Los bancos no podrán cobrar intereses punitorios sobre cuotas de créditos que hubieran quedado impagas. La medida había sido establecida por el Banco Central entre el primero de abril y el 30 de septiembre, y fue prorrogada hasta el 31 de diciembre. Las cuotas que no se paguen deberán incorporarse en los meses siguientes al final del vida del crédito, con el devengamiento de interés compensatorio.

La medida, informada este jueves por el Banco Central, aplica a los saldos impagos de todo tipo de créditos, incluidos los UVA, y no incluye a las financiaciones con tarjetas de crédito. Es decir, una familia que entre abril y diciembre no pudo pagar la cuota de su crédito hipotecario UVA, deberá pagarla sobre el final del crédito, según lo que indique el contrato. Si bien no van a correr los intereses punitorios, si se van a devengar los compensatorios y al valor de la UVA que tenga el nuevo vencimiento.

El colectivo de hipotecados UVA calificó a la medida como positiva y dijo que trae alivio. “Hay muchos hipotecados que optaron por no pagar y diferir debido a que en el mejor caso mantuvieron los ingresos del año pasado, otros monotributistas y autónomos recién en las últimas semanas empezaron a facturar algo”, contó a este diario el abogado Marcelo Mercere, representante del grupo.

La medida había sido tomada por el Banco Central apenas comenzó la cuarentena, y tenía como plazo el primero de abril hasta el 30 de junio. Luego fue prorrogada hasta el 30 de septiembre y este jueves se anuncio que pasa hasta el 31 de diciembre. Los usuarios cuentan con el derecho de revertir los débitos automáticos dentro de los 30 días corridos contados desde la fecha del débito, y los bancos tienen la obligación de devolver los fondos dentro de los tres días hábiles de la solicitud.

Congelamiento

La medida implica un “alivio” para las 105 mil familias hipotecadas con los créditos UVA. Además, están a la espera del futuro del decreto 319 que congeló las cuotas hasta el 30 de septiembre. El presidente Alberto Fernández había asegurado en una entrevista televisiva que una posible solución podría ser la del “esfuerzo compartido” para que “ambas partes cedan un poco y busquen un punto en común”, pero todavía no hubo un anuncio oficial.

“Hicimos un enorme esfuerzo que nos costó 1500 millones de pesos”, informó el presidente en el reportaje. Por un lado, hubo un congelamiento para 90 mil hipotecados entre agosto del año pasado y enero de este año. Finalizado el plazo, lo que no se pagó de aumento (la UVA se actualiza por inflación) se prorrateó en 12 cuotas. Luego, desde abril, se aplicó un nuevo congelamiento, esta vez sobre todo el universo de hipotecados. De finalizar el decreto 319 y no prorrogarse, los hipotecados estiman que la cuota aumentará 15 por ciento, correspondiente a la inflación del período.

De todos modos, el reclamo de fondo que planten es poder salir de la actualización de las UVAs, dado que tras los últimos dos años de inflación récord, las cuotas y el capital tuvieron un fuerte aumento. “Seguimos a la espera de una solución de fondo: un crédito sostenible y previsible”, plantearon desde el colectivo.