Malversación de compras en el área de Administración y Finanzas 
Allanaron la Jefaturade Policía de Rosario.
El Ministerio Público ordenó buscar documentación contable que permita avanzar en la investigación sobre desmanejos en la Unidad Regional II.
La sede policial de Ovidio Lagos al 5200.La sede policial de Ovidio Lagos al 5200.La sede policial de Ovidio Lagos al 5200.La sede policial de Ovidio Lagos al 5200.La sede policial de Ovidio Lagos al 5200.
La sede policial de Ovidio Lagos al 5200. 

Con una orden judicial emanada de la Agencia de Delitos Complejos que lidera Matías Edery, personal de Asuntos Internos allanó ayer la Jefatura de Policía de Rosario,en Ovidio Lagos al 5200. El operativo es consecuencia de la denuncia que radicó un policía, sobre malversación de compras en el área de Administración y Finanzas de la Unidad Regional II, donde se desempeñaba. El dato relevante es que el uniformado que comunicó las presuntas irregularidades bajo investigación fue blanco de dos atentados explosivos contra su vivienda."Se fue a buscar documentación contable para realizar una pericia contable, donde se podrá ver si hubo alguna malversación que se compruebe y que pueda tener relación con los atentados" reveló una fuente de la pesquisa.Además, intervino el Organismo de Investigaciones (OI) que lidera Marcelo Saín.

La Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) dio la orden de buscar documentación contable que permita avanzar en la investigación de la información sobre desmanejos con los fondos destinados a compras en la Unidad Regional II.

La Justicia indaga la posible relación entre esa causa y otra anterior, por amenazas violentas contra el efectivo que dio el aviso, un comisario identificado como Cristian Güemes, quien se desempeñaba, precisamente, en el área administrativa ahora bajo la lupa.

La Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos maneja la hipótesis de que ambas circunstancias están relacionadas. Es que el oficial en cuestión denunció el primer ataque el 9 de junio último: una explosión contra el portón de la cochera en su casa de Pasaje Oeste al 6400. La familia escuchó la detonación 15 minutos antes de las 4 de la madrugada, pero recién identificaron el origen a mitad de la mañana siguiente. Al lugar acudieron el Gabinete Criminalístico de la PDI y la División de Explosivos.

El segundo atentado se produjo en los primeros minutos del 23 de agosto. Los vecinos avisaron sobre el estruendo y cuando personal policial llegó al domicilio encontró, en el patio delantero, material compatible con explosivos, tuercas y tornillos. En ese momento, no había nadie en la casa.

El policía recibió también notas con amenazas. Como el hombre había informado sobre irregularidades en las compras dentro de la Jefatura, la Justicia ordenó el procedimiento concretado ayer, que tiene por objeto recopilar material contable para peritar.

La investigación sobre posible malversación en las compras se desprende de la causa de amenazas. El objetivo es determinar si las dos están vinculadas.

Los documentos incautados ayer están fechados en 2017 y 2018. Fuentes extraoficiales adelantaron que no pudieron dar con mucho material porque, explicaron, desde la Jefatura envían cada mes las rendiciones de cuentas al Ministerio de Economía de la provincia.

 

Una alta fuente de la investigación de este nuevo caso reveló que un sector de la Policía y del Ministerio de Seguridad intentaron hacer creer que los atentados contra la casa de Güemes tenían que ver con una cuestión personal. Aunque los investigadores del MPA no descartan ninguna hipótesis, frase que se impone cuando hay pocas certezas, fueron en busca de documentación del área de Administración y Finanzas para poder determinar si la denuncia de este oficial de 38 años tiene bases sólidas.

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