El método PRO para la prevención vial
La muerte de una agente desnudó la precarización laboral del cuerpo de tránsito
Cientos de trabajadores exigieron justicia frente al Obelisco y denunciar su situación laboral: trabajo en negro, sin ART ni seguro de vida. Casi no tienen respaldo policial y sufren aprietes para labrar actas.
Los trabajadores se concentraron a la mañana frente al Obelisco y se mantuvieron allí hasta que fueron recibidos a la tarde.Los trabajadores se concentraron a la mañana frente al Obelisco y se mantuvieron allí hasta que fueron recibidos a la tarde.Los trabajadores se concentraron a la mañana frente al Obelisco y se mantuvieron allí hasta que fueron recibidos a la tarde.Los trabajadores se concentraron a la mañana frente al Obelisco y se mantuvieron allí hasta que fueron recibidos a la tarde.Los trabajadores se concentraron a la mañana frente al Obelisco y se mantuvieron allí hasta que fueron recibidos a la tarde.
Los trabajadores se concentraron a la mañana frente al Obelisco y se mantuvieron allí hasta que fueron recibidos a la tarde. 
Imagen: Bernardino Avila

La muerte de la agente de tránsito Cinthia Choque, de 28 años, y las graves heridas sufridas por el agente Santiago Siciliano, de 30, quien pelea por su vida en el hospital Fernández, expuso la precarización laboral a la que son sometidos por el gobierno porteño que encabeza Horacio Rodríguez Larreta los trabajadores del cuerpo encargado de realizar tareas de prevención y control vial en todos los barrios de la Ciudad. Cientos de ellos se manifestaron desde la mañana y hasta la noche de este lunes frente al Obelisco para denunciar la situación. De los 2750 agentes que integran la repartición, solo 900 figuran como personal de planta permanente. El resto, casi el 70 por ciento de estos agentes que visten uniformes celestes y amarillos, son monotribustistas que no cuentan con ART, ni seguro de vida, ni tienen cubierto el sepelio, pese a que trabajan en la calle expuestos a diversos riesgos, entre ellos, la violencia de los conductores. 

El legislador Santiago Roberto (Bloque Peronista) dijo que "la ciudad más rica del país, que tiene un cuerpo de inspectores que ponen multas al comerciante que no inscribe a sus empleados, es el principal empleador que incumple la legislación laboral, poniendo en riesgo la vida de sus trabajadores, pero también la de los ciudadanos que deben proteger". El bloque de Unidad Ciudadana presentó un pedido de informes en la Legislatura para que el oficialismo de cuenta de las condiciones en las que se encuentras los agentes.

Las condiciones

Del total de agentes del Cuerpo de Agentes de Tránsito y Seguridad Vial que depende de la Secretaría de Transporte que conduce Juan José Méndez, 1850 trabajadores están contratados bajo la modalidad de monotributistas. Por 25 mil pesos, en turnos de siete horas y doce los fines de semana, sin aguinaldo, y con 14 días de vacaciones, aunque tengan años de trabajo, se encargan de poner el cuerpo en los controles vehiculares de velocidad, de alcoholemia y estupefacientes; controles de ciclovías con agentes en bicicleta, y reordenamiento de tránsito en esquinas de la Ciudad.

A diferencia de los empleados de planta permanente, no tienen estabilidad laboral, ni indemnización en caso de ser despedidos, y, si sufren un accidente, tienen un máximo de 45 días justificados, tras lo cual llega, como contó un agente a este diario, el despido bajo la forma de no renovación del contrato.

Uno de los agentes, quien no quiso dar su nombre para no perder el trabajo, contó a este diario que "llevo seis años como monotributistas, a pesar de que cuando entrás te prometen que vas a estar algunos meses y que después te pasan a planta. Muchos llevamos años esperando. Mientras tanto, si faltamos al trabajo no cobramos, si nos accidentamos y el médico te da seis meses porque te pasó un auto por encima del pie como le pasó a un compañero, sólo te cubren 45 días. Y si te matan, como a Cinthia, no tenés para pagar el sepelio".

Para salir a la calle, los agentes reciben capacitación durante tres meses. En ese plazo, les explican cuestiones legales, cómo labrar un acta, a comunicarse con las fiscalías en caso de que dé positivo un control de alcoholemia. Tienen un curso de RCP (reanimación cardiopulmonar) y aprenden a desenvolverse en la calle para no replicar la violencia de la gente. Después tienen una breve etapa en la calle bajo supervisión.

"En el caso del control de alcoholemia, nos llevan hasta el punto y ahí quedamos a la deriva enfrentando situaciones de riesgo, de agresiones físicas y verbales. Y sin respaldo policial, porque en muy pocos controles está el apoyo de la policía en el lugar", explicó el agente, y advirtió que "además, como monotributista, en realidad, no estoy respaldado para pedir documentación ni hacer multas, que pueden ser invalidadas porque no integramos el cuerpo de la Ciudad. Sólo estamos ofreciendo un servicio".

La endeble situación contractual hace que las presiones sobre estos agentes sean mayores. "Nos aprietan y nos dicen 'tenés que traer 20 controles', antes, cuando las multas eran con talonarios, nos pedían un talonario completo. Por eso, muchos terminan recurriendo a las 'multas voladores', las que se labran cuando ves pasar a un conductor sin el cinturón de seguridad puesto o hablando por celular, cuando estamos para hacer prevención", remarcó.

Monotributistas

Méndez aseguró que los trabajadores "facturan como monotributistas, pero no tienen un vínculo laboral precario". Sin embargo, el abogado laboralista Juan Manuel Ottaviano, explicó a Página/12 que "la ley de empleo público de la Ciudad habilita la contratación de locación de obra", como es el caso de estos factureros, pero, "cuando estos contratos se renuevan una y otra vez, es una señal de que esos contratados están cumpliendo tareas de planta permanente. Y eso los habilita a reclamar el pase a planta".

Al miso tiempo, señaló que "al estar bajo contrato de locación de servicio todos los riesgos corren por cuenta de los trabajadores. Algunos contratan seguros de responsabilidad civil, otros no. Pero no es la modalidad para proteger a un grupo de trabajadores, y es llamativo que la mayor cantidad se encuentra en áreas donde están expuestos a riesgos constantes por lo que implica trabajar en la vía pública".

Y agregó: "Es un problema de planificación política. Tenemos una repartición donde la mayoría es monotributista y no corresponde. Esto genera una alta rotación en el área e impide la capacitación, en un sector de fiscalización que debería tener una política pública responsable, con trabajadores que no estén preocupados por su estabilidad laboral mientras hacen controles".

Por otra parte, el letrado advirtió, como lo hizo el agente anteriormente, que "hay un informe de la Auditoría de la Ciudad que alertó al gobierno sobre la poca claridad que hay respecto a las facultades que tiene cada agente para labrar actas de infracción por la condición y modalidad contractual en la que revisten. La legislación establece que quienes labran actas deben estar cumpliendo tareas de planta permanente para tener dicha facultad".

Los reclamos

Este lunes, varios de los agentes que se habían concentrado frente al Obelisco a la mañana permanecieron bajo la lluvia durante todo el día para exigir una reunión con el gobierno porteño. Fueron recibidos a la tarde en la Secretaría de Tránsito, donde les prometieron una indemnización para la familia de la agente fallecida y atención para el herido. Además, se comprometieron a formar una mesa de trabajo para escuchar sus reclamos. Los trabajadores se declararon en asamblea permanente hasta el viernes, cuando tendrán una nueva reunión.

Para el legislador Roberto, "es ilegal tener a trabajadores que deberían ser planta permanente como personal precarizado. En el caso específico de los agentes de tránsito, ellos son la representación del Estado en el control y el cumplimiento de los normas tránsito. Y el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 43 de la Constitución de la ciudad de Buenos Aires garantizan la estabilidad y el régimen de carrera del empleado público, como es el caso del que realiza tareas permanentes de la administración".

La CTA también repudió la precarización y se sumó al reclamo por mejores condiciones laborales y el pedido de pase a planta que hicieron este lunes los compañeros de los agentes atropellados.

Desde la Unión del Personal Superior de la Administración Federal de Ingresos Públicos, el secretario general, Julio Estévez (h), manifestó que "resulta inadmisible que sigamos soportando personal no registrado en el estado, ya sea nacional, provincial o municipal. En ningún caso existe normativa que permita la contratación de personal sin registrar bajo ningún régimen. La ley de contrato de trabajo es clara al respecto: siempre que una persona se obligue a realizar actos o prestar servicios en favor de otra y bajo dependencia de esta durante un tiempo determinado mediante el pago de una remuneración hay contrato de trabajo o sea relación de dependencia".

El gremialista sostuvo que "no se explica cómo fuerzas civiles puestas en la calle con la violencia que vivimos en la actualidad, estén bajo un estado municipal que elude las cargas patronales y al mismo tiempo exige a sus ciudadanos pagar impuestos y las multas que estos mismos funcionarios 'en negro' labran todos los días".

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