Trabajó con Lou Reed, Leonard Cohen y Marianne Faithfull

El productor discográfico Hal Willner murió a los 64 años

Fue supervisor musical del programa Saturday Night Live y realizó varios discos tributo. Tenía síntomas de coronavirus.
Hal Willner produjo tributos a Jack Kerouac, Leonard Cohen y Kurt Weill.Hal Willner produjo tributos a Jack Kerouac, Leonard Cohen y Kurt Weill.Hal Willner produjo tributos a Jack Kerouac, Leonard Cohen y Kurt Weill.Hal Willner produjo tributos a Jack Kerouac, Leonard Cohen y Kurt Weill.Hal Willner produjo tributos a Jack Kerouac, Leonard Cohen y Kurt Weill.
Hal Willner produjo tributos a Jack Kerouac, Leonard Cohen y Kurt Weill. 

El nombre de Hal Willner no se veía a menudo adelante en los créditos -apenas publicó un disco firmado por él, Woops! I'm an Indian-, pero quienes prestaban atención durante un rato más lo veían multiplicado. Aparecía como supervisor musical del célebre programa Saturday Night Live. Figuraba en el rol de productor de álbumes de Lou Reed, Marianne Faithfull, Bill Frisell, Laurie Anderson, William S. Burroughs, Lucinda Williams y Allen Ginsberg, entre otros. Y se imprimía en booklets de conciertos y discos tributo multiestelares a Leonard Cohen, Tim Buckley, Jack Kerouac, Kurt Weill y Nino Rota. Willner murió el martes 7 en Nueva York , al día siguiente de cumplir 64 años. Y aunque no está confirmado que haya sido por coronavirus, presentaba varios síntomas de la infección.

"Estoy absolutamente devastada por recibir estas noticias sobre mi extraño y adorable compañero Hal. Tenemos el corazón roto", escribió en su Twitter la actriz Julia Louis-Dreyfus, quien antes de ser estrella de Veep y Seinfeld pasó por SNL. Por la misma red, Judd Apatow aseguró: "Algunas personas son un regalo para el mundo. Simplemente sacan cosas buenas y hacen mejores nuestras vidas". Y el cantante y guitarrista Thurston Moore pidió "una plegaria de música y humor" en honor de quien describió como "productor visionario y curador de sueños". "Sus ojos de beat bop, su sonrisa y su sabiduría afectaron muchas de nuestras vidas. ¡Él puso a Sonic Youth en televisión en los '80, cuando eso parecía imposible! Un héroe, una verdadera estrella".

La referencia del músico tiene que ver con Sunday Night, un desprendimiento de SNL que Willner curó en 1988 (para la NBC) y 1990 (sindicado y rebautizado Night Music), por el que pasaron artistas tan poco mainstream como Sonny Rollins, Richard Thompson, Pere Ubu y Pharoah Sanders, entre otros. "Él tenía la más increíble agenda de músicos, actores y comediantes porque conocía a todo el mundo. Estoy segura de que cada uno de los que figuraba en esa agendita lo amaba tanto como yo", le escribió la cantante Lucinda Williams a la revista Billboard acerca de Willner. El productor trabajó con ella en West, su octavo álbum, por el que recibió dos nominaciones para el Grammy.

Fue por esa agenda fabulosa que Willner -nacido en el 6 de abril de 1956 en Filadelfia- produjo gran cantidad de discos y conciertos tributo, en los que convocaba a artistas como Nick Cave, Debbie Harry, Lou Reed, U2, Leonard Cohen, Keith Richards, PJ Harvey, Morphine, Lydia Lunch, Michael Stipe, Tom Waits o Joe Strummer. El primer álbum de este tipo que hizo fue Amarcord Nino Rota, con versiones jazzeras de los temas de las películas de Federico Fellini. Y a veces sus decisiones provocaban resultados inesperados: Jeff Buckley llamó la atención de la escena musical neoyorquina después de participar de un show en homenaje a su padre Tim.

Lou Reed fue uno de los mejores amigos de Willner en los últimos años de vida del cantante. Al ex Velvet Underground le produjo discos como Ecstasy, The Raven (sobre Edgar Allan Poe) y Lulu (su criticado álbum con Metallica). Otro trabajo memorable del productor es Strange Weather, de Marianne Faithfull, quien en este momento está internada por el ominipresente coronavirus.

"Yo era un observador, no un hacedor", le dijo Willner a The New York Times en 2017. "Recuerdo haber caminado con Rahsaan Roland Kirk por Nueva York cuando tenía 18 años y fui de eso a producir a Lou Reed. Es muy loco. En un momento tenía una casa grande, y se quedaron al mismo tiempo Marianne Faithfull y Anita Pallenberg. La suerte que hay que tener para estar en medio de eso... En un modo extraño, hice todo lo que quería cuando me mudé a Nueva York. Eso es increíble. Entonces, ¿de qué podría quejarme?".

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