Tras varios días de silencio

Soledad Acuña volvió a la carga contra la “militancia” de maestras y maestros

La ministra de Educación porteña ratificó sus dichos sobre quienes supuestamente toman la escuela "como un lugar de militancia", pero no se refirió a las descalificaciones que lanzó para quienes inician la carrera docente. También eludió hablar de la tapa de Página/12 sobre su paso por un colegio liderado por el criminal de guerra nazi Erich Priebke.

La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, volvió a la carga contra los docentes. Insistió en que existe “un pequeño grupo que entiende la escuela como un lugar de militancia” y advirtió que el gobierno porteño va a “trabajar para que esto no sea así”. Hasta ahora, la ministra no ofreció ningún ejemplo material del llamado "adoctrinamiento", pero viene buscando instalar la idea desde que trató a los docentes de personas de bajos recursos, alta edad y fracasados en carreras previas.

Lejos de disculparse, la funcionaria volvió sobre sus ideas, como había hecho en una carta el viernes. Volvió sobre el tema en una conferencia de prensa que convocó para ratificar el comienzo de clases el 17 de febrero y para anunciar "la escuela de verano", en la que aquellos estudiantes que no aprueben deberán cursar durante enero.

Ante las preguntas que le hicieron, la ministra también se refirió al artículo publicado en Página/12 del domingo que recuerda su pasado como estudiante en un colegio liderado por el criminal de guerra nazi Erich Priebke. Le preguntaron cómo había sido cursar con Priebke en la conducción del colegio alemán del Bariloche al que asistió, y Acuña eligió no responder. “Con respecto a la publicación que hubo el fin de semana, lo único que voy a decir es que nada ni nadie me va a sacar del foco. Trabajamos más de 12 horas para que los chicos vuelvan a la escuela: de ese foco y de esa prioridad nadie nos va a sacar”, dijo, sin hacer comentarios sobre la información publicada.

Luego volvió sobre el eje del adoctrinamiento, algo que dijo en su conversación con Fernando Iglesias y luego reiteró en su carta del viernes "aclaratoria", en la que no pidió perdón, sino que ratificó buena parte de lo dicho. Afirmó que los docentes “no (tienen) que decirle a los chicos y chicas qué tienen que pensar”, aunque no proveyó ningún caso concreto en el que esto ocurra. 

También dijo que hay un grupo que usa las aulas para militar y prometió combatirlos: "Vamos a trabajar para que esto no sea así, para que el aula sea un lugar diverso y de pluralidad". En esta oportunidad, no volvió a invitar a los padres y madres a delatar docentes que "bajen línea".

Ni en la carta que envió el viernes a los docentes ni en sus palabras en la conferencia de prensa Acuña mostró arrepentimiento por el "malestar" que, según ella reconoció, generaron sus palabras. El dirigente de Ctera, Eduardo López, volvió a pedir su renuncia: "No se puede conducir lo que se desprecia", razonó. 


Clases en febrero y "escuela de verano"

Tras varios días de silencio, Acuña volvió a hablar en una conferencia matinal que el Gobierno porteño le destina al parte epidemiológico de la ciudad de Buenos Aires, encabezado por el ministro de Salud, Fernán Quirós. Allí la ministra confirmó que habrá un “inicio anticipado de clases” y que solicitarán a los docentes “que se reintegren a su trabajo el 8 de febrero y a los chicos el 17 de febrero”.

La ministra detalló los pormenores de un “plan de 100 días”, que son los que faltan para el regreso a las aulas en ese distrito y en el transcurso de los cuales -según informó- habrá actividades pedagógicas para las cuales pidió a los docentes “rigurosidad” en la evaluación. 

“No le hacemos ningún favor a los chicos si los hacemos pasar pensando que saben cuando no saben”, remarcó. “Valoramos profundamente el enorme esfuerzo que hicieron las familias, los docentes y sobre todo los chicos y chicas. Pero necesitamos saber qué es lo que pudieron aprender y sobre todo lo que no pudieron aprender”, definó.

Dijo que “el próximo inicio de clases va a ser más desafiante que nunca” porque los chicos y chicas transcurrieron “casi 400 días de haber perdido el hábito de estudiantes”. Además, consideró que en ese lapso “los chicos no tuvieron una rutina escolar ni un ciclo organizado de tareas escolares”. Pareció pasar por alto que los docentes estuvieron todo el año haciendo un acompañamiento virtual de los y las estudiantes

Explicó que ese proceso de evaluación comenzará en diciembre y que tendrá una escala de calificación de tres categorías: “en proceso - suficiente - avanzado” para cada materia. Esto demostrará si el estudiante avanzará al siguiente año o quedará en el proceso de recuperación acompañado.

Los y las que queden en ese proceso tendrán una “escuela de verano”, que incluirá colonias recreativas y tareas pedagógicas. Durará desde el 4 de enero hasta el 5 de febrero y habrá una convocatoria de trabajo para docentes específicos de grado. 

Las actividades se realizarán 3 días en la escuela y 2 días en predios o polideportivos. La jornada durará tres horas y media y habrá dos turnos: mañana y tarde. Se trabajará en grupos burbuja de 9 estudiantes más 1 docente. Será para los niveles primario, secundario y sala de 5 de inicial.

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