Por segundo año consecutivo, la Supercopa de España no se juega en España. Algo así de contradictorio como cuando la final de la Copa Libertadores de América de 2018 se disputó en Europa, pero con la excepción de que no hay ninguna motivación en materia de seguridad, sólo se trata de euros.

Arabia Saudita es el escenario elegido para hospedar el certamen, que se inició este miércoles con el triunfo 3-1 de Real Madrid sobre Valencia, en la primera semifinal, con goles del alemán Toni Kroos (durmió al arquero al sacar rápido un córner que se convirtió en olímpico), Isco y del croata Luka Modric (bicicleta y remate tres dedos a lo Chelo Delgado), mientras que Daniel Parejo, de penal y sobre la hora, marcó el del honor para los derrotados. La segunda semi se disputará este jueves, desde las 16 (transmisión de DirecTV Sports) entre el Barcelona de Lionel Messi y el Atlético de Madrid de Diego Simeone y Angel Correa.


El últimamente muy concurrido país asiático -por estos días también se está corriendo allí el Rally Dakar- se quedó con la sede de la Supercopa hasta 2022 a cambio de un contrato de 40 millones de euros por edición con la Federación Española, que nuevamente contó con la intervención de la empresa Kosmos, del defensor de Barça Gerard Piqué. La franquicia del jugador ya había sido noticia al quedarse con la organización de la Copa Davis de tenis.

En consonancia con la millonada invertida por los asiáticos, la Supercopa cambió su formato y tendrá tres partidos en vez de la habitual final entre el campeón de la Liga de España (Barcelona) y el de la Copa del Rey (Valencia). Por eso, también clasifican al certamen los subcampeones de estos torneos: Atlético, que fue segundo en el campeonato y, como Barça es el subcampeón de la Copa, su lugar lo tomó Real Madrid, tercero en la Liga. Sin embargo, la primera semifinal no llegó ni a colmar la mitad de los 62.345 asientos del estadio Rey Abdullah en la ciudad de Yeda.


En cuanto a lo futbolístico, esta será una nueva oportunidad para que Messi estire su récord de máximo anotador histórico de la Supercopa, donde lleva 13 goles en 18 partidos. Del otro lado estará el Atlético, uno de sus rivales preferidos ya que le marcó 30 veces en 38 ocasiones.