Las promesas de Macri al agro: retenciones, semillas y polo tecnológico
Repartiendo recursos cuando ya no queda nada
Insiste con eliminar las retenciones, pero en 2021. Una nueva ley de semillas y convertir el INTA Castelar en un polo agrotecnológico, dos proyectos que favorecerían a los sectores más concentrados. 

Eliminar las retenciones a las exportaciones agrícolas a partir de enero de 2021. Actualizar la Ley de Semillas “para adaptarla a los desafíos de hoy”. La creación de un polo agrotecnológico en el INTA Castelar. Estos son los elementos que el actual presidente, Mauricio Macri, lanzó como propuestas a través de su cuenta oficial de twitter “orientadas a desarrollar la innovación y la tecnología aplicada a la agroindustria”. El menú de medidas planteadas después de cuatro años de gestión y en medio de la campaña povocó, entre la dirigencia agropecuaria, el mismo desagrado que anteriormente generó en las filas industriales la promoción de rebajas de impuestos y eliminación de aportes patronales que no se aplicaron en toda su gestión, pero se prometen para el año 2020 en caso de ganar las próximas elecciones.

Es todo un delirio, ahora reparte recursos para todos lados mientras ató al país a un compromiso de déficit fiscal cero con el Fondo Monetario; es un gobierno que está perdido, ni ellos saben lo que quieren”, fue la primera reflexión que disparó Pedro Peretti, ex director de Federación Agraria y actual integrante del Movimiento Arraigo, que lidera Francisco Paco Durañona, intendente de San Antonio de Areco.

"Desde enero de 2021 ninguna exportación del campo pagará retenciones", manifestó Macri en su cuenta de twitter. "La única excepción será la soja, cuyas retenciones seguirán bajando progresivamente". Expresó además que "en estos cuatro años bajamos los impuestos e impulsamos las economías regionales. Alcanzamos grandes resultados: en la última campaña la cosecha alcanzó un récord histórico".

Peretti recordó que la eliminación de retenciones “fue la promesa de campaña de 2015 de Cambiemos, y la incumplió durante todo el mandato; en un momento las sacaron y luego las volvieron a subir, porque se lo exigió el FMI. La Federación Agraria siempre planteó la segmentación de las retenciones, no la eliminación para todo el mundo, porque la idea es fortalecer a los más pequeños, no reducirle impuestos a los más grandes”. Subrayó, además, que “las retenciones son un instrumento de política, no un objetivo, porque ahora pareciera que estos sectores concentrados lo han convertido en una bandera ideológica”. Recordó que “en los 90, en la época de (Domingo) Cavallo, no había retenciones y desaparecieron 103 mil productores, 12 millones de hectáreas fueron embargadas y 600 pueblos quedaron al borde de desaparecer”.

En agosto pasado, en una audiencia con la Mesa de Enlace, Macri ratificó la política de retenciones a las exportaciones agrícolas, subrayando que era "inalterable". Esto provocó distintas reacciones entre la dirigencia rural, pero quien marcó la diferencia fue Carlos Iannizotto, titular de Coninagro. "Si las retenciones son garantía o solución para muchos de los problemas que tanto nos aquejan, que se apliquen; no es lo fundamental"

La entidad cooperativista había presentado, pocas semanas atrás, un informe en el que reflejaba "la situación crítica" de diversas economías regionales. Y las que evidenciaban algúin signo de reactivación por estar liagadas a la exportación, también encontraban limitaciones en la mejora "por el aumento de costos vinculado a la inflación". En el panorama del sector que describió en su cadena de tuits, Macri pareció desconocer tal cuadro de situación al resaltar el supuesto impulso de su gobierno a las economías regionales.

En relación a la la ley de semillas, Macri prometió que “la nueva ley nos va a abrir mercados nuevos para exportar más productos agroindustriales, incentivar a los científicos a seguir innovando en desarrollo de semillas y modernizar todo el campo argentino”. Tal planteo fue refutado por Peretti, para quien “la reforma que propone Cambiemos es peligrosísima, porque va a favorecer a las grandes semilleras como Monsanto y Syngenta; lo que se necesita es, precisamente, lo contrario: que se promueva que el pequeño y mediano agricultor pueda producir semillas para uso propio y no quedar cautivo del paquete tecnológico de los monopolios”.

Después de cuatro años de abandono y desfinanciamiento del INTA, Macri prometió, en una hipotética segunda gestión, crear un polo agrotecnológico en el INTA Castelar que “reúna a los técnicos del INTA y a las startups orientadas al desarrollo del agro, que se dedican a temas como la edición génica y la agricultura satelital”. En este punto, el dirigente del Movimiento Arraigo también advirtió sobre los riesgos de integrar a las grandes empresas en un polo tecnológico impulsado por el Estado. “Es regalarle toda la investigación a las multinacionales”, respondió en forma contundente.     

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