La calificación de “default selectivo” que estableció Standard & Poor's duró 24 horas, pero el impacto puede extenderse durante largos años. Analistas de mercado explicaron a Página/12 que esto afecta directamente a los bonos y a la confianza de los inversores. Pero además impacta indirectamente en el futuro del dólar, las tasas de interés, el financiamiento de las empresas y las proyecciones de inversión para el mediano y largo plazo en sector económicos claves para el futuro de Argentina.

Leonardo Svirsky, analista de Bull Market Brokers, aseguró que la confianza del mercado ya estaba perdida, pero que la calificación de S&P “genera más ruido y es una mancha más” a la situación financiera. Después de las 24 horas de default selectivo, la calificadora de riesgo indicó que esa situación fue “curada”, una vez que el Ministerio de Hacienda informó el calendario de pagos. Sin embargo, recortó la calificación del país con respecto al día anterior a declarar el default: la deuda a largo plazo pasó de B- a CCC-; y la de corto plazo pasó de B a C, a partir del 30 de agosto. ¿Qué significan estas letras? “Hace un año estábamos pendientes de volver a ser un país emergente, nos subieron la calificación y esto es casi como volver a ser de frontera. Significa que somos un país más riesgoso y va a ser difícil que los inversores confíen”, explicó Svirsky.

Los únicos dos países de América Latina que el jueves tenían calificación “SD” (default selectivo) en la escala global de moneda extranjera fueron Argentina y Venezuela. La mejor calificación la tiene Chile con A+. Y ninguno tiene triple C: República Dominicana, Guatemala y Honduras tienen BB-, sólo por poner algunos ejemplos.

Por su parte, Gustavo Neffa, director de Research for Traders explicó que por más que la calificación dure pocas horas, la confianza no se restablece de un día para el otro. Y agregó que no tendrá mucho impacto en cómo el mercado ve a la Argentina. “El mercado se anticipa a lo que digan estas calificadoras. No cree en el plan que presentó el Gobierno porque piensan que no pueden solucionar ningún problema si mantienen el stock de deuda y la capacidad de repago. Y para que haya una mejoría lo tiene que aprobar el Congreso todavía”, aseguró el economista.

Además, agregó que este tipo de modificaciones en las calificaciones impactan directamente en el valor de los bonos. Y no sólo por una cuestión de confianza, sino por una legal: “Los grandes fondos comunes del mundo tienen un reglamento de gestión que no pueden incorporar a su portafolio bonos con determinada calificación. Toda degradación implica que tienen que salir a vender y por ende el país tiene menos potencial de venta”. Durante el viernes, bonos soberanos en dólares como el Bonar 2020 cayeron 21 por ciento.

 

José Bano, de InvertirOnline, mencionó además algunas consecuencias indirectas que se derivan de este tipo de calificaciones. Por un lado, una presión alcista sobre el tipo de cambio: “El mercado no quiere activos argentinos, vende los bonos, no quiere tener pesos y va al dólar”. Además, impactos operativos, dado que los fondos de inversión argentinos no operaron durante dos días consecutivos. Por último, el aumento de las tasas de interés ante mayores riesgos, lo que perjudica a las empresas que necesitan financiarse. “Si tenías planes para crecer, los cancelás porque no podés endeudarte a esta tasa”, explicó Bano, y puso el ejemplo de Vaca Muerta: “Con tarifas congeladas de combustibles, aumentos en las tasas de interés y los riesgos que implica hoy Argentina, invertir en un pozo de Vaca Muerta es mucho menos rentable. Y eso va a perjudicar al país en el mediano plazo”, concluyó. 

Sebastián Briozzo, gerente analítico para América Latina de la calificadora Standard & Poor's, confirmó que Argentina abandonó el "default selectivo", pero dijo que el "default es una realidad y formará parte una vez más de la historia argentina". "La posibilidad de pagar una deuda tiene que ver con la voluntad y capacidad. Hay discusión respecto de la voluntad, del Gobierno actual o el que venga. Por distintas razones la situación financiera se ha complicado de sobremanera y ahora está complicada la capacidad de pago", seguró Briozzo en una entrevista con Radio Con Vos.

El jueves, día después a la conferencia de Hernán Lacunza, S&P calificó a Argentina en "default selectivo", cuando antes la deuda a largo plazo era de B- y la de corto, de B. El viernes, cambió esta fatídica calificación, pero no volvió a la nota anterior. La deuda a largo plazo terminó la semana en CCC- y a corto plazo, en C.