El diputado del Frente de Todos resaltó la necesidad de fortalecer los sindicatos ante la crisis

Yasky: "El Gobierno tiene que cuidar a los trabajadores"

La cuarentena obligatoria no frenó la actividad de Hugo Yasky. A pesar de que forma parte del "grupo de riesgo", por su edad, el dirigente sindical mantiene a diario reuniones por videoconferencia. Este viernes participó de un plenario virtual de la CTA por el Día del Trabajador. Ahí compartió escenario virtual con el presidente Alberto Fernández, que se dirigió a los trabajadores e  hizo un balance de la situación que atraviesa la Argentina en el marco de la pandemia desatada por el cornonavirus. 

"De pronto terminás con una acumulación de tareas, en otra sintonía, pero con la misma rutina intensa", dijo en diálogo con Página/12. Sobre su tarea en el corto plazo como diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, señaló: "Tenemos que empezar a plantear iniciativas para esta crisis, como la del gravamen a las grandes fortunas personales, porque que los recursos del Estado en algún momento pueden empezar a tocar fondo".

-- Hay una fuerte presión de algunos sectores sobre el Congreso en la antesala del debate por el impuesto a las grandes fortunas ¿Cómo se da, en ese marco, la disputa para aprobar este tributo extraordinario a las grandes riquezas?

--La clave es construir legitimidad y consenso social para avanzar con esto. Hay que tener la capacidad de dialogar con la sociedad y poder explicar claramente la propuesta. Tiene que ser a pesar de los medios de comunicación que se financian con los recursos de estas personas, porque no quieren que el Estado cambie. Los sobres a un sector de la prensa convierten, lamentablemente, a los periodistas en marionetas de ellos. Hay que pasar por encima de todo eso y llegar a la sociedad desde las distintas expresiones.

-- ¿Cuándo ingresaría el proyecto?

--Nosotros pensamos que a partir de la semana que viene va a entrar por Diputados, y de ahí una o dos semanas para el trabajo de comisión, y luego aprobarlo.

-- ¿Qué impresión le dio el acuerdo de la CGT y la UIA para reducir el 25% del salario de una parte de los trabajadores?

--Cómo se escribió el acuerdo, da lugar a entender que el Gobierno cedió ante los empresarios. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la base de ese acuerdo, si se hubiese planteado de otra manera, hubiese tenido absoluta legitimidad. Una cosa es decir que se recortó el salario un 25%, que es traducir el acuerdo al lenguaje empresario, y avanzar discursivamente en lo que se plantea, de cortar el hilo por lo más delgado. Otra cosa hubiese sido si se tenían en cuenta las distintas organizaciones gremiales y se planteaba como base del acuerdo para garantizar, en las empresas que tienen productividad cero, la continuidad del 75% del salario. Y que se recuperaría cuando la actividad retomara su ritmo normal. Esto hubiese sido absolutamente distinto.

-- ¿Qué responsabilidad tiene la CGT de que esto haya sido así?

Creo que por un lado la CGT tuvo la incapacidad sacarle la lapicera de la mano a los empresarios y por otro, un error político. Eso de que la historia la escriben los que ganan es así hasta en los pequeños detalles. En la disputa con los empresarios la forma de escribir los acuerdos, y el contexto en el que se los convoca, es definitorio. En ese sentido, el gobierno cometió el error de no escribir eso en la misma clave política con la que está comunicando el resto de las cuestiones. Subrayo que la CTA fue dejada afuera, a pesar de que representamos sectores que están afectados.

-- ¿Por qué no fue convocada?

--No tengo idea. Nosotros estuvimos reunidos con el Presidente el miércoles por la noche en Olivos, donde le planteamos una serie de cuestiones que consideramos importantes a tener en cuenta en esta etapa. Fue una reunión importante. Además, Alberto participó de nuestra convocatoria del primero de mayo. No creo que la decisión de dejar afuera a la CTA haya sido de él. Quiero suponer que fueron los empresarios de la UIA, muchos de ellos en otra época aplaudían de pie a Macri. Es probable que quieran preservarse de la contaminación que les puede generar el contacto con nosotros.

-- ¿Cómo debe seguir el diálogo de los trabajadores con el Gobierno?

-- Hay que cuidar a los trabajadores. Hay que garantizar que en todos los casos que los trabajadores tengan la posibilidad de plantear las irregularidades a las autoridades del sector privado, y público. Y que el Ministerio de Trabajo garantice la protección de quienes están en este momento trabajando. Hay actos de heroicidad anónima todos los días, de trabajadores y trabajadoras que en este momento están garantizando las actividades esenciales. A ellos hay que protegerlos. Hasta ahora veo que el Gobierno lo está haciendo, y es muy importante, porque ningún trabajador puede sentir que lo libran a su propia suerte. Donde no hay esa sensibilidad, hay que encontrar la forma de que esté. Hay lugares donde faltan medidas de protección para los trabajadores, como mascarillas.

-- ¿Alcanza la ayuda económica que el Ejecutivo puso a disposición para amortiguar los efectos de la crisis?

--Creo que el Gobierno argentino recibió un país destruido por cuatro años de ajuste. La gestión de Macri dejó al país en una situación desolada. No solo por la pobreza, también en la destrucción de elementos que desde el Estado hubiesen sido fundamentales en este momento. Se empieza a revertir esa realidad. El Gobierno hace el esfuerzo para que los recursos respondan en la medida en que se extienda el aislamiento.

-- ¿Qué opina del manejo de Horacio Rodríguez Larreta respecto a lo que sucede en las villas?

--Muestra el lado oscuro de la gestión de Larreta. Estamos en un momento de donde no se puede seguir siendo insensible en la situación de los que están más postergados por la pobreza. Tradicionalmente se ha dicho que en la Ciudad de Buenos Aires la zona sur y las villas son postergadas. Esto ha caracterizado la gestión de Larreta. Pero en este momento es gravísimo el hecho de que no hayan adoptado medidas específicas y elementales, como garantizar que hubieran trabajadores sociales permanentemente acompañando.

-- ¿Qué importancia tienen los sindicatos en estos tiempos?

--Más importancia de la que tenían antes. También más legitimidad social, en la medida en que sean capaces de estar a la altura de esta crisis y de los padecimientos que sufren los trabajadores. Las denuncias de los asesinatos a líderes sindicales en Colombia, y en otros países de la región, demuestra que hay un poder concentrado que quiere aprovechar esta crisis para reducir la capacidad de acción de los sindicatos y borrarlos de la faz de la tierra. Es clave fortalecer la trama organizativa para que le ponga contrapeso a los que van a querer resolver esta caída del PBI haciendo el salvataje para los sectores de la opulencia. Entiendo que habrá disputas por la lucha de clases  y que las organizaciones sindicales van a tener un rol fundamental.

-- ¿Cómo ve la modalidad del trabajo a distancia?

--Creo que tiene que haber una regulación que se empieza a discutir en el bloque nuestro. Hay un proyecto de la diputada Vanesa Siley que tiene aportes del Ministerio de Trabajo. La idea es encontrar una norma que impida que el teletrabajo se convierta en una práctica abusiva y que permita garantizar los derechos previamente adquiridos por los trabajadores. Tenemos que establecer una norma para que solamente se pueda organizar a partir del consentimiento de los trabajadores.

Entrevista: Antonio Riccobene

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