En medio del escándalo por la propuesta del pin parental

Twitter bloqueó la cuenta oficial de Vox por incitación al odio

La decisión fue tomada por un tweet en el cual el espacio de ultraderecha acusaba al PSOE de financiar con dinero público la pederastia. Para Vox, la suspensión de Twitter constituye un acto de censura.
Santiago Abascal, líder de Vox, cuya cuenta fue bloqueada por Twitter.Santiago Abascal, líder de Vox, cuya cuenta fue bloqueada por Twitter.Santiago Abascal, líder de Vox, cuya cuenta fue bloqueada por Twitter.Santiago Abascal, líder de Vox, cuya cuenta fue bloqueada por Twitter.Santiago Abascal, líder de Vox, cuya cuenta fue bloqueada por Twitter.
Santiago Abascal, líder de Vox, cuya cuenta fue bloqueada por Twitter. 
Imagen: EFE

Twitter bloqueó de manera temporal la cuenta del partido ultraderechista español Vox, por utilizar la plataforma para incitar al odio. Todo empezó cuando la vocera del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Adriana Lastra, tildó a Vox de "retrógrado" por defender el pin parental , una propuesta destinada a limitar el acceso de niños y adolescentes a contenidos relacionados al feminismo o la diversidad de género en las escuelas. Vox le respondió a Lastra con un tuit en el que acusó al PSOE de "promover la pederastia". Eso fue motivo suficiente para proceder al bloqueo. La cuenta de la agrupación tiene más de 350 mil seguidores y es su principal vía de comunicación. Sus dirigentes se niegan a borrar el polémico tuit. El gobierno español rechaza la propuesta del pin parental de Vox. En ese sentido, envió un requerimiento a la región de Murcia, la primera en la que se buscará implementar la medida, otorgando un plazo de quince días para retirar el proyecto antes de acudir a los tribunales.

"Nos impiden publicar tuits por infringir presuntamente sus normas, alegando incitación al odio", denunció Manuel Mariscal, diputado nacional y vicesecretario de comunicación de Vox. Mariscal destacó que la cuenta principal del partido lleva 48 horas sin poder publicar nuevos mensajes.

"No soportan al colectivo LGTBI, no soportan el matrimonio entre personas del mismo sexo, no soportan la igualdad entre hombres y mujeres, no soportan que sus ideas retrógradas no sean las de toda la sociedad. Que no lo llamen libertad, es odio", había dicho la vocera del PSOE, Adriana Lastra, en relación a las propuestas educativas de Vox.

"Lo que no soportamos es que os metáis en nuestra casa y nos digáis como tenemos que vivir y como tenemos que educar a nuestros hijos. Y menos aún que con dinero público promováis la pederastia", le respondió la formación de ultraderecha.

Luego de la publicación del mensaje, Twitter emitió una advertencia al partido señalando que, si no borraba la publicación, su cuenta quedaría bloqueada. El partido se negó a hacerlo y la cuenta permanece suspendida, algo que según Vox constituye un "acto de censura".

Lo cierto es que no se trata de un bloqueo definitivo, sino de una limitación que impide al partido interactuar públicamente. Desde la compañía aseguran que la agrupación puede recuperar la actividad de su cuenta si borra la publicación en cuestión.

La guerra twittera se enmarca dentro de la polémica generada por el llamado pin parental, medida que Vox pretende implantar en distintos territorios donde el conservador Partido Popular gobierna en alianza con otros sectores. El pin parental es una suerte de veto educativo por el cual Vox procura que los padres puedan impedir que sus hijos participen en actividades donde se les informe sobre cuestiones relativas a la educación sexual, el feminismo y la diversidad de género.

En los últimos días, el asunto del pin parental se situó en el centro de la agenda política española. Como es habitual, Vox recurrió a múltiples ardides para afirmar que los niños españoles son expuestos a contenido de carácter sexual en las escuelas. Santiago Abascal, líder de la agrupación, llegó a decir que la enseñanza de "juegos eróticos a niños de 0 a 6 años está lejos de la educación y al lado de la corrupción de menores".

Para Abascal, los padres tienen la "patria potestad" de elegir la educación de sus hijos, y es lo que su partido busca "salvaguardar". Hermann Tertsch, eurodiputado de la misma formación, fue incluso más allá al afirmar que el pin parental es una medida destinada a evitar que los niños "pretendan penetrar a sus hermanitos para liberarlos del heteropatriarcado".

También se sumaron apoyos a la medida desde el Partido Popular. Su presidente, Pablo Casado, llegó a expresar: "Mis hijos son míos y no del Estado, y lucharé para que este gobierno radical y sectario no imponga a los padres cómo tenemos que educar a nuestros niños. Saquen sus manos de nuestras familias".

La posición del gobierno

El gobierno español manifestó de manera rotunda su rechazo a la postura de Vox. De hecho, envió un requerimiento a la región de Murcia otorgando un plazo de 15 días para retirar la propuesta de pin parental. Caso contrario, acudirá a la justicia.

"El pin parental vulnera el derecho de los niños y niñas a la educación. Se trata de un derecho fundamental, de un derecho constitucional. Por eso, el ministerio de Educación recurrirá ante los tribunales la decisión del gobierno de la región de Murcia", dijo el presidente de España, Pedro Sánchez.

La propuesta "viola el derecho fundamental a ser educado", expresó por su parte la ministra de Educación, Isabel Celaá, tras el consejo de ministros celebrado por el nuevo gobierno de coalición entre socialistas y la izquierda radical de Podemos. "No podemos pensar de ninguna de las maneras que los hijos pertenecen a los padres", sostuvo Celaá.

La región de Murcia decidió obligar a los colegios a informar a los padres de todas las actividades o talleres realizados durante las horas lectivas. Pero sobre todo, les  concedió el derecho a negarse a que sus hijos participen en determinadas actividades, fundamentalmente las vinculadas a la educación sexual.

La medida fue exigida por Vox a cambio de brindar su apoyo al presupuesto del gobierno regional, dirigido por el Partido Popular y Ciudadanos. Ambos espacios necesitan de la extrema derecha para alcanzar la mayoría absoluta en el parlamento regional.

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