El Bachillerato Popular Mocha Celis cumple cinco años. La historia de Alma Fernández, una de sus futuras egresadas, es la prueba más contundente de lo que cambia en lo personal y en toda una comunidad cuando alguien accede a un derecho tan básico como la educación. De Salta a Buenos Aires, robando celulares para eludir la prostitución obligatoria, esta estudiante fundadora del primer centro de estudiantes trans cuenta lo que se consiguió y lo que falta, que sigue siendo escandalosamente mucho.