Condicionan el pago de subas salariales a que le rebajen impuestos

Las prepagas quieren siempre un poco más

Pese a que acumularon aumentos por más del 60% en el valor de las cuotas durante 2019, aseguraron ante el Ministerio de Salud que no están en condiciones de pagar las subas salariales de febrero y marzo.

Las prepagas exigen menos impuestos y más compensaciones para pagar la actualización salarial de 4000 pesos a sus empleados sin que eso implique un nuevo aumento de la cuota. También pretenden que la suma no tenga carácter remunerativo. El ministro de Salud, Ginés González García, se reunió este jueves con los representantes del sector con quienes analizó la estructura de costos, buscando morigerar los constantes aumentos en la cuota. En el último año, desde febrero de 2019, las empresas aumentaron a sus clientes un 60,67 por ciento el pago mensual, llegando algunas familias a pagar hasta más de 35.000 pesos por el plan. El sector empresario pretenden una serie de rebajas impositivas y que se eleve el umbral salarial sobre el que se paga aportes patronales.

Desidia

El estado de desidia sobre lo público y la desregulación de empresas privadas durante el macrismo llevaron a una situación de insustentabilidad del sistema. En los últimos cuatro años no hubo una política sanitaria, mientras que se autorizaba casi automáticamente cada aumento solicitado por las empresas. Entre este factor y la suba de los medicamentos, el año pasado el rubro Salud registró un alza de 72,1 por ciento, por encima de la inflación general del período, que se ubicó en el 53,8 por ciento.

El encuentro se realizó este jueves al mediodía en la sede Ministerio de Salud con los principales referentes de las prepagas y los titulares de las cámaras que agrupan a las clínicas y sanatorios privados. El objetivo es conseguir una mejora en las prestaciones, teniendo en cuenta la estructura de costos de las empresas, para que no se traslade a los usuarios. “Nadie habló ni pidió un nuevo aumento. Se abrió una mesa de diálogo para analizar los problemas del sector y aliviar la cuestión de los costos. Las autoridades tomaron con interés el tema. No hubo sorpresas, porque venían estudiando el tema. No es como pasaba antes”, aseguró a Página/12 el dueño de una de las firmas de medicina prepaga.

Pese a que desde 2015 la cuota de los planes de medicina prepaga aumentó un 448 por ciento, según la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, los empresarios sostienen que el negocio no es viable. Luego de los aumentos autorizados por el macrismo en esos años la cuota para un joven de 30 años en un plan premium costaba a diciembre 12.000 pesos mensuales, mientras que si se trata de una familia tipo de dos adultos con dos hijos, el costo se dispara a 35.000 pesos, equivalente al alquiler de un departamento de cuatro ambientes en Recoleta. Sin embargo, los empresarios del sector insisten en que el sistema está desfinanciado y exigen mayores ventajas impositivas.

Condicionado

En la reunión de este jueves, el eje estuvo puesto en el pago de los próximos aumentos salariales que, por decreto, será de 3000 pesos en febrero y 1000 adicionales en marzo. Las empresas condicionaron su pago a que se les otorguen algunas rebajas impositivas. “Le planteamos las dificultades del sector para hacer frente al pago del bono y la cláusula de revisión que tiene la paritaria”, explicó la fuente.

Más precisamente, los empresarios pidieron que se actualice el mínimo salarial sobre el que se hacen aportes, previsto en la última reforma tributaria. El piso quedó en 19.000 e insisten en que se actualice a 26.000 pesos, como estaba previsto en la ley. También pidieron que el crédito fiscal generado por el IVA se pueda usar para pagar otros impuestos. Según aducen en el sector, la diferencia en el pago del impuesto genera un crédito que los sanatorios no tiene posibilidad de aplicar a otros compromisos.

Los empresarios reiteraron el pedido de eliminación o reducción del impuesto a los débitos y créditos (conocido como impuesto al cheque). Se había definido que en enero se iba a equiparar el pago de ese impuesto con el que pagan las obras sociales, lo que significa una reducción del 1,2 al 0,7 por ciento. No hubo un análisis del costo fiscal de esas reducciones y el ministro Ginés se comprometió a una nueva reunión, sin fecha aún, para dar una respuesta a estos temas y seguir analizando el sistema de salud en su totalidad. 

Las cuotas

El sector de empresas de medicina prepaga fue uno de los más favorecidos de todos aquellos que funcionan con precios regulados por el Estado. A lo largo del año 2019, recibió un incremento acumulado autorizado en el valor de las cuotas del 60,67 por ciento. Incluso, en el último trimestre del año, cuando el gobierno dispuso el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos y suspendió otras actualizaciones, el sector de medicina prepaga siguió siendo privilegiado con aumentos mensuales que, incluso, coronaron con un aumento autorizado del 12 por ciento en diciembre. 

La sucesión de aumentos a lo largo del año fue la siguiente:

Primer trimestre: 5% en febrero.

Segundo trimestre: 7,5 % en mayo.

Tercer trimestre: 5,5 en julio, 6 en agosto y 6% en septiembre.

Cuarto trimestre: 4 en octubre, 4 en noviembre y 12% en diciembre. 

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