En busca de ingresar al mundo político
La formación de cuadros antiderechos 
Luciano Bongarrá, de “Parlamento y Fe” (P&F).Luciano Bongarrá, de “Parlamento y Fe” (P&F).Luciano Bongarrá, de “Parlamento y Fe” (P&F).Luciano Bongarrá, de “Parlamento y Fe” (P&F).Luciano Bongarrá, de “Parlamento y Fe” (P&F).
Luciano Bongarrá, de “Parlamento y Fe” (P&F). 

Uno de los objetivos inmediatos de los sectores antiderechos es formar cuadros capaces de ingresar en el mundo político formal. Según Luciano Bongarrá, de “Parlamento y Fe” (P&F), cuando Patricia Bullrich supo que tendría a su cargo un ministerio lo convocó. Le dijo “necesito gente” y agregó también “Luciano, es la oportunidad: meteme abogados, ingenieros, arquitectos”. Entonces, Bongarrá buscó, pensó en al menos una treintena de nombres, pero ninguno servía. “No tenían título, no se habían recibido. No tenemos nadie preparado. Queremos salir, pero cómo vamos a hacer”, reconstruyó al recordar la oferta, según él, perdida.

El lobby de los evangélicos antiderechos dejó por escrito la necesidad de formar cuadros hace algunos años. Fue en 2015, en Brasilia, donde se realizó una reunión regional que --en línea con la estrategia del avance conservador de recurrir al lenguaje de los derechos humanos y cierta lógica propia de los organismos internacionales-- se llamó “1º Cumbre de la Coalición Latinoamericana de Gobierno y Fe” y culminó con la redacción de una “Declaración de Brasilia”. “Hermanados en estos principios en los que creemos y conscientes del camino por recorrer en esta participación conjunta, redactamos esta Declaración”, señala el documento que se define como “comienzo de un tiempo nuevo” para la Coalición “para nuestros pueblos y para todos los que quieran sumarse en la defensa de los valores que declaramos”.

El texto fue suscripto por 23 firmas, entre ellas la de quien por entonces, en Brasil, era asesora parlamentaria y hoy es ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, la pastora Damares Alves, un ex diputado uruguayo, Gerardo Amarilla, que el año pasado expuso en las audiencias informativas del Congreso argentino por la legalización del aborto (en contra, claro está). Por Argentina, las firmas fueron variopintas: además de Bongarrá y su esposa, Marina Furlani, también suscribieron, entre otros, un entonces asesor de la Coalición Cívica y actual legislador porteño de la misma fuerza (Claudio Cingolani), la entonces secretaria de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto del Senado (Reina Sarkissian, hoy jubilada), un intendente neuquino y su secretario de Gobierno (Ramón Zúñiga y Marcelo Araneda, del municipio de Mariano Moreno-Neuquén); el “Director de las Escuelas de Formación Política” de una “Corriente nacional Gobernar Bien” (Marcelo Díaz, vinculado a una escisión de Aciera) y dos referentes provinciales de Parlamento y Fe (Marcos Yñiguez por Neuquén; José Luis Núñez por Córdoba).

Los “valores” que se comprometieron a impulsar refieren objetivos socioeconómicos, como presentar propuestas para “la erradicación de la pobreza en todas sus formas y manifestaciones”, “proponer ideas para el establecimiento de normas y políticas públicas que aseguren el acceso a la salud, la educación, la vivienda y el trabajo digno”. También, van por lo cultural: “proteger la integridad de la familia”, “sostener y divulgar los valores que destacan al individuo como un ser integral Bio-Psico-Socio-Cognitivo y Valorativo”.

Esa hoja de ruta cierra con el detalle de las estrategias comunes cuyo resultado empieza a notarse y no solamente en la región: “producir y compartir material de trabajo científico que sustente esta cosmovisión”; “fomentar la creación de una ‘Escuela de Gobierno con la finalidad de capacitar a una nueva generación de agentes políticos y agentes de cambio”.

Poco antes del encuentro en Brasilia, en Argentina Cynthia Hotton había preparado la versión local de la “Coalición”, que trabajaría “acerca de diversos temas que nos incluyen a todos” para “apoyarnos mutuamente, bendecir con nuestras posiciones a nuestras naciones e invitar a otros representantes que puedan coincidir con nuestros objetivos y sumar sus fuerzas”. Algunos de los objetivos eran “defensa de la familia tradicional y la vida”, “lucha contra la legalización de la marihuana” y “lucha contra la pobreza, entre otros”.

 

El año pasado, al calor del debate por la legalización del aborto, pusieron fuertemente en la escena algunos de los aprendizajes realizados y de en qué punto está la formación de cuadros. Son los mismos sectores que pusieron en marcha la alianza entre sectores evangélicos y católicos con la “Marcha de la vida”, los que lograron que toda la cartelería pública del Estado porteño publicara el mensaje “navidad es Jesús” durante varios días en diciembre, y los que habían empezado a pergeñar un convenio para que el ministerio de Desarrollo de la Nación les financiara un 0800 antiderechos para mujeres que querían abortar.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ