Por el crimen de servir arroz con leche 

La Policía reprimió en el merendero Carita Feliz

Uniformados sin identificación irrumpieron por la fuerza en el lugar ubicado en el barrio 26 de Marzo. Un joven fue golpeado. Una organización social denunciará el hecho ante la Nación. 
Policías en el merendero Carita FelizPolicías en el merendero Carita FelizPolicías en el merendero Carita FelizPolicías en el merendero Carita FelizPolicías en el merendero Carita Feliz
Policías en el merendero Carita Feliz 

Un grupo de ocho policías motorizados irrumpió en el merendero Carita Feliz en la tarde de ayer mientras dos voluntarios salían con las ollas para repartir arroz con leche a madres del barrio 26 de Marzo de la ciudad de Salta. Los uniformados no se identificaron. 

El Movimiento de Trabajadores Excluídos (MTE) emitió un comunicado repudiando la represión. La organización denunció que un joven fue golpeado y que los miembros de la fuerza se retiraron cuando la hermana de este joven, de 26 años y que padece de epilepsia, se desmayó. Los policías no brindaron ninguna asistencia. 

El MTE responsabilizó al gobernador Gustavo Sáenz por esta represión. Según informó la organización, los policías sostenían que se estaba infringiendo la cuarentena dispuesta por el gobierno nacional por la pandemian del coronavirus. Pero el trabajo en los merenderos está permitido, para ayudar a paliar el hambre en los barrios carenciados de la ciudad. 

La referenta del merendero Carita Feliz, Delia Fernández, contó a Salta/12 que ayer mientras estaban por repartir arroz con leche, llegó la Policía motorizada, "agarraron a dos muchachos que bajaban las ollas, los arrinconaron". "Nos gritaban '¿no son mamás o qué?'. Les dije que no podían actuar así". 

Fernández dijo que ya la semana pasada fueron a verla policías de la comisaría de Villa Lavalle. "Nos dijeron que mantengamos la distancia y que podían estar solo dos personas repartiendo la merienda", expresó y añadió que no comprende el accionar policial desatado por la motorizada este lunes. 

Además contó que el merendero funciona los lunes, miércoles y viernes. Asiste a alrededor de 35 familias. En el momento que llegaron los policías, había 15 madres. La encargada destacó que están cumpliendo con medidas de higiene y seguridad, ya que cocinan adentro, usan barbijos, guantes y entregan la comida en la vereda porque no tienen espacio en la casa. También indicó que no había amontonamiento en el momento en que actuó la Policía. 

La encargada también señaló que hay familias que no perciben ayudas sociales y no cobran la Tarjeta Alimentar porque tienen hijos o hijas mayores de 6 años. Por ello como labor solidaria, las organizaciones realizan ollas populares: "las madres vienen a retirar la merienda con jarritas o tuppers".

"Vino un funcionario de la municipalidad. Después la Policía de Villa Lavalle, querían saber qué había pasado. Dijeron que los policías no pueden actuar así. Los otros policías no nos querían dar el nombre, nada. Decían que no éramos mamás, que no cuidábamos", expresó Fernández. 

"Es una locura. Delia es una referente histórica en el barrio, hace años que realiza las ollas populares. A uno de los compañeros se lo ve en la foto con la olla cuando llegan los policías. En la otra foto está contra la pared rodeado de policías", planteó Rodrigo García, dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluídos del que forma parte el merendero Carita Feliz. 

Bajo el título "Sáenz, el camino no es por acá", el MTE advirtió que para garantizar el aislamiento social antes se debe garantizar el alimento a los sectores excluídos que no pueden trabajar. "El hambre no espera y las políticas de seguridad represivas del gobierno provincial con los sectores populares no hacen más que empeorar la situación", manifestó el Movimiento. 

"No sabemos si fue dirigido o no (el accionar policial). Creemos que es un capítulo más de tener a un gobernador que piensa que con mano dura va a parar el virus. El otro día pedía que salga el Ejército como si el coronavirus fuera algo físico al que le van a ganar a tiros", expresó García. 

El dirigente dijo que "para garantizar la cuarentena hay que garantizar el alimento". Y añadió que por ello las organizaciones sociales están haciendo un gran esfuerzo en los merenderos y comedores. "La gente en los barrios sabe que le va a costar mucho más afrontar el virus, porque tienen anemia, no están bien alimentados", sostuvo. 

"La próxima vez que repriman merenderos, vamos a salir a marchar como siempre. Lo que hicieron es una locura. Un compañero recibió un palazo en la panza. Es un compañero que ayuda siempre a bajar la olla", dijo García. El referente planteó además que van a denunciar en el Ministerio de Seguridad de la Nación y tratarán de hacer la denuncia este martes en la fiscalía. "No entiendo cómo un fiscal que lo ve y se entera no actúa de oficio", expresó. También recordó que nunca avanzaron denuncias previas que hizo la organización contra la Policía de Salta ante otros casos de represión y abuso de la fuerza pública

García sostuvo asimismo que hasta el momento la ministra de Desarrollo Social, Verónica Figueroa, no dio respuestas al pedido del MTE "de un permiso para circular" ni de que garanticen el alimento en los barrios vulnerables. "No es momento de represión, es momento de tender puentes. No se soluciona militarizando calles. En Buenos Aires la consigna 'quédate en casa' ya cambió por 'quédate en tu barrio'. ¿Cómo le decis a la gente que se quede en su casa si vive en un nylon?", cuestionó García. 

El referente del MTE sugirió que el gobierno de Salta envíe agentes sanitarios, que controle si hay síntomas y que si no los hay deje que la gente pueda salir en su barrio: "hay que ampliar la cuarentena", enfatizó. García sostuvo que si no hay infectados se puede mantener el aislamiento con controles dentro de un barrio y buscar "formas amigables para que la gente respete las reglas"

Anoche ni la jefa de Policía de Salta, Norma Morales, ni el ministro de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro, habían emitido declaraciones sobre lo sucedido. 

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