La japonesa Noami Osaka, número 9 del ránking de la WTA, se impuso este sábado a la bielorrusa Victoria Azarenka (27º) por 1-6, 6-3 y 6-3 y se coronó como campeona del US Open, alzando el tercer Grand Slam de su carrera con sólo 22 años, tras las conquistas previas del torneo estadounidense en 2018 y el Abierto de Australia en 2019.

La tenista asiática cumplió así un torneo brillante, en el que además se caracterizó por ingresar a cada uno de sus duelos con un barbijo diferente, con las inscripciones de nombres de víctimas de la violencia policial racista estadounidense. En la gran definición, llevó la inscripción de Tamir Rice, un niño de 12 años asesinado por la policía en Cleveland en 2014, por tener una pistola de juguete en su poder.

En el torneo inmediatamente anterior al primer Grand Slam post parate pandémico, el Masters de Cincinnati, ambas llegaron a la final, pero Osaka no se presentó como forma de protesta por otro caso de violencia policial, por lo que el título fue para la europea.


Finalmente, en el demorado duelo entre ambas de este sábado, no le fue nada fácil a Osaka imponerse sobre Azarenka, quien llegaba a su tercera final de US Open (perdió en 2012 y 2013). Ex número uno del mundo (2012) y doble campeona de Australia (2012 y 2013), la bielorrusa retomó su mejor nivel en Nueva York tras varias temporadas de altibajos y lo reflejó en el arranque del encuentro, con un brutal primer parcial. 


Pero tras cometer 13 errores no forzados (contra 3 de Azarenka) en el primer set, la japonesa hizo gala de su mejor juego para dar vuelta la historia. Aunque comenzó el segundo de la misma manera que había concluido el primero, con quiebre de Azarenka para el 2-0, a partir del tercer juego consiguió concentrarse y romper el primer servicio a la bielorrusa. Entonces, todo cambió a su favor.

Osaka recuperó la confianza en su tenis, aseguró los golpes desde el fondo de la pista e hizo de nuevo un quiebre el séptimo juego (4-3) para quedarse con la manga y meterse de lleno en el partido. La también ex número uno del mundo (2019) siguió imparable en el tercer set y volvió a lograr el quiebre de servicio decisivo en el cuarto juego, para irse en ventaja por parcial de 3-1.


Aunque cedió su saque en el séptimo para el 4-3, lo recuperó en el octavo para el 5-3 y en la primera pelota de partido aseguró la victoria que la proclamó por segunda vez como reina del Abierto de Estados Unidos.

En el camino de Osaka quedaron la estadounidense Jennifer Brady (7-6, 3-6 y 6-3) en semis; la también local Shelby Rogers en cuartos (6-3 y 6-4); la estonia Anett Kontaveit en octavos (6-3 y 6-4); la ucraniana Marta Kostiuk en tercera ronda (6-3, 6-7 y 6-2); la italiana Camila Giorgi en segunda (6-1 y 6-2) y la también japonesa Misaki Doi (6-2, 5-7 y 6-2).