Casi un femicidio por día 

Seis mujeres fueron asesinadas por sus ex parejas en la última semana

En la misma semana en que un graduado universitario perdía su título por burlarse del asesinato cotidiano de mujeres y travestis, seis tipos mataron a quienes llamaban "su mujer", dos eran policías y usaron sus armas reglamentarias. Trabajadores, jubilados, desocupados, estudiantes; hombres sin caracteristicas particulares más que la de seguir creyendo que están habilitados a poseer a otra persona hasta disponer de su vida misma.
"El violador sos vos""El violador sos vos""El violador sos vos""El violador sos vos""El violador sos vos"
"El violador sos vos" 

Mientras el fin de semana pasado Tomás Vidal y sus amigos preparaban el “disfraz” de víctima de femicidio para festejar el lunes su licenciatura universitaria en la Universidad Siglo 21 de Córdoba, en esos mismos días, hubo cuatro mujeres asesinadas en el país: a Paola Agüero (51), Celeste del Valle Luna (21), Tania Palacios (23) y Fernanda Kuhn (48); las mataron sus parejas y exparejas en San Juan, Coronel Suárez y Jujuy.

El martes, entre la madrugada y la mañana, cuando se debatía cómo diez hombres de entre 20 y 30 años pueden elegir como “chiste” banalizar los femicidios y las movilizaciones que los denuncian, se conoció la noticia de otros dos asesinatos: Olga Carrizo (30), en Santiago del Estero y María Esther Bartonek (45), en Baradero; también las mataron sus ex parejas.

A Paola Agüero le disparó por la espalda Rogelio Schiaroli, el viernes 13, mientras ella buscaba sus pertenencias en la casa en la que antes convivían, un departamento del centro de la capital de San Juan. Había ido acompañada con una amiga porque temía la reacción de del hombre de 71 años –contó su hija- con el que había estado cinco en pareja y que, después de matarla, se pegó un tiro y murió tras dos días de agonía.

Menos de 48 horas después, el domingo al mediodía, en Buenos Aires, Celeste Del Valle Luna recibió un disparo en el entrecejo del arma reglamentaria de su novio, Matías Mallea: el agente de la Comisaría 34, de 24 años, dijo que ella se había disparado por accidente y desde la Policía sanjuanina intentaron instalar esa versión en los medios. Pero los padres de Celeste denunciaron que fue un femicidio y que el cuerpo de su hija tenía un golpe. Mallea quedó detenido como sospechoso.

“Son dos femicidios en dos días que se suman a los dos que teníamos este año. Y eso es lo que sabemos, porque en San Juan siguen sin encuadrarse en femicidios. En los diarios, siguen hablando de ‘una relación que terminó mal’ o de crímenes pasionales”, explicó desde Ni Una Menos San Juan, Jani Godoy. En esa provincia, recién hace un mes se reglamentó la Ley 24685, después de diez años. “Hay un montón de modalidades que quedan fuera de la ley sanjuanina, que es una ley que dice que su objeto es la preservación de la familia como unidad básica de la sociedad”. Además, denunciaron que “sólo hay una Comisaría de la Mujer, la perspectiva de género no existe en ninguna política ni campaña de nada, y todavía está instalado que hay que aplicar la ESI sin perspectiva de género”, agregaron Carolina Sosa y Dolores Córdoba, del mismo colectivo.

En la madrugada del domingo, Tania Palacios murió en el hospital Guillermo Paterson de San Pedro de Jujuy. Había llegado en estado muy grave con una herida de bala en el pecho del arma reglamentaria de su novio Mauro Mazza, un agente de la Policía Federal de 26 años. Como en el caso de San Juan, Mazza también intentó hacerle creer a la justicia que la mujer se había disparado a sí misma mientras él estaba en el baño. Pero enseguida fue detenido como sospechoso.

Pocas horas antes, el sábado a la tarde, Fernanda Kuhn había sido asesinada en coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, por su ex pareja. Tenía 48 años y ya había denunciado por violencia a Fabio Otero. Esa tarde llamó al 911 para pedir ayuda porque escuchaba ruidos en el techo. Cuando llegó la policía, los vio discutir e intentó entrar, Otero sacó un cuchillo y la apuñaló varias veces en el abdomen. A pesar del traslado inmediato, Fernanda murió en el Hospital Municipal de Coronel Suárez y el femicida fue detenido acusado de “homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ser cometido mediando violencia de género” y se negó a declarar.

En la noche del lunes, ya madrugada del martes, Olga Carrizo fue asesinada de tres puñaladas en la vereda de su casa por su ex marido Ramón Ibáñez (31). Fue detenido bajo el cargo de “femicidio”, varias horas después, por Homicidios y Delitos Complejos, bajo las órdenes de los fiscales Teresa Montes y Álvaro Yagüe. Fue en el barrio Mendilarzu de la localidad de Clodomira, Santiago del Estero. Olga tenía 30 años y seis hijas. La denuncia que permitió la detención de Ibáñez la hizo la hermana del agresor y excuñada de la víctima.

Solo unas horas más tarde, a las 5 del martes, María Esther Bartonek llegó al Hospital de Baradero inconsciente y con heridas internas gravísimas producto de una golpiza salvaje. Un testigo vio cómo la arrojaban de un auto ya desmayada y llamó a la ambulancia. Murió poco después. Tenía 45 años. De inmediato empezaron a buscar a su pareja, Fabio Buey. Lo encontraron al día siguiente en una casa de Florencio Varela muerto de un disparo de escopeta en el pecho.

Según el último informe del Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación (OFDPN), publicado el 25 de noviembre, entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2019 se registraron 229 víctimas de femicidio, cifra que incluye 3 suicidios feminicidas, 23 femicidios vinculados y 8 transfemicidios. Desde entonces, ya fueron asesinadas al menos otras 30 niñas, adolescentes y mujeres. El informe también estableció que Buenos Aires fue escenario del mayor número de femicidios; seguida por las provincias de Santa Fe y Córdoba, provincia en la que Vidal y sus amigos eligieron burlarse de las asesinadas.

Desde el nuevo Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, conducido por Elizabeth Gómez Alcorta, informaron que se está trabajando en una línea específica de gestión de la información estadística: “Creemos esencial construir indicadores confiables para poder generar políticas públicas apropiadas”, dijeron a Las12.

El femicidio no es un chiste

Tomás Vidal, graduado en Comercio Internacional por la Universidad Siglo 21, se paseó envuelto en plástico, llevado por sus amigos con una soga atada al cuello, con un pañuelo verde de la Campaña por el Aborto Legal y un cartel con la frase "La culpa no era mía" –la frase de la performance feminista “Un violador en tu camino” que recorre el mundo-. Y posó para las fotos sacando la lengua para simular “cara de ahorcado”. Unas horas después de la viralización de las fotos, y del repudio, la Universidad Siglo XXI publicó un comunicado de rechazo e informó que tendrá que rehacer la tesis y un curso de un año sobre violencia de género.

Cecilia Merchán, ex diputada nacional y desde la semana pasada secretaria de la Igualdad y la Diversidad del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad consideró “nefasto” lo que pasó en la Universidad Siglo 21 de su provincia. “Que gente joven tenga esa mirada todavía tan retrógrada como para hacer algo tan nefasto, me genera alerta. No entiendo que puedan considerar que una cosa así es humor. Creo que demuestra que falta muchísimo por trabajar y en todos los ámbitos: el machismo y el patriarcado siguen instalados en muchas personas, también en hombres jóvenes. A la vez, rescato el repudio inmediato que generó en toda la sociedad y en las instituciones. Eso habla de una voluntad social de acabar con este tipo de violencia y a la vez de la necesidad de trabajar en todos los ámbitos, porque el machismo y el patriarcado siguen instalados como pauta cultural”. Y contó que hay organizaciones y abogadxs en Córdoba que harán presentaciones por lo ocurrido, pensando no sólo en Tomás Vidal sino en todos los que participaron. 

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