Preocupación por el sostenido aumento de los contagios 

Florida superó los 200 mil casos de coronavirus y enciende la alarma en hospitales

El estado del sudeste de Estados Unidos se enfrenta a dos semanas críticas en los servicios de salud, que pueden ver superada su capacidad especialmente en el condado de Miami-Dade.
Imagen: EFE

Convertido en un nuevo foco de la pandemia en Estados Unidos, Florida superó los 200 mil casos confirmados de coronavirus luego de registrar más de 21 mil nuevos contagios en las últimas 48 horas. Ahora, el estado del sudeste se enfrenta a dos semanas críticas en los hospitales, que pueden ver superada su capacidad especialmente en Miami-Dade, el condado más castigado.

Florida registró un record diario de casos el sábado con 11.458, cifra que casi eclipsa a la de Nueva York en el pasado mes de abril (11.571). Además, el Departamento de Salud del estado reportó 3.731 muertes por coronavirus, de las cuales 29 se produjeron en las últimas 24 horas.

Ya son 2.852.807 los casos y 129.718 las muertes por covid-19 en todo el país, aunque el crecimiento más pronunciado se da en los estados del sur y el oeste que estuvieron entre los últimos en imponer restricciones obligatorias. En medio de un fin de semana festivo en todo el país, la mayoría de los espectáculos de fuegos artificiales fueron cancelados, y las autoridades locales y estatales pidieron a los estadounidenses que eviten las grandes aglomeraciones, practiquen el distanciamiento social y usen barbijos en público.

Ante lo que juzgó como un "alarmante" incremento de casos, el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, sostiene un toque de queda por tiempo indefinido, de 22 a 6, y mantuvo las playas cerradas durante el fin de semana festivo del 4 de Julio, fecha en que se conmemora el Día de la Independencia. El condado vecino Broward tuvo el domingo su propio record de casos diarios, con 1.664, y totaliza 21.239 y 411 fallecimientos, mientras que Palm Beach llegó a los 16.836 positivos y 542 muertes.

Frente a semejantes cifras, la congresista por el estado de Florida, Debbie Mucarsell-Powell, hizo el fin de semana un nuevo llamado al gobernador Ron DeSantis para que ordene el uso obligatorio de mascarillas. La congresista criticó que tanto el presidente Donald Trump como DeSantis, ambos republicanos, no promuevan el uso de tapabocas y en cambio ofrezcan mensajes contradictorios respecto a su empleo.

El viernes pasado una decena de legisladores demócratas le exigieron a DeSantis que adoptara esa medida ante la "devastación" del coronavirus, entre ellos Shevrin Jones, quien anunció el martes pasado que se había infectado. Los congresistas pidieron al gobernador que implemente de forma urgente "un uso obligatorio de cubrirse la cara mientras las personas estén en un negocio u otro edificio abierto al público, así como espacios públicos al aire libre, siempre que no sea posible el distanciamiento social". "Esto no es un asunto partidista, es un tema de vida o muerte", manifestaron en la dura carta dirigida a DeSantis.

Mucarsell-Powell señaló además que estuvo en contacto directo con las autoridades hospitalarias de Florida y que las dos próximas semanas serán críticas, especialmente en el condado de Miami-Dade, que podría alcanzar el máximo de su capacidad. El congresista Darren Soto, quien teme también un aumento de las hospitalizaciones, criticó que "la prisa por reabrir es responsable del aumento en los casos de la covid-19 que están prolongando esta crisis sanitaria".

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