Presenta el unipersonal "El hijo eterno"

Michel Noher y una mirada sobre las relaciones humanas 

El Nün pone online la obra escrita Cristovão Tezza, dirigida por Nacho Ciatti y protagonizada por Noher. Se puede seguir a través del sistema de gorra virtual en Alternativa Teatral. El link estará disponible durante72 horas. La pieza aborda la relación de un padre con su hijo diagnosticado con síndrome de Down. 

Desde el inicio de la cuarentena, muchos espacios culturales del circuito público, comercial e independiente programaron los registros audiovisuales de las obras teatrales que pasaron por sus salas antes del Covid-19. Este viernes es el turno de El hijo eterno, unipersonal escrito por Cristovão Tezza, dirigido por Nacho Ciatti y protagonizado por Michel Noher, que el Nün pondrá online a partir de las 20. A través del sistema de gorra virtual en Alternativa Teatral, los espectadores podrán acceder a un link que estará disponible durante 72 horas.

La obra de Tezza aborda la relación de un padre con su hijo diagnosticado con síndrome de Down, pero como todo texto metafórico también puede ser leída desde otros lugares: la imposibilidad de amar a otro por lo que es o la dificultad de aceptar las circunstancias que definen un momento de la vida. En diálogo con Página/12, Noher asegura: “Es una obra que nos acerca mucho a lo humano, a esto que somos y que a veces nos cuesta ser, lo cual implica tener que replantearnos cosas todo el tiempo, equivocarnos y pensar nuevas formas. Ahora, por ejemplo, nos cuesta aceptar que tenemos que quedarnos en casa para cuidarnos al igual que cuando éramos chicos nos costaba aceptar que, si teníamos fiebre, no podíamos salir a jugar a la pelota. La obra habla un poco de ese anhelo sobre algo que es imposible”.

Hablás de cierto infantilismo y, de alguna manera, todos estamos un poco en esa situación de dependencia que genera la infancia.

— Bueno, la obra juega todo el tiempo con este concepto de “el hijo eterno”. Al principio uno podría pensarlo desde ese hijo literal que nace con síndrome de Down, ese hijo que va a demandar los cuidados del padre por el resto de su vida. Sin embargo, a lo largo de la obra uno se va dando cuenta de que el hijo eterno también es ese padre que no puede aceptar su rol.

¿Cómo te llevás con el teatro online?

— La verdad es que tenía bastante prejuicio con el teatro filmado porque para mí el teatro es ese aquí y ahora, lo que ocurre con la participación de los espectadores: la respiración, los silencios, lo que pasa en la sala. Es un hecho vivo. Pero el otro día tuve la oportunidad de ver Mein Kampf, farsa, la obra que subió el Teatro San Martín, y disfruté mucho escuchando ese texto, viendo las actuaciones de Alejandro Urdapilleta y Jorge Suárez, ya que no tuve la oportunidad de verlos en su momento porque ni siquiera vivía en Buenos Aires. Entonces me parece que está bueno poder llegar con la obra al público que no la vio o a quienes quieran volver a verla, en Argentina y también en otras partes del mundo.

¿De qué modo sobrellevás la situación de cuarentena?

— Creo que como todos fui atravesando distintos momentos: a veces no quiero saber nada con la situación de estar encerrado, pero otras me engancho con alguna lectura o algún video en YouTube de alguien que me parece interesante, o me encuentro con materiales con los que antes no había tenido tiempo de conectar. Al principio intentaba sostener mis rutinas indoor, pero ahora estoy en otra etapa más ligada al disfrute, aprovechando para estar con mi hijo al cien y ver a qué podemos jugar juntos.

Cuando se le consulta sobre el campo cultural, Noher asegura que “el panorama es desesperante. No se está contando con ningún tipo de apoyo; la Asociación Argentina de Actores está haciendo todo lo posible desde su gestión pero el escenario es muy complicado. En mi caso, estaba a mitad de un rodaje que no pude cobrar y por esa razón tampoco puedo acceder a ningún crédito o subsidio. Los actores tenemos cierto entrenamiento en esto de administrar temporadas de trabajo y escasez, pero de todos modos es una situación desesperante para los trabajadores de la cultura”.

Noher actúa también en La unidad, thriller policial estrenado recientemente en España, creado por Dani de la Torre y Alberto Marini, y basado en los testimonios inéditos de altos profesionales de la lucha antiterrorista. Con muy buenas críticas, esta producción de Movistar+ se posicionó como la mejor en la historia de la plataforma y en Argentina podrá verse por HBO, aunque todavía no hay fechas confirmadas. “El florecimiento que tienen las series en España está ligado a las políticas de Estado que fomentan la actividad audiovisual. Hace cinco años nosotros también estábamos produciendo como locos; de ahí, por ejemplo, salió El Marginal, una serie reconocida internacionalmente. Después eso se paró y, en este contexto, tampoco se ha reactivado. Me parece que el Estado tiene que generar las condiciones para que sea apetecible invertir acá y realizar producciones locales. De todos modos, a pesar de las circunstancias es increíble lo que se sigue haciendo y el respeto que se nos tiene afuera por nuestro trabajo”, cuenta.

El estreno de La unidad hizo que Noher se mantuviera activo haciendo varias entrevistas telefónicas para España, participando de vivos o videoconferencias en redes y levantándose muy temprano por la diferencia horaria. Además, comenta que la cuarentena lo agarró a mitad de una mudanza, asiste a su padre (el actor Jean Pierre Noher) con algunas compras por pertenecer a la población de riesgo, y prioriza el tiempo con su hijo. A propósito de las medidas implementadas para frenar los contagios, opina: “Me parece que lo que se está haciendo es a conciencia y tiene sentido. Más allá de que uno quisiera que las circunstancias fueran otras, son las que son. Afortunadamente uno siente que hay un Estado que está pensando lo mejor que puede en la mayor cantidad de gente posible. Por supuesto, siempre hay cosas perfectibles como la cuestión gremial de la que hablaba antes, pero veo que se está tratando de hacer lo mejor: no se mira para otro lado ni se niega la realidad y eso es valorable. En tiempos en los que a veces la palabra política está tan bastardeada, resulta interesante ver las medidas implementadas en cada país y la dirección que van tomando. En Argentina solemos creernos el ombligo del mundo, pero con la globalización te das cuenta de que las discusiones de fondo son las mismas en todos lados: lo que hay que decidir, finalmente, es si vamos a lograr sociedades más igualitarias o no”.

El hijo eterno – Viernes 5/6 a las 20 en Nün vía Alternativa Teatral (gorra virtual)


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