El club catalán se comió a sus grandes estrellas en las últimas cuatro décadas
Barcelona, una trituradora de ídolos antes de Messi y el burofax
De Maradona a Messi. O de Ronaldo a Ronaldinho, pasando por Romario a Rivaldo. Y ni hablar de Figo a Bernd Schuster, pasando por Michael Laudrup.



















