Para evitar los altos niveles de boro
Vecinos de San Carlos piden que el agua baje de las montañas
Miembros de la Asamblea por el agua sana de San Carlos y El Barrial denuncian cortes reiterados y mala calidad en el servicio . Aguas del Norte no concluye las obras asumidas en 2018. 
Vecinos en la asamblea del sábadoVecinos en la asamblea del sábadoVecinos en la asamblea del sábadoVecinos en la asamblea del sábadoVecinos en la asamblea del sábado
Vecinos en la asamblea del sábado 

Vecinos de la Asamblea por el agua sana de San Carlos y El Barrial se juntaron en una nueva reunión el sábado 23. Los presentes en la convocatoria expresaron sus quejas por los cortes intermitentes en el servicio y reiteraron la mala calidad del agua para consumo humano. Por eso el reclamo es que el agua vuelva a bajar por las montañas desde las vertientes de San Lucas. Hoy se dirigirán al Concejo Deliberante de San Carlos para buscar posibles soluciones al tema.

San Carlos se ubica a 197 kilómetros de la capital de Salta y cuenta con una población superior a los 7.000 habitantes de acuerdo al Censo de 2010. Los vecinos que integran la Asamblea denunciaron en reiteradas oportunidades la falla en el servicio y su preocupación por estudios que demostraban que el agua tenía exceso en boro.

A partir de 2008 se conocieron informes de estudios del agua en los pozos que sumistran el servicio a todo el pueblo. El último, de 2016 y realizado por la Universidad Nacional de Salta, determinó que hay 2.48 miligramos de boro por litro en el pozo La Dársena de donde se provee agua a la población. En 2018 la Organización Mundial de la Salud estableció que el valor límite de boro en el agua es de 2.40 miligramo por litro, es decir que el servicio de agua en la zona norte de San Carlos supera lo permitido.

“Queremos que vuelva a tomarse agua desde las montañas del oeste, porque venía de allí”, contó la vecina Julieta Yañez. “La asamblea viene desde 2008 tratando de que se resuelva la situación de la calidad del agua”, explicó Yañez, quien además relató que varios representantes del municipio de San Carlos acercaron propuestas a los legisladores provinciales y a Aguas del Norte para tratar el tema.

Inicialmente el agua venía de las vertientes de San Lucas. “Recuerdo que cuando era chica la producción del pueblo era muy frutal, cuando se cambió el sistema de agua todo eso se fue anulando”, describió.

Otra integrante de la Asamblea, Mónica Jimenez, dijo que “la problemática es seria”. Contó que la falta de agua se da en el paraje El Barrial, en San Lucas y en familias del pueblo de San Carlos. “Lo viven permanentemente”, destacó. Además, Jimenez reiteró que el agua que llega a las casas “no es potable”, y que “tiene exceso de boro”.

Irregularidades en la prestación 

En su momento, en 2014, el Ente Regulador de los Servicios Públicos (ENRESP) aplicó un procedimiento de sanciones contra Aguas del Norte. En el expediente detallaron que la sanción se daba “por incumplimiento con el deber de prestar servicio conforme a las normas establecidas, al haberse verificado irregularidades en la calidad del agua suministrada a los usuarios del barrio Los Vientos”.

Una de las sanciones que se aplicó fue reducir la facturación del servicio al 60% desde octubre de 2013. “En enero de este año, Aguas del Norte dejó de cobrar el agua. Allí se acepta que no es potable”, subrayó Jiménez.

“Tenemos toda esta problemática y no sabemos cómo afecta al desarrollo de los chicos. No sabemos qué impacto real tiene en la salud”, reclamó. "Más allá de que afecta la producción porque no se pueden producir vegetales, el impacto más importante es el que se produce en la salud y de lo que no hay registro real”, indicó a Salta/12.

Por su parte, Yañez dijo que “todos los años en esta época hay baja de la presión y hay poco caudal. Estamos ingresando a la temporada y creemos que esto se va empeorar”. “Lo que ayer se planteó en la asamblea es que no hay una respuesta”, relató.

Después de los informes recibidos, los vecinos solicitaron en varias oportunidades estudios referidos al impacto en la salud de las personas. Jimenez dijo que en el pueblo se registraron excesivos casos de apendicitis y peritonitis, “no sabemos si el impacto es del agua. Es llamativo lo que sucede”, aclaró.

“Hay cosas del saber popular que se ponen en práctica y no están debidamente registradas”. A modo de ejemplo, dijo que una de las prácticas es no tomar el agua que llega de los pozos cuando llueve. “No hay una estadística y no hay algo formal que sirva de documentación”.

La planta que no llega

Por los constantes reclamos, en diciembre de 2018 Aguas del Norte firmó un convenio con la Municipalidad del pueblo para instalar una planta de ósmosis inversa y ampliar la red de agua para El Barrial. La planta debía estar en funcionamiento en marzo de 2019 y serviría como filtro para uno de los pozos que provee del servicio.

Desde la Asamblea no estaban de acuerdo con estas obras porque consideraban que no solucionaban el tema en profundidad. De igual manera, empezaron las obras que hoy siguen inconclusas. “Queremos que nos digan que es lo que está pasando. Tenían plazos de seis meses y nada”, demandó Yañez.

Dijo que desconocen qué es lo que falta en la obra de ósmosis inversa “y en El Barrial sabemos que se volvió a trabajar, pero estuvo quieto durante mucho tiempo”.

En septiembre, la intendenta Sonia Magno, dijo que la compra de insumos de instalación que le correspondía al municipio no se podría hacer por la falta de dinero. Fue la provincia la que otorgó el dinero faltante. “Lo que sabemos es que ya se hizo la transferencia del dinero y se trajo la ósmosis para instalar, pero no nos comunicaron la etapa de la obra en la que está”, aclaró Yañez.

Jiménez dijo que lo concreto es que “la ósmosis no se inauguró y el estado de obra, no sabemos. Preguntamos y no tenemos respuesta”. Consideró que “no es la solución”. Desde la Asamblea “no queríamos la ósmosis”, especificó.

Si bien, suponen que la planta vendría a aumentar el caudal del agua, también consideran que desde Aguas del Norte lo que se intenta hacer “es disminuir la cantidad de boro y que baje a un nivel tolerable. “No les interesa nuestra salud”, aseguró.

“Hay que deconstruir que la empresa es la salvadora de los pueblos. Cuando llegan las privatizaciones se devalúa y debilita al Estado como proveedor”, sostuvo Jimenez.

Cerca de las 9 habrá una convocatoria en el Concejo Deliberante pidiendo "que se tome una medida política" ante la situación. “Todo el mundo está esperando el 10 de diciembre, pero la gente no tiene agua hoy”, señaló Jimenez. Advirtió que también, la movilización es para que “las próximas autoridades piensen las posturas en relación al tema”, finalizó. 

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