El gobierno de Maduro informó que detuvo a ocho personas en el estado Aragua

Venezuela frenó otro ataque de "mercenarios"

El contratista norteamericano Jordan Goudreau de la empresa Silvercorp USA y el excapitán Nieto Quintero afirman que están comandando las acciones desde el exterior.
Imagen: EFE

Desde Caracas

Un nuevo grupo de mercenarios fue interceptado en las costas de Venezuela el lunes en la tarde. Esta vez sucedió en el estado Aragua, en Chuao, un pequeño pueblo productor de cacao. En el operativo fueron detenidas ocho personas, dentro de las cuales estaba, según informó el gobierno, Antonio Sequea, quien era parte de la jefatura de la acción y había participado del intento de golpe del 30 de abril del 2019 .

De esta manera se confirmó lo que había sido anunciado: la denominada Operación Gedeón no se detuvo con la intercepción del domingo en la madrugada de un grupo de mercenarios en las costas de La Guaira, en la cercanía de Caracas.

Quienes están públicamente al frente de Operación así lo afirmaron el domingo en la tarde, en un video difundido por las redes sociales. Se trata del contratista norteamericano Jordan Goudreau de la empresa Silvercorp USA, y el ex capitán Nieto Quintero, quienes, según afirman, comandan las acciones desde fuera del país.

En el video y en la posterior entrevista dada por Goudreau, un exmilitar que dice haber peleado en Irak y Afganistán, se afirma que existían células desplegadas y activas en el país. La detención del lunes confirma que otras están en proceso de ingreso al país.

La aparición pública del contratista generó una gran repercusión por dos razones centrales. En primer lugar, porque confirmó la existencia de la Operación Gedeón que, según la propaganda en redes, cuenta con diecisiete equipos -de captura, apoyo, ataque, táctico, francotiradores y de asalto-.

En segundo lugar, porque Goudreau afirmó que la Operación había sido acordada inicialmente con Juan Guaidó, contrato firmado mediante. Según explicó, Guaidó se había comprometido a pagar una primera suma de 1,5 millones de dólares que nunca fue entregada, por lo que, afirmó, lo habría traicionado y dejado sin ese respaldo.

La declaración de Goudreau, quien mostró el contrato, expuso a Guaidó que había negado desde marzo tener vínculo alguno con el contratista y lo que resultó ser la Operación Gedeón. Guaidó afirmó incluso que los sucesos del domingo en la madrugada eran un montaje del gobierno para tapar las dificultades que atraviesa el país.

Lo que están en marcha es, según el dueño de Silvercorp, el despliegue de una acción que fue preparada durante meses desde territorio colombiano, en particular en la zona de La Guajira, fronterizo con Venezuela por el norte.

Aún no se sabe cuántos mercenarios han ingresado, están en proceso de intentar hacerlo, de cuántas personas cuenta el plan. La propaganda de la Operación Gedeón, así como las mismas declaraciones de Goudreau, no pueden ser tomadas como verdades, sino como pistas dentro del rompecabezas para comprender lo que está sucediendo por estos días y horas.

En ese rompecabezas todas las versiones de la oposición coinciden en dejar por fuera de la operación al gobierno norteamericano, colombiano y al mismo Guaidó. Esta narrativa común no parece coincidencia, sino un intento de presentar lo que sucede como un hecho autónomo del cual, en caso de derrota, nadie deberá hacerse cargo más que un contratista norteamericano y varios militares prófugos.

La situación está entonces en pleno desarrollo. El gobierno ha declarado la alerta y activado los diferentes componentes de inteligencia, militares, y de organización social para detectar movimientos sospechosos. La vicepresidenta Delcy Rodríguez informó que se reunió con el embajador de los Países Bajos en Venezuela, “para alertarlo sobre el uso del territorio de Aruba para prestar apoyo logístico y de abastecimiento” a los grupos mercenarios.

Por el momento, en dos días, el saldo de la Operación Gedeón es de diez personas detenidas--entre los que habria 2 norteamericanos-- y ocho fallecidos. Dentro de ese total se encuentran dos jefes: Antonio Sequea, arrestado, y Robert Colina, alias Pantera, muerto. 

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