Fernández, Kicillof y Larreta se reunieron en Olivos

Cuarentena: acuerdo para avanzar con más aperturas en el AMBA

La nueva fase durará tres semanas. El anuncio se realizará el viernes por redes sociales. Luego de definir la continuidad del ASPO, el Presidente y el jefe de Gobierno porteño mantuvieron una reunión privada.
La nueva fase del ASPO se extenderá por tres semanas.La nueva fase del ASPO se extenderá por tres semanas.La nueva fase del ASPO se extenderá por tres semanas.La nueva fase del ASPO se extenderá por tres semanas.La nueva fase del ASPO se extenderá por tres semanas.
La nueva fase del ASPO se extenderá por tres semanas. 
Imagen: Bernardino Avila

Luego de una semana de tensiones por el recorte de recursos de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires, Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof mantuvieron una extensa reunión en la que ultimaron los detalles sobre cómo continuará la cuarentena en el área metropolitana. El anuncio oficial sobre la nueva fase del aislamiento social obligatorio se realizará el viernes a la mañana, pero trascendió que el gobierno porteño logró su objetivo de habilitar los patios y terrazas de bares y restaurantes, así como las construcciones que estén a menos de 90 días de terminar. Una vez finalizada la reunión tripartita, que se llevó a cabo un día en el que la pandemia volvió a golpear al país con un récord de 12.701 contagios y 345 muertes, Fernández también mantuvo un encuentro en privado con Larreta. 

Durante casi dos horas, los principales responsables de la Nación, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires se reunieron, solos, en la Quinta de Olivos para definir los detalles del decreto que extenderá el ASPO más allá del 20 de septiembre. Si bien los pormenores serán comunicados por Nación el viernes a través de las redes sociales (no habrá comunicado conjunto, cada distrito lo comunicará por separado), fuentes oficiales aseguraron que no se realizarán grandes cambios a excepción de algunas habilitaciones puntuales, y que la nueva fase tendrá una duración de tres semanas. Esta fue la primera vez que el presidente, el gobernador bonaerense y el jefe de Gobierno porteño se vieron las caras desde que Alberto Fernández anunciara la poda de fondos de la Ciudad para transferirlos a la Provincia de Buenos Aires. Por un lado, Kicillof y Larreta venían manteniendo un diálogo fluido desde el lunes, e incluso ayer en Olivos dialogaron unos minutos en buenos términos junto a sus jefes de Gabinete antes de ser recibidos por Fernández. El vínculo entre el presidente y el jefe de Gobierno, en cambio, se había congelado en los últimos días, motivo por el cual ambos mantuvieron una charla a solas una vez que Kicillof se retiró. 

Desde presidencia aseguraron la charla en privado entre Larreta y Fernández fue positiva, y que pudieron avanzar luego de las rispideces que causó la quita de fondos. Desde la Ciudad, sin embargo, indicaron que "fue una charla de unos minutos en la que Horacio le reconfirmó que el viernes hará sus presentaciones en la Corte Suprema", aunque aclararon que mantienen "un vínculo de respeto". Amigos de nuevo o no, el gobierno porteño logró conseguir una parte importante de las aperturas que había reclamado: la habilitación de las terrazas y patios al aire libre para locales gastronómicos (con estrictos protocolos) y la habilitación para la construcción de obras de más de 5000 metros cuadrados o que les falten menos de 90 días para finalizar. La Ciudad también pidió autorizar las clases presenciales en parques y plazas para 6500 alumnos y alumnas que no pudieron continuar con su escolaridad, pero aún no hubo definiciones al respecto.

Durante la reunión se realizó un repaso de la situación epidemiológica de los territorios y se llegó a un común acuerdo de que el área metropolitana se encuentra en un "estado de amesetamiento". En efecto, si bien el AMBA sigue siendo el foco de la pandemia en la Argentina, en las últimas semanas el virus comenzó a expandirse y a circular de forma comunitaria en zonas del interior del país en donde antes no había casos. Según el último reporte del Ministerio, el jueves contó con nuevo récord fatal de número de contagios - 12.701 - y muertes - 345 -, de los cuales 6319 nuevos casos provinieron la Provincia de Buenos Aires y 1156 de la Capital Federal. Sin embargo, el martes el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, detalló que también había al menos 10 ciudades - muchas ubicadas en Santa Fe, Chaco, Río Negro y Jujuy - que tenían muy preocupado al gobierno por la velocidad de contagio. El jueves a la mañana, un poco antes de que Fernández se reuniera con Larreta y Kicillof, el jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, mantuvo también conversaciones con varios gobernadores para definir cómo continuará la cuarentena en el resto del país. Y, a diferencia del AMBA, se espera que los esquemas de confinamiento social de varias provincias sean muchos más estrictos.

A pesar del común acuerdo sobre el "amesetamiento en un alto número de casos con una tendencia a la baja" entre el gobierno porteño y el bonaerense, la Provincia de Buenos Aires fue mucho más cautelosa que su par del otro lado de la General Paz. "No hay que apresurar las flexibilizaciones, primero tenemos que apostar a consolidar la situación en la que estamos", indicaron desde el entorno de Axel Kicillof, aunque admitieron que, a partir del lunes, en la Provincia se habilitará la construcción privada para casas familiares o para obras pequeñas de un máximos de 15 personas. Todas las nuevas aperturas, tanto en Provincia como en Ciudad, serán anunciadas el viernes a través de conferencias de prensa en sus respectivos territorios. 

Informe: María Cafferata.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ