Creador visionario, Bird fue el impulsor un lenguaje nuevo, el bebop. Su música fue una forma del vértigo que, con sonido moderno y actitudes disonantes con la moral del blanco sueño americano, introdujo al jazz entre las expresiones artísticas más fascinantes del siglo XX.
El bebop salió del gueto negro para ser la columna sonora de la contracultura norteamericana de la década del ’50.