Esta tarde inaugura la Breve Antología Polimorfa, en el CCPE
Cachimba revuelto y renovado
Historietas, animaciones, pinturas y poesías nutren al mundo polimorfo de Max. Rafael Cippolini, curador de la muestra, lo define como heredero de la tradición de Oski, Landrú y Copi.
El embrujo de tus ojos, una de las obras incluidas en la muestraEl embrujo de tus ojos, una de las obras incluidas en la muestraEl embrujo de tus ojos, una de las obras incluidas en la muestraEl embrujo de tus ojos, una de las obras incluidas en la muestraEl embrujo de tus ojos, una de las obras incluidas en la muestra
El embrujo de tus ojos, una de las obras incluidas en la muestra 

"Entre bártulos, yendo y viniendo del Parque de España", le dice Max Cachimba al cronista. Sucede que restan horas para la inauguración de Breve Antología Polimorfa, la muestra que lo tiene por protagonista y que inaugura hoy, a las 19.30, en las galerías de ese Centro Cultural, situado en Sarmiento y el río.

"Ahora estoy en el montaje, juntando cosas, completando. La idea es como la que el título dice: una antología polimorfa, una especie de compendio de diversos trabajos que he estado haciendo, todo junto. Hay un poco de historietas, pinturas, dibujos animados, ilustraciones de libros. El orden no es estricto ni cronológico, no hay una pretensión de dar cuenta de todo lo hecho en ese orden, pero hay mucho material de diferentes épocas", explica el artista multifacético.

En verdad, las muchas caras de Max Cachimba (Juan Pablo González, 1969) son variables que rebotan entre sí, que ofician a la manera de proyecciones de un mundo en el que, aun cuando parezca lo contrario, nada es extraño y resulta bien cercano. Personajes tontos o atontados, animalitos un poco más inteligentes, tal vez. Habitantes de un paisaje que se ha vuelto más y más despojado con el transcurso del tiempo. Un devenir minimalista que se percibe desde las tempranas historietas que el dibujante realizara junto a Pablo De Santis (Rompecabezas) ‑-durante la primera época de Fierro-‑ a las páginas de pantomima que acompañaron a la revista en sus últimos números.

Es tan vasto su repertorio que una vez dado el ingreso, es difícil concluir o escaparse. "Hay cosas que me interesan o me dan curiosidad, y las experimento por una motivación personal. Pero también hay muchos otros trabajos que podrían ser de oficio, como la ilustración de libros o la historieta, a veces. Por ejemplo la serie Humor idiota, que es un trabajo para un diario; pero también La dimensión descocada que es todo lo opuesto, es un proyecto lúdico, más experimental", comenta Cachimba mientras alude a la performance teatral en la que integra humor, poesía, absurdo, música y guiñol.

‑ Al revisar lo que hacés, ¿cómo te ves a vos mismo?

‑ Y bueno, es como el título dice, una antología polimorfa (risas). Alguna vez me dijo mi psicoanalista: "Usted debería ordenarse". Hay muchas cosas, y el intento es poder ordenar un poco tanta variedad. Esto es algo que me da la oportunidad de tener todo eso al mismo tiempo. Hay períodos donde me entusiasmo con algunas cosas y trato de profundizarlas un poco. Específicamente, aparece en esta muestra lo último que estuve haciendo, es algo que consiste en ideas para libros de imágenes, que están en un lugar intermedio entre la historieta y la ilustración, incluso la pintura.

A manera de ejemplo, entre la variedad de registros de Max Cachimba figura la ilustración de un libro infantil de Alejandro Jodorowsky, Memorias de un niño bombero. Con criterio atinado, la editorial (Planta Editora) supo entender que el rosarino era la elección adecuada para la prosa del psicomago. Sobre la Fierro -‑donde Cachimba ingresara a partir de ganar un célebre concurso de historieta en 1984‑- el dibujante dice que "es muy triste que cierre la revista, porque es el lugar donde empecé a trabajar, donde me estimularon mucho, era muy joven y me dieron un espacio. He aprendido el oficio trabajando con ellos y me alegré mucho cuando habían vuelto a abrir. Ahora se cierra otra etapa pero se supone que pueden volver en cualquier momento".

Breve Antología Polimorfa cuenta con curaduría del ensayista Rafael Cippolini, quien escribe: "Dando a proponerle una tradición a nuestro artista, opto por esta Santa Trinidad: Oski, Landrú y Copi. ¿Por qué? Porque son únicos, solitarios, polimorfos, y convirtieron, cada cual a su modo, al humor en una ciencia. También porque nunca dejaron de transitar, y valga el oxímoron, la salvaje cortesía. Cachimba también, sin proponérselo ni mover un dedo, es hace rato cabeza de una tradición (no olvidemos que Liniers repitió en varias ocasiones: 'Él es mi Hemingway')". Y Max Cachimba está contento: "Es muy interesante trabajar con un curador, porque es un trabajo en equipo, hay colaboraciones, sugerencias, nuevas ideas que me resultan muy interesantes".

La muestra permanecerá abierta hasta el 30 de abril, de martes a domingos de 15 a 20. Los días miércoles, la entrada general es gratuita.

https://www.flickr.com/photos/max_cachimba/

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