Sergio Cimbaro, del Instituto Geográfico Nacional
Por qué es importante que Argentina mida la Tierra
El IGN acaba de ser sede de un encuentro internacional para definir las medidas del planeta. Argentina tiene su propio observatorio geodésico, inaugurado por el gobierno anterior.
Sergio Cimbaro, agrimensor, presidente del Instituto Geográfico Nacional.Sergio Cimbaro, agrimensor, presidente del Instituto Geográfico Nacional.Sergio Cimbaro, agrimensor, presidente del Instituto Geográfico Nacional.Sergio Cimbaro, agrimensor, presidente del Instituto Geográfico Nacional.Sergio Cimbaro, agrimensor, presidente del Instituto Geográfico Nacional.
Sergio Cimbaro, agrimensor, presidente del Instituto Geográfico Nacional. 

Sergio Cimbaro es agrimensor, preside el Instituto Geográfico Nacional y fue anfitrión de las jornadas que la semana pasada se realizan en Argentina. A 140 años de la creación del IGN, expertos de la región se reunieron para implementar el Marco de Referencia Geodésico Global en América Latina. Argentina es pionera en el área y, a partir de 2015, se convirtió en referencia con la instalación de un observatorio con características únicas en Sudamérica. Una prueba fehaciente de que cuando existió voluntad política fue posible construir soberanía a partir del conocimiento, la ciencia y la tecnología.

La geodesia, una de las ciencias más antiguas desarrolladas por las personas, consiste en el estudio y la determinación de la forma y las dimensiones de la Tierra, de su campo de gravedad y sus variaciones temporales. Consensuar estos marcos de referencia permite realizar proyecciones cartográficas nacionales, pulir la planificación urbana, optimizar el trazado de las rutas de navegación terrestre y marítima, así como también mejorar la prospección de hidrocarburos y los sistemas de alerta ante amenazas naturales. Aquí Cimbaro describe cómo la disciplina modificó sus rutinas a partir de la implementación del GPS y explica de qué manera “la cartografía condiciona la visión política”.

--¿Qué es la geodesia?

--Es la ciencia que estudia las formas y las dimensiones de la Tierra, y los cambios que se producen en ella. Brinda el sistema de coordenadas para que se pueda realizar el posicionamiento y trazar la cartografía. Para poder elaborar el sistema GPS en toda su complejidad tuvo que actuar la geodesia; de la misma manera que se hace presente en escenas bien cotidianas, por ejemplo, cuando estamos en el colegio primario y nos hacen marcar longitudes, latitudes, el meridiano de Greenwich y las líneas de los trópicos en los planisferios. Si el objetivo es medir mejor se requiere de instrumentos precisos que calculen distancias con márgenes de error muy pequeños. Con esas herramientas trabajamos nosotros.

--¿Qué fenómenos miden y cómo lo hacen?

--La Tierra se mueve a través de la tectónica de placas y los continentes se desplazan. A través de estudios geológicos pudimos saber que estaban unidas y, con el tiempo, se fueron separando. La geodesia, entre otras cosas, estima de forma milimétrica cuánto se distancian y a qué velocidad lo hacen. Esta capacidad podría ser definitiva, por caso, para predecir las zonas en las que sucederán los terremotos y otros fenómenos similares. En el presente lo calculamos mediante la información suministrada por los GPS; existen redes de receptores instalados de forma permanente que trabajan en conjunto con satélites. Cuando no existían estas tecnologías, se hacía a través de las estrellas. Los navegantes, al observar el sol a través de telescopios, realizaban cálculos matemáticos y astronómicos para definir las latitudes y longitudes en la que se hallaban.

--¿Por qué se requiere de un Marco de Referencia Geodésico Global en América Latina?

--Existe una resolución de 2015 en las que las Naciones Unidas expresan su preocupación por los efectos del cambio climático, así como también por las consecuencias sociales y económicas que traen aparejadas los fenómenos como volcanes, tsunamis, terremotos y huracanes. La única manera de comenzar a resolver el asunto es contar con un sistema único de coordenadas que pueda ser aplicado a nivel internacional. En Argentina, lo que se hace es promover con perspectiva regional la implementación de instrumentos geodésicos complejos que, desafortunadamente, no están instalados en todas las naciones de Latinoamérica. Si no estamos preparados para medir el mundo, las potencias mundiales lo hacen por nosotros, por eso, instamos a nuestras autoridades y gobiernos a que entiendan la importancia del tema.

--Argentina tiene un observatorio geodésico pero, como casi todo, fue inaugurado con el gobierno anterior.

--Sí, es argentino-alemán (AGGO, por sus siglas en inglés), fue instalado en 2015 y contiene todas las técnicas geodésicas que Naciones Unidas solicita como requisito. Los instrumentos son de origen alemán pero a través de un convenio quedarán aquí de forma permanente. Contamos con un radiotelescopio para interferometría de línea de base muy larga; un telescopio láser; receptores de señales de los sistemas globales de navegación apoyados en satélites; gravímetros de alta precisión; relojes atómicos; sismógrafos; y sensores meteorológicos e hidrológicos. Los datos que surgen de allí son utilizados por el Instituto Geográfico Nacional para mejorar el marco de referencia.

--Vinculemos a la geodesia con la cartografía y, sobre todo, con la soberanía. Diseñar mapas es ejercer poder. De hecho, África es mucho más grande respecto de cómo aparece dibujada en los planisferios y mapamundis.

--Como la Tierra es esférica, cuando queremos hacer un mapa debemos planificarla, es decir, bosquejarla en un plano. Imaginemos que el planeta es una naranja, para dibujarla en un papel tendríamos que cortarla al medio, sacarle la pulpa y aplastarla. No hay manera de evitar que se deforme, se arrugue en algunos puntos y se extienda por demás en otros. La proyección cartográfica de Mercator (siglo XVI) que todos conocen fue fantástica para la navegación y la confección de cartas náuticas, porque los meridianos y los paralelos forman cuadrículas que facilitaban la ubicación de los navegantes. No obstante, es muy imperfecta al momento de medir los continentes y su deformación es muy grande. A medida que avanzaron las técnicas de medición, la cartografía se tornó mucho más puntillosa, más específica.

--Groenlandia, asimismo, es representada muchísimo más grande que América del Sur o que el continente africano cuando en verdad no lo es.

--Existió, por supuesto, un interés político de Mercator al exhibir las porciones de los diferentes territorios de una manera desigual, con medidas claramente distorsionadas. La trampa fue que en un momento se dejó de señalar que ese mapa servía para los navegantes y comenzamos a pensar que era una representación fiel del mundo, cuando no lo es. Están bien las formas pero no los tamaños. La cartografía condiciona la visión política: cómo nos reconocemos en el mundo y cómo hacemos para que, efectivamente, nos reconozcan.

--Los planisferios que hoy emplean los jóvenes en el colegio, ¿fueron realizados por cartógrafos argentinos?

--Uno de los servicios que ofrecemos desde el sitio del IGN es la descarga por parte de los usuarios de mapas escolares. Los diseñamos para que cuando llega el domingo a la noche, aquellos que no se acordaron de comprarlos, puedan bajarlos sin problemas. Mapas realizados por nosotros mismos para nuestros ciudadanos.

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