Era parte del grupo de riesgo pero lo presionaron para ir a trabajar

Denuncian a una empresa de seguridad por la muerte de un empleado por coronavirus

Miguel Ángel Olmedo, trabajador de la empresa Murata S.A., tenía 64 años y, si bien formaba parte de un grupo de riesgo ante la pandemia de coronavirus, su familia denuncia que fue obligado a ocupar su puesto como vigilador y murió al contraer covid-19. La empresa, que figura entre las aportantes de Juntos por el Cambio, deberá dar explicaciones por este fallecimiento ante el Ministerio de Trabajo a fines de esta semana.

Después de doce años de trabajo a Olmedo le faltaban solo tres meses para jubilarse en la empresa de seguridad privada que pertenece al comisario exonerado Roberto Reglewski y que es una de las principales aportantes de la campaña del ex presidente Mauricio Macri . Por su edad, era una persona perteneciente a un grupo de riesgo. En un principio, MURATA S.A. le permitió ausentarse durante las primeras dos semanas de la cuarentena, sin embargo, cuando el aislamiento fue extendido, la compañía lo intimó para que se reincorpore a su tarea, con el agregado de que, según denuncia su abogado, le fueron descontados los 14 días que no fue a trabajar amparado por el DNU presidencial. Según lo expresado por su hija, Nidia Olmedo, el vigilador temía ser despedido en caso de no presentarse a su puesto debido a que a su hijo ya lo habían despedido de esa empresa por ese motivo.

Lo presionan para que se reintegre a trabajar y además lo castigaron por haber pedido esta licencia. El estaba originalmente trabajando en el Cementerio de la Recoleta pero le cambiaron su objetivo y lo enviaron a un barrio popular en un momento de pico de contagios”, relató a Página12 el abogado de la familia David Fabián Berstein. Su abogado asegura que Olmedo fue enviado a la primera línea de fuego a modo de reprimenda: “Decimos que esto fue claramente una represalia, un castigo, por parte de la empresa. Encima lo enviaron sin los elementos de seguridad adecuados para proteger al trabajador". No le facilitaron ni mascarilla plástica de protección, ni alcohol en gel, ni guantes de látex y al barbijo se lo tuvo que proveer él mismo, según afirmó su abogado.

A los pocos días del traslado, Olmedo contrajo el virus y dos semanas después falleció. A la fecha, denuncian sus familiares y abogados, la empresa no depositó siquiera su liquidación final ni la indemnización por muerte. Por ese motivo, el Ministerio de Trabajo convocó al directorio de la empresa a una audiencia para este viernes. En esa reunión, según explicó Berstein, se reclamará la indemnización por fallecimiento con fundamento en la Ley de Contrato de Trabajo “y haremos también un reclamo por registración laboral deficiente porque si bien Olmedo tenía doce años de antigüedad en la empresa, hubo dos años en los que lo obligaron a renunciar y facturar como monotributista en claro fraude laboral”.

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