CECILIA BOUZAT 

"HAY QUE VINCULAR LA CIENCIA A LAS NECESIDADES DEL PAÍS"

La bioquímica y flamante integrante de la Academia de Ciencias de América Latina es una de las líderes mundiales en farmacología de los neurotransmisores. Sus trabajos permitieron identificar el problema de la comunicación entre el cerebro y los músculos. 

La bioquímica Cecilia Bouzat tiene muchas cartas de presentación: es la directora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca, profesora de la Universidad Nacional del Sur (UNS) e investigadora del CONICET. Y ahora sumó una más porque fue recientemente incorporada a la Academia de Ciencias de América Latina, junto con otros diez argentinos, por sus logros y contribuciones al conocimiento en el campo de la farmacología. Para acceder a esta distinción un científico debe ser recomendado por un colega y contar con el 66% de aprobación de los integrantes para poder ingresar.

Sumamente expresiva, entre risa y risa, narra su vida dentro de la ciencia y todos los reconocimientos obtenidos. Y lo hace con total normalidad. Verbaliza constantemente su agradecimiento a las instituciones públicas que la apoyaron desde el comienzo. También remarca que, si bien su investigación no es de aplicación inmediata, es de suma importancia que en el país se realicen trabajos profundos y de base.

Bouzat está acostumbrada a las primeras planas. En 2014 fue una de las cinco mujeres que recibió el “L’Oréal-Unesco For Women in Science”, uno de los premios más prestigiosos que le tocó recibir.

- ¿De qué se trata el estudio por el que fue incorporada a la Academia?

- La investigación trata de conocer cómo funcionan los receptores activados por neurotransmisores que intervienen en la comunicación entre dos neuronas, o, entre neuronas y células como el músculo. Son las proteínas que responden a neurotransmisores y que permiten que se comuniquen en un proceso que se llama sinapsis química, o de una neurona y un músculo, que es lo que más he trabajado.

- ¿En qué procesos intervienen los receptores?

- Intervienen en muchos procesos fisiológicos, por ejemplo, la transmisión neuromuscular. Ahora estamos trabajando en uno que está relacionado con la memoria y cuando se alteran generan patologías, porque se altera la comunicación neuronal. Y entonces también trabajamos en cómo los fármacos pueden restaurar la actividad de estos receptores. Lo que más se ha destacado en mi laboratorio es que aplicamos técnicas de electrofisiología de alta resolución, que son técnicas que nos permiten medir corrientes eléctricas que son generadas en las neuronas.

Son muchos estudios y proyectos siempre dentro de la misma línea, pero aún así van cambiando. Se encuentra algo y eso genera nuevas preguntas y seguís otras líneas de investigación. Pero básicamente nosotros estudiamos cómo funcionan los receptores que median respuestas eléctricas muy rápidas en el sistema nervioso central.

- ¿Cuáles cree que son los nuevos desafíos de la ciencia?

- La ciencia trata de ser más aplicable a corto plazo, cosa que no estoy del todo de acuerdo. Los fundamentos de todos los procesos y las acciones de los fármacos se deben conocer. Entonces nunca debe dejarse la investigación fundamental y básica, que en su mayoría se piensa que no sirve para nada, pero es la que termina en grandes investigaciones.

- También es un desafío para Argentina...

- Sobre todo en Argentina. Hay que vincular la ciencia a las necesidades del país, tanto regionales como nacionales. Creo que hay apostar a la buena ciencia, en la que se trabaje con seriedad y responsabilidad, con ética. Pero también creo que hay que seguir sembrando investigadores que estudien procesos fundamentales.

- ¿Un semillero de esos científicos pueden ser las universidades públicas?

- Argentina tiene una muy buena educación pública. El sistema de universidades públicas y gratuitas es excelente y nunca debería cambiarse porque es una manera de dar posibilidades a todos y de hacer que las universidades lleguen a todos. Y como digo siempre, la educación, la investigación y la ciencia tienen que ser prioridad para todos los gobiernos.

- Usted también recorrió el camino de educación pública...

- Hice mi doctorado gracias a CONICET y en la UNS en forma totalmente gratuita. Así que siempre estoy agradecida a estas instituciones que me dieron la posibilidad, y además soy docente de la universidad y veo a los alumnos y realmente tiene que estar la prioridad y el apoyo fuertemente en la educación pública. Y en cuanto al nivel, los investigadores están en la universidad pública, y creo que el nivel es excelente. Obviamente no todo está bien, hay problemas y todo es mejorable, pero en general la gente que trabaja se compromete mucho.

- En su caso, ¿fue más compromiso que talento o más talento que compromiso?

- Son las dos cosas, el compromiso y la pasión van de la mano, uno se compromete con lo que disfruta. Todas las horas que uno se la pasa pensando no son como un trabajo, sino que se incorporan a tu vida. Uno no va y cumple horario de oficina y se vuelve, siempre te quedás pensando. También tiene mucho que ver la gente que te rodeó, te apoyó, te dio medios, conocimientos y técnicas.

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