Primera día de paseos recreativos desde el 20 de marzo

La ciudad aprobó la apertura a las caminatas

Los que salieron respetaron las condiciones como regla general. Se informó un único incidente. Hoy se repite la experiencia
La costa central fue uno de los lugares donde más caminantes se vieron.    La costa central fue uno de los lugares donde más caminantes se vieron.    La costa central fue uno de los lugares donde más caminantes se vieron.    La costa central fue uno de los lugares donde más caminantes se vieron.    La costa central fue uno de los lugares donde más caminantes se vieron.    
La costa central fue uno de los lugares donde más caminantes se vieron.     
Imagen: Sebastián Vargas

Después de más de 60 días de encierro por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la ciudad tuvo ayer un ansiado respiro con la primera jornada de caminatas habilitadas para esparcimiento que autorizó el intendente Pablo Javkin, y que tendrá su segunda experiencia en el día de hoy. Parejas, familias, padres con cochecitos y chicos con monopatines y bicicletas (eran los únicos autorizados a usarlos) ganaron los bulevares, avenidas, veredas y paseos costeros de la ciudad, devolviéndole, aunque sea por un rato, una tibia sensación de normalidad que momentáneamente ha perdido. Sin embargo, dado el contexto, las postales fueron distintas a las de un domingo habitual, tanto respecto a la cantidad de gente como a la necesidad de cumplir con los protocolos de higiene y distanciamiento social, algo que fue respetado casi en su totalidad por quienes salieron. En ese sentido, desde la Municipalidad concluyeron que el balance de este primer día fue positivo, y adelantaron que la ampliación de esta experiencia dependerá también de lo que ocurra hoy y de cómo evolucione en los próximos días la cantidad de contagios.

A pesar de que el tiempo no fue el ideal para pasear, dado que la máxima fue de 19º y el cielo estuvo parcialmente nublado durante todo el día, los que salieron aprovecharon desde temprano para hacer uso de su hora de caminata. De acuerdo a lo que mencionaron varios agentes de control consultados, se vio más gente paseando antes del mediodía, entre las 9 y las 12, principalmente en el área de la costa central y por bulevar Oroño, que fueron dos de los puntos más concurridos, mientras que por la tarde, si bien era visible un número importantes de caminantes, el flujo fue menor. Pasadas las 17, que era el horario límite permitido, se regresó a los hogares y las calles se despejaron hasta que poco a poco volvieron a estar prácticamente vacías.

A pesar del frío, monopatines y bicicletas sólo para niños.

Grupos familiares, parejas, padres con bebés en cochecitos o con hijos menores que iban en bicicleta o monopatín y personas paseando a sus perros disfrutaron de esta posibilidad, y, como regla general, entendieron las disposiciones municipales para poder hacerlo. "No tuvimos problemas en los parques, la mayoría de las personas respetó la consigna de caminar, no hacer picnics y no quedarse charlando con otros grupos, por lo que el balance de este primer día es positivo", aseguró a Rosario/12 Carolina Labayru, secretaria de Control y Convivencia municipal, quien se encontraba supervisando la situación en Oroño y el río. 

En ese sentido, la funcionara detalló que junto con la Secretaría de Deportes armaron un dispositivo para poder abarcar el control no solo en la costa central sino también en las plazas y parques de los barrios. "Agradecemos a todos los agentes que participaron en esta tarea, no sólo a la Guardia Urbana Municipal, a Control Urbano y al personal de Tránsito sino también a la Secretaría de Deportes que puso a disposición a los profesores de educación física, lo que permitió cubrir mayores zonas de la ciudad", destacó Labayru. 

En cuanto al trabajo de estos agentes municipales y de la policía, se focalizaron en asegurarse de que no se generen aglomeraciones, que la gente no se instale en los parques ni se detenga a charlar con algún conocido. Algunos de los trabajadores consultados por este diario aseguraron que la gran mayoría de las personas, por no decir todas, respetó el uso del cubrebocas, el distanciamiento social, el límite de 500 metros a la redonda del domicilio y los horarios establecidos para hacerlo. Un ejemplo de este último punto es que en bulevar Oroño al 3000, un sector recurrentemente utilizado por los vecinos de zona sur para pasear, ayer cerca de las 17.30 ya no quedaba nadie en la calle. De todas maneras, mencionaron que donde más énfasis tuvieron que poner fue en evitar que la gente se detenga a conversar o se siente en algún banco a descansar. Por eso, la consigna que se escuchaba repetida cada tanto era la necesidad de no detenerse y seguir circulando.

Por otro lado, también se entendió la prohibición de realizar actividad física, correr, andar en bici o en roller en espacios públicos, salvo los menores de 12 años que estaban habilitados para usar patines, monopatines y bicicletas. Solamente debió lamentarse un caso aislado de dos ciclistas que fueron detenidos en Oroño y el río por insultar e incluso agredir a oficiales de la policía, luego de que se les señalara que debían usar obligatoriamente el tapabocas. 

Hoy tendrá lugar una segunda experiencia bajo las mismas modalidades, y dado el pronóstico favorable para esta jornada se espera que aún más gente haga uso de esta habilitación para salir. "Entiendo que si se respeta nuevamente la consigna no habrá mayores inconvenientes", confió la secretaria Labayru. 

Al ser consultada por la posibilidad de ampliar las caminatas más allá de este fin de semana o incluso pensar en alguna nueva flexibilización del aislamiento, la funcionaria condicionó esa decisión a lo que considere el área de salud municipal en base a la evolución de la situación epidemiológica de la ciudad. "Si la gente vuelve a respetar mañana -por hoy- las disposiciones municipales para circular y no hay un aumento descontrolado de contagios, estimo que se podrá repetir porque ha sido muy bien recibido por la gente y fue algo muy esperado". 

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