Hidrotor, Biocientífica y KOVI  recibieron financiamiento con el respaldo de la sociedad de garantía recíproca Garantizar

Tres historia de reconversión de pymes a partir de la pandemia

Hidrotor, Biocientífica y KOVI son empresas que tuvieron la posibilidad de reconvertir su producción al menos de manera circunstancial.

La irrupción de la pandemia del coronavirus impulsó la demanda de productos vinculados al sistema sanitario. Esto implica una posibilidad de negocios para un nicho de empresas con posibilidades de reconvertir su producción al menos de manera circunstancial. Tres ejemplos de ello son las empresas Hidrotor SRL, Biocientífica SA y KOVI SRL, que recibieron financiamiento con el respaldo de la sociedad de garantía recíproca Garantizar.

Hidrotor SRL está ubicada en Don Torcuato y cuenta con más de 30 empleados. Es una fábrica nacional dedicada a la producción de jacuzzis y saunas. Vende productos como mini piscinas, duchas, cabinas de sauna, hidromasajes, nado contra corriente portátil, ducha vichy y columna de ducha escocesa. El nuevo contexto sanitario pero también de mercado impulsó a la empresa a transformarse en una de las principales fabricantes de cabinas sanitizantes con certificado de seguridad eléctrica. Sus módulos pulverizan amonio cuaternario y cumplen una función importante en muchos hospitales, sanatorios y organismos públicos del país. La firma accedió a una línea crediticia por 4 millones de pesos para destinar a capital de trabajo.

Biocientífica SA es una pyme familiar con más de 35 años de trayectoria y 35 empleados Se especializa en la producción y comercialización de reactivos de diagnóstico de enfermedades poco frecuentes o de difícil detección. Trabaja con reactivos de diagnóstico in vitro, de investigación biomédica, mejoramiento agropecuario y equipamiento de laboratorio. Sus campos de actividad son la salud humana, estudios forenses, agrobiotecnología (salud animal, plantas y semillas), estudios de suelos y alimentos. Durante la pandemia, desarrolló un reactivo especial para la detección de la covid-19. Este reactivo cuenta con una tecnología basada en la biología molecular que permite acelerar y efectivizar los procesos de diagnóstico y detección del virus.

En el caso de KOVI SRL, sustituyó su producción de toallas, frazadas y sábanas por barbijos fabricados con nanotecnología. La planta de fabricación de textiles está ubicada en Lomas del Mirador y cuenta con 50 empleados. Con la súbita explosión de demanda de tapabocas, la empresa apuntó a la fabricación de mascarillas de triple capa con características antibacterial, antiviral y antihongos. El producto fue diseñado en forma conjunta por el Conicet, la UBA y la Unsam y tiene la particularidad de ser muy resistente, ya que puede mantener sus propiedades durante 15 lavados y ser utilizado hasta 8 horas al día. La capacidad de producción de barbijos por parte de esta empresa es de un millón por mes. En este caso, Garantizar acompañó con su aval el crédito otorgado por una entidad bancaria de 18 millones de pesos. Actualmente, KOVI SRL se encuentra tramitando un préstamo de la línea Fondep con una tasa nominal anual del 12 por ciento.

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