Joel Embiid y Karl-Anthony Towns, dos de las estrellas emergentes de la NBA, protagonizaron una escandalosa pelea en la jornada del miércoles, que terminó con ambos jugadores expulsados y expuestos a una dura sanción por parte de la liga norteamericana. Lo más curioso fue la reacción de Embiid, que festejó la pelea con algunos de sus compañeros y luego la siguió en las redes sociales.

Era un duelo atractivo muy porque se enfrentaban los Philadelphia 76ers de Embiid con los Minnesota Timberwolves de Towns, dos de los invictos del torneo y dos equipos con mucha proyección. Y en particular, por el choque entre el camerunés y el jugador de origen dominicano, considerados dos de los pivotes de mayor futuro de la liga.

Embiid, de 25 años, 2,13 metros y nacido en Yaoundé, la capital de Camerún, ya tenía algunos antecedentes de este tipo, incluso con Towns, también de 2,13 y 23 años. Pero nunca había tenido una situación tan grotesca.

Todo comenzó cuando promediaba el tercer cuarto y los 76ers ganaban por 20 puntos. En ese momento, el pivot de Philadelphia fue a marcar a su colega y, cuando la pelota ya estaba en otro sector, ambos jugadores quedaron enredados con sus brazos. Entonces, el camerunés le tiró un manotazo, Towns le respondió y comenzaron los golpes. En las imágenes se alcanza a ver que Embiid le metió un dedo en el ojo y lo agarró del cuello a su rival.

La furia de los gigantes motivó que más de diez personas, entre jugadores y asistentes, tuvieran que interceder para que la pelea no siguiera. Recién a partir de la intervención de Jeff Teague, base de Minnesota, que se arrojó encima de Embiid, y de Ben Simmons, alero de Philadelphia, que contuvo a Towns, los pudieron separar.

En medio del escándalo, Embiid pareció estar disfrutando de la situación. Primero festejó la gresca con algunos de sus compañeros, que le chocaron las manos como si hubiese anotado la mejor volcada de su carrera. Luego levantó los brazos como aclamándose vencedor del combate y pidiendo aliento de los hinchas. Y por último imitó los movimientos de un boxeador antes de una pelea, lanzando golpes al aire. Ya expulsado por los árbitros, al igual que Towns, se fue gritando "MVP, MVP" hacia el vestuario, aclamado por el público.

No conforme con lo protagonizado en el parquet, el jugador de Philadelphia la continuó en su cuenta de Twitter. "Crecí entre leones, y un gato (en alusión también a KAT, las siglas de Karl-Anthony Towns) no me va empujar esta noche", escribió el jugador, con tres imágenes celebrando lo sucedido. El pivot de Minnesota respondió desde su Instagram, calificándolo de "llorón", con una foto de Embiid con lágrimas en los ojos por la eliminación de la temporada pasada. 

A partir de lo sucedido, se espera que ambos jugadores sean sancionados de manera muy dura, tanto por la cantidad de partidos como de forma económica.


El pivot camerunés le pide aliento al público tras la gresca. (AFP)


  Embiid celebra su pelea en el banco de suplentes (AFP)