna duda de que voy a hacerlo teniendo en cuenta la coalición de la que soy parte”, aclaró. Dijo que va a “exigir un común denominador: la honestiudad moral e intelectual”. 

“Quiero un Gabinete homogéneo respecto de la moral pública, respecto al combate absoluto a cualquier forma de corrupción o falta de transparencia, pero también honesto en lo intelectual porque quiero que todos pensemos el país de un modo similar”, explicó. 

“No voy a hacer el mejor equipo de los 50 años pero sí voy a convocar a gente que conozca el Estado, que sepa lo que le pasa a la Argentina y construir a partir de ahí. Mi problema no es ideológico, lo único que voy a preguntarles es 'qué país querés'”, destacó.

 

Deuda: ni default ni reestructuración 

“Argentina no tiene ninguna posibilidad de caer en default si soy presidente”, aseguró el candidato al referirse a cuál será su postura frente a la deuda contraída por el gobierno de Cambiemos durante estos cuatro años. 

Fernández negó definitivamente que esté pensando en incumplir el pago de las deudas o en una futura reestructuración, porque “nadie puede quererlo como salida”. “Es una situación que nos atrasa, nadie puede plantear seriamente una quita, porque es una deuda contraída hace dos años por un gobierno democrático”, puntualizó respecto a la posición que tomará frente a los acreedores. 

“No estamos pensando en eso, es imposible pensar en eso, Argentina tiene que ver cómo genera condiciones para pagar esta deuda, simplemente. Cuando hablo de poner en marcha la economía estoy hablando de conseguir los dólares para poder hacer frente a estas obligaciones”, subrayó.

 

El dólar 

Alberto Fernández, quien ya había dicho que 60 pesos era un valor “lógico” para el tipo de cambio, reiteró que no tiene pensado tomar medidas que impliquen una restricción a la compra de divisas en el país

Se diferenció del gobierno de Cristina Kirchner al repetir que “el cepo no fue una buena solución”, aunque aclaró que “mucho peor” fue la decisión del gobierno de Macri de tomar deuda. “Las dos formas no sirven para mejorar el problema”, destacó. 

Cuestionó la decisión del exministro de Hacienda Nicolás Dujovne de derogar una norma del gobierno de Néstor Kirchner que buscaba “evitar el juego de los capitales golondrinas y de la especulación financiera”. “Ahí vino la peor parte de la salida de divisas, esa norma que impusimos sirvió mucho y puede volver ayudarnos eso o algo parecido”, estimó sobre el rumbo que tomarán sus políticas económicas.

 

La inflación, “muy difícil de bajar”

El candidato a presidente aclaró que en caso de que llegue a gobierno va a tener que enfrentar una inflación anual que ronde los 55 puntos, un número “muy difícil de bajar” con un dólar a 57. “Si yo logro al cuarto año terminar con una inflación de un dígito, sería el tipo más feliz del mundo, pero partimos de un muy mal escenario”, dijo Fernández. 

Planteó que “hay una pluralidad de razones para el aumento de la inflación” y pidió “salir del dogma que dice que el problema de la inflación es la emisión monetaria y el consumo". “No, hay otras razones que tenemos que descubrir”, insistió al contar que en este punto logró un consenso con el enviado del FMI a quien le planteó el tema y le dijo que “tenía razón”. 

“Yo no soy un dogmático, soy un abogado al que le gusta la economía. No soy ni keynesiano ni liberal, soy un pragmático. La economía no se puede manejar con dogmas”, definió.

 

Un "enorme acuerdo" entre empresas, sindicatos y Estado 

Como respuesta a la crisis, Fernández propuso la conformación de un “enorme acuerdo” que permita “parar la pelota”, en el que “participen empresarios. el Estado, sindicatos y donde cada uno haga su aporte y respete ese acuerdo durante un tiempo que no sea muy extenso”. 

El candidato adelantó que la propuesta ya está encaminada porque “este presente lo padecen todos”. “Lo tengo hablado con los sindicatos y lo he hablado con los empresarios que me vinieron a ver”, develó. 

 

La reforma laboral

El candidato calificó de “perverso” el debate entorno a la reforma laboral, en tanto implica cambios sobre la Ley de Contrato de Trabajo que a su juicio son “totalmente innecesarios”. 

Fernández aclaró que las supuestas situaciones de privilegio que existen en el mundo laboral “se fueron corrigiendo en comisiones colectivas”. "Si nosotros dejáramos funcionar las paritarias y avanzáramos en estas situaciones de privilegios podríamos ir corrigiéndolas sin afectar la Ley de Contrato de Trabajo”, explicó. 

 

La relación con Donald Trump

"Tiene que se una relación cortés, amable, respetuoso. Yo no creo que haya que pelearse con Estados Unidos. Creo que que Argentina debe tener una relación bilateral con el mundo y que debe ser respetuoso con todos", dijo Alberto Fernández al ser consultado sobre cómo tratará con el presidente estadounidense.

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